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Rafael Nadal. Reuters
Nadal, ante el Roland Garros más difícil
Presentación

Nadal, ante el Roland Garros más difícil

El español afronta el que sería su decimotercer título con la incógnita del clima y de las incómodas pelotas

enric gardiner

Sábado, 26 de septiembre 2020, 11:53

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Roland Garros no parece el mismo. La vereda que conduce al Bosque de Bolonia no retumba con la alegría del verano y el verde de otros tiempos ha sido sustituido por la nostalgia del otoño y sus hojas marrones y caídas.

La pandemia ha modificado las fechas del torneo y con ello unas condiciones que siempre han beneficiado al juego de Rafa Nadal, pero que este año serán un obstáculo más en el camino del español a su decimotercer entorchado en Roland Garros.

El primer cambio al que tiene que hacer frente es al tiempo. Se ha pasado de los 30 grados de junio a rozar los 10 en el ocaso de septiembre. Todo ello condimentado con una lluvia que amenaza con arreciar durante, como mínimo, la primera semana de competición. «En principio lo que más echamos de menos es un clima adecuado. A nueve grados al cuerpo le cuesta un poquito», expuso Nadal en su primera rueda de prensa en el torneo.

Este cambio climatológico puede provocar que Nadal dispute sus encuentros bajo techo, otra de las peculiaridades de este año de la renovada Philippe Chatrier. El templo en el que el manacorense ha levantado doce títulos se ha renovado y ahora incluye un techo retráctil que permitirá continuar con el juego incluso si diluvia en París. No son buenas noticias para Nadal, puesto que en 'indoor' es donde peores registros acumula y donde solo ha conquistado dos de los 85 títulos de su carrera (Madrid 2005 y Sao Paulo 2013).

Como puntilla, Roland Garros ha decidido cambiar las pelotas del torneo. La unión con Babolat ha terminado y ha sido Wilson la que ha comenzado a fabricar las bolas con las que retumbará la tierra batida en París y esto no ha terminado de convencer a Nadal, que se quejó ante los medios. «Es una bola que, para hombros y codo, puede ser un poquito peligrosa. La pelota es muy diferente a las de los años anteriores. Entrené con esta bola en Mallorca, cuando hacía calor, y ya era pesada y lenta y aquí con el frío es como una piedra. Nos tenemos que adaptar a eso», explicó el español, que aun así se siente preparado para el reto. «Necesito mi mejor versión para tener oportunidades. Tengo que relajarme, disfrutar y ser competitivo. Tengo la ilusión de competir otro Roland Garros al 100%, aunque las condiciones no son las mejores y la preparación tampoco».

En el camino a igualar los veinte Grand Slams de Roger Federer, Nadal se encontrará primero este lunes con Egor Gerasimov, un bielorruso afincado en el puesto 83 del ranking. Tras medirse por primera vez con él, Nadal podría enfrentarse a Mackenzie McDonald (236) o Steven Diez (179) en segunda ronda, a Kei Nishikori (35) en tercera y a Fabio Fognini (15) o John Isner (23, y que le ganó dos sets aquí en 2011) en octavos.

Para cuartos quedarían nombres como Alexander Zverev (7) y Alex de Miñaur (27), mientras que en semifinales le ha caído el pez gordo de Dominic Thiem, campeón en el Abierto de los Estados Unidos, y en la final esperaría Novak Djokovic, que no pisa esta ronda desde que se llevase el torneo en 2016.

Muguruza, un valor en alza

Garbiñe Muguruza parece haber recuperado las sensaciones en su tenis después de la decepción sufrida en Nueva York y afronta Roland Garros como semifinalista en Roma, donde solo le pudo parar una excelsa Simona Halep en tres sets.

La española triunfó en estas pistas en 2016 y ahora se presenta como una de las tantas favoritas en el cuadro a levantar la copa plateada. Su debut será contra Tamara Zidansek, número 82 de la WTA, a la que nunca se ha enfrentado antes. Después, se podría encontrar con Aryna Sabalenka (12) en octavos, con Sofia Kenin (6) en cuartos, Karolina Pliskova (4) en semifinales y Simona Halep (2), la gran favorita al torneo, en la final.

El español Fernando Verdasco. Hannah Mckay (Reuters)

Los falsos positivos sacuden el torneo

Varios jugadores se han quedado a última hora fuera del cuadro de Roland Garros por falsos positivos de su equipo o de ellos mismos. El caso más sonado ha sido el de Fernando Verdasco. La baja del español se conocía desde antes de que se sortease el cuadro, pero no fue por problemas físicos.

«Este año no voy a poder participar en Roland Garros muy a mi pesar y sintiendo una total frustración», aseguró en sus redes sociales Verdasco, quien ya pasó el coronavirus en agosto y dio negativo en las pruebas antes del Masters 1.000 de Roma y del torneo de Hamburgo.

«Mi equipo y mi familia viajamos a París y nos volvimos a hacer la prueba PCR correspondiente. Todos dieron negativo menos yo. Traté de explicar mi historial y situación para intentar solicitar hacerme otra prueba, especialmente tras haber visto lo sucedido en casos similares con otros jugadores», añadió el tenista.

«La organización de Roland Garros se negó a hacerme otro test, incluso teniendo en cuenta todas estas circunstancias y que había días suficientes para repetirme las pruebas antes de la competición y del sorteo del cuadro. Igualmente, fui descalificado».

Este no es el primer caso en el que un falso positivo arruina el torneo de un jugador. En la fase previa, Damir Dzumhur, Pedja Krstin, Denis Istomia y Ernesto Escobedo se tuvieron que marchar a casa por algún positivo de ellos o de su equipo.

También tuvo que hacer las maletas el español Bernabé Zapata, quien denunció el incidente tras el positivo de su entrenador. El jugador, ante las dudas sobre lo que estaba ocurriendo, decidió someterse al test en Valencia junto a su técnico y ambos dieron negativo.

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