Raúl Fernández, camino al año sin competir y sin fecha de regreso

27/03/2020

La cuarentena sigue alargando la vuelta del meta, lesionado el 14 de abril de 2019 ante el Cádiz. Cuando parecía que Mel estaba dispuesto a darle la alternativa, se declaró el estado de alarma

La cuarentena, otro mazazo para Raúl Fernández. El cancerbero bilbaíno, que cayó lesionado el 14 de abril de 2019 ante el Cádiz en el Gran Canaria tras una entrada muy fuera de lugar, estaba preparado para recuperar su trono en la portería de la Unión Deportiva cuando se declaró el estado de alarma. De hecho, ya Pepe Mel parecía tenerlo bastante claro. Los galones del vasco, sumados a su carrera y su profesionalidad, iban a ser de gran ayuda para Las Palmas en un tramo de competición que se antojaba vital para el futuro próximo del conjunto grancanario.

Con todo, se declaró el estado de alarma. Se produjo el confinamiento de la población y se paralizó el país. La Liga, sin saber todavía que va a pasar con ella, tendrá que esperar para todos y, cómo no, para un Raúl. Tras sufrir un calvario, varias operaciones y sacrificar sus vacaciones para recuperarse, el portero ya se veía capacitado para enfundarse los guantes en un partido oficial, cosa que todavía no ha hecho desde que se lesionó.

Y así, todavía con dos semanas más por delante en cuarentena, que acabará, en el mejor de los casos el fin de semana del 11 y 12 de abril, se cumplirá un año desde su último encuentro como profesional. Además, todavía se alargará más, pues una de las opciones que se baraja desde la Liga y la Federación es que haya un periodo de una semana o diez días para una pequeña pretemporada para todos los clubes.

La UD necesitaba respirar, todavía sin lograr una victoria desde el pasado 15 de diciembre de 2019, y Raúl iba a sumar su granito de arena para poner el candado en el arco grancanario. Además, Álvaro Valles estaba yendo de más a menos y el momento del guardameta vasco había llegado. Así lo entendían desde el cuerpo técnico. Y, aunque Mel siempre ha optado por la meritocracia, la regularidad de Raúl durante todo el curso pasado, siendo de los jugadores más destacados y valorados por la afición, avalaban una vuelta que ahora se va a demorar algo más.