Santana (i) junto a De Felipe durante la prueba del vehículo. / C7

Renault Clio Rally5: el coche de carreras 'low cost'

Probamos el vehículo que será protagonista de una Copa Monomarca en la isla de Gran Canaria

JUAN CARLOS DE FELIPE Las Palmas de Gran Canaria

Ya hace tiempo que no teníamos la oportunidad de probar un coche de carreras pero siempre estamos dispuestos a ello y no despreciamos ninguna invitación. Lo primero, como siempre, es buscar un lugar idóneo donde realizar una prueba de este tipo sin problemas y, sobre todo con todas las medidas de seguridad y, para ello el Circuito de Maspalomas es el lugar ideal.

A nadie se le esconde que Renault en España siempre ha sido sinónimo de competición, y aprovechando la llegada del Clio en su quinta generación, la marca francesa ha creado hasta cuatro modelos; Clio Rally5, Clio RX, Clio Cup y, el último en llegar, el Clio Rally4.

El Renaut Clio Rally5 (Chasis 192) que probamos es propiedad de Aytami Santana, gerente de Sández Competición, el cual fue adquirido para poder alquilarlo a los pilotos interesados sobretodo en la Copa Monomarca que se llevará a cabo el 2022 en los rallys de la isla de Gran Canaria.

La suerte estuvo de nuestro lado y en pleno diciembre la climatología nos acompañaba con un sol radiante y una excelente temperatura, en un Circuito de Maspalomas en exclusiva para nosotros, así que no se podía pedir más.

El Renault Clio Rally5 es el coche que más se parece a un coche de carreras. La carrocería está firmada por Renault Sport y prescinde de prácticamente todo su interior buscando un peso lo más bajo posible.

Ya tenemos la base, ahora ¿qué motor ponemos? Pues el 1.3 TCe de Renault, que se trata de un cuatro cilindros, 16 válvulas, turbo (Garret) y una cilindrada de 1,3 litros, que ofrece, tras instalar una centralita de Life Racing, unos 180 CV de potencia, que en las variantes de circuito pueden llegar a los 200 CV y en su hermano mayor el Rally4 a unos 210 CV.

Pero lo mejor de todo está en su caja de cambios, que muy inteligentemente se han decidido por una Sadev de 5 velocidades + marcha atrás de manejo secuencial con Cut-Off y autoblocante ZF.

Queda la suspensión, y aquí es donde más nos acercamos a un vehículo de serie, dado que cuenta con una suspensión BOS no regulable, para un tren delantero tipo McPherson y trasero con el típico modelo en H de Renault.

La verdad es que no me puedo quejar, tuve la fortuna de poder dar todas las vueltas al Circuito de Maspalomas que creí oportunas, aunque por supuesto no a ritmo de carreras, sino a mi ritmo que dista mucho de los jóvenes pilotos que se van a poner tras el volante de este vehículo.

Pero de todos modos, se pudieron sacar interesantes conclusiones; la primera es que es muy fácil de conducir, pero algo más complicado de pilotar, dado que cuando se busca el límite en estos coches, es muy fácil equivocarse. Por lo que hay que tenerlo muy por la mano para sacarle todo el partido posible y más si tenemos en cuenta que solo se podrá trabajar en la altura del coche, en las caídas y convergencia de las ruedas, nada más.

Queda patente que la caja de cambio secuencial es lo mejor de su mecánica y a lo bueno siempre es muy fácil adaptarse. Esta caja permite engranar las marchas, de manera ascendente, sin pisar el embrague y altamente recomendable pisar embrague para reducir marchas. Nosotros utilizamos el embrague en todo momento, con lo que se pierde algo de tiempo pero se gana en fiabilidad y no era cuestión de romper nada.

La suspensión es otro de los puntos clave del coche como ya dijimos, y es que deberemos jugar mucho con el recorrido de suspensión, si bajamos o subimos la altura de la carrocería esto nos va a condicionar mucho su comportamiento. Por otro lado, el autoblocante no es para nada agresivo, hace su trabajo perfectamente pero no hay que ejercer esa gran fuerza en el volante, por lo que físicamente es más agradecido.

La sencillez de este Coche de Carreras está presente desde el momento de la puesta en marcha, donde solo tendremos que poner el conector de la electricidad en on y tirar de la llave de arranque en la columna de dirección, como un coche normal. Y no tenemos ningún modo carrera o enlace.

Ya en acción, el cuadro de mandos digital nos muestra la marcha engranada en el centro y, con unas flechas que salen desde los extremos del cuadro y se encuentran en el centro, cambiando de color hasta llegar al rojo, avisándonos del momento óptimo de cambio.

Llegamos a la parte más delicada y es la de los frenos, un apartado en el que el Clio Rally5 se queda algo corto, pero todo tiene sus explicación y es que conducir con el pie izquierdo en el freno, en esta típica conducción moderna de asfalto para ganar hasta la última centésima de segundo al crono, machaca muchísimo todo el sistema y es algo a lo que los pilotos se deberán acostumbrar y gestionar debidamente.

Creo que por los poco más de 40.000 euros que vale un Renault Clio Rally5, un vehículo homologación FIA para participar en cualquier parte del mundo en asfalto o tierra, es un coche de carreras lowcost con el que competir y divertirse, encuadrado (si quieres) en una copa monomarca a nivel nacional o local como será la que se llevará a cabo en Gran Canaria.