Francisco Castellano, consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria. / cober

«Quiero que la joya de mi gestión sea que el deporte llegue a toda la sociedad, no solo a los clubes»

Llegó al cargo en 2019 y le queda, de cumplir el mandato, hasta mitad de 2023 para desarrollar un ambicioso plan de retos logísticos y organizativos. Es Francisco Castellano, consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

El bagaje de dos carreras universitarias (Graduado Social y Derecho) y una ilusión desbordante fueron sus grandes avales para ocupar una cartera de especial sensibilidad dentro del organigrama cabildicio. Francisco Castellano (Las Palmas de Gran canaria, 1969) hace balance de su gestión y traza las líneas de los desafíos pendientes.

- ¿Qué radiografía hace del deporte en Gran Canaria en estos momentos?

-Después de casi un año y medio de parón por la pandemia, evalúo muy positivamente la recuperación del deporte en nuestra isla. Todas las actividades que se venían desarrollando antes, han vuelto a la normalidad. Con serias dificultades, es cierto, a la hora de hacer frente al arranque de las competiciones, pero, desde esta consejería, siendo conocedores de la situación, hemos aumentado un 46% las subvenciones y ayudas a las licencias federativas, gesto que ha sido agradecido por parte de todos los clubes. Hemos rondado los dos millones en este capítulo. Y también hemos hecho, a través del programa 'Gran Canaria Isla Europea del Deporte', algunas colaboraciones para la adquisición de materiales para los diferentes clubes más necesitados.

-¿Ese era el reto? ¿El llegar a todos después de unos meses de incertidumbre y, en la mayoría de los casos, precariedad?

-Así es, sin perder de vista que los recursos públicos son limitados. Aquí no hay máquina de hacer dinero. Pero con toda la burocracia y requisitos administrativos que son ineludibles, el interés es llegar a todos. El equipo que compone esta consejería lo intenta a diario. Entendimos que la mejor herramienta para poder llegar a los 430 clubes, de manera igualitaria y efectiva, era aumentar la subvenciones para las licencias. Y se ha visto que ha sido una medida acertada, como también variar el baremo para los municipios en función de su población. La línea de apoyo para recuperar la normalidad se ha visto reforzada notablemente.

-¿Se puede esperar, por tanto, un crecimiento cualitativo y cuantitativo en los diferentes calendarios?

-El calendario, siendo objeto de mejoras, ha recuperado el pulso. No olvidemos que el deporte fue una de las actividades que antes volvió a funcionar en plena incidencia de la pandemia, aunque con restricciones de público. Y eso ha facilitado que volvamos con menos dificultades. Recuerdo que el Rally Villa de Santa Brígida fue la primera prueba deportiva que se celebró en toda España en su momento. A partir de ahí, los eventos han ido viniendo el cascada y la participación de deportistas cada vez va a más. Y, a nivel de organización, podemos congratularnos de la excelencia que siempre ha caracterizado a lo que aquí se celebra. En verano pudimos tener aquí a la selección de Estados Unidos de balonmano playa compitiendo en Las Canteras. Mientras que en Estados Unidos todo estaba cerrada, en nuestra tierra jugaba una de sus selecciones. Eso demuestra la perfecta adaptación del deporte a las circunstancias. Y seguimos trabajando con los organizadores y promotores para enriquecer el calendario de eventos y actividades. Así podemos brindar un servicio de calidad a la sociedad. No olvidemos todo lo que rodea a una prueba deportiva. Restauración, planta alojativa, comercios... Ahí el deporte se convierte, como no podía ser de otra manera, en un motor económico que es más necesario que nunca para nuestra tierra.

-Hablando de eventos, el Rally Islas Canarias, más internacional que nunca, está ya aquí y con público...

-Es una prueba emblemática en Gran Canaria pero nos pone en un lugar mundial de privilegio. Que el público pueda recuperar protagonismo y viva el espectáculo en las cunetas es un aliciente enorme.Y será más protagonista con la ceremonia de salida en un Gran Canaria Arena abierto a toda la afición. Será un gran espectáculo. El valor de esta prueba a nivel promocional es incalculable y debemos cuidarla al máximo. Nos van a ver en todo el mundo.

-En este sentido, y a través del motor, la marca 'Gran Canaria Isla Europea del Deporte' se ve ponderada como nunca...

-Este programa es la bandera de la consejería de Deportes. Lo heredé y lo incentivo al máximo. Desde el minuto uno lo he concebido como una oportunidad para Gran Canaria, con el paraguas tan valioso que nos brinda el deporte. Poder exportar las bendiciones de nuestra tierra con el deporte como instrumento, pudiendo recibir los 365 días al año visitantes, nos diferencia y nos da valor añadido en nuestra oferta de eventos y competiciones, como Copas del Rey, triatlones, trails...

-Póngase un pero, haga autocrítica en voz alta.

-Pues hay muchas piedras en el zapato. Sacar adelante el presupuesto de 2022 es lo que ahora centra muchos de nuestros esfuerzos. Queremos que se dé el visto bueno a nuestras necesidades y peticiones. Desde Hacienda esperamos la autorización pertinente, pues pretendo recuperar el presupuesto de 2020, que fue de 30 millones de euros. Eso supondría un aumento de casi 5 millones, pues este año gestionamos 25.115.000 euros.

-¿Qué dice a las críticas recibidas por no haber agotado partidas presupuestarias anteriores, lo que implicó devolución de un dinero que se podía haber invertido? ¿No es una laguna en su gestión?

-Los presupuestos se elaboran conforme a diferentes capítulos. Personal, servicios, programas... Y el lastre de esta consejería, como de las restantes, suele localizarse en los capítulos 6 y 7, los que aluden a las infraestructuras, los más difíciles de desarrollar. Tramitaciones, dependencia de otras administraciones o empresas que dilatan todo, que están al margen de tu ámbito de competencia directo. Pero si nos ceñimos a los números con el presupuesto de 25 millones de euros por invertir, si nos hubiésemos limitado a ejecutar ese presupuesto, hubiésemos invertido ya el 92%. Hubiésemos tenido un sobresaliente alto, aún con la afectación de la pandemia. No es justo coger un presupuesto y consignar una baja ejecución sin explicarla. Porque esa baja ejecución viene provocada por capítulos que dependen de otras administraciones. Y yo, como consejero de Deportes, no quiero instalaciones precarias o para salir del paso. Por ejemplo, no podríamos decir que, a inicios de 2022, y tras más de diez años de espera, se va a entregar la torre del estadio ya finalizada. Para entregar esa obra hubo un gasto plurianual que implica años, con una política de inversión que atañe varios ejercicios, no solo un año natural.

-Respecto a las instalaciones, ¿hay vida más allá del estadio?

-Indudablemente. Esa torre terminada le va a dar más vida propia al estadio. Se ha repuesto el césped donde juega el filial de la UD Las Palmas. Esta semana sube a la página de contratación del primer pabellón de gimnasia, el primer centro de tecnificación de Canarias, que se construirá en Martín Freire con adecentamiento a toda la zona intermedia hacia a la Avenida Marítima. Eso se adjudicará antes de que acabe el año, pero eso nos va a lastrar para el año que viene y para completar la obra. Generamos puestos de trabajo y ponemos a disposición de nuestros deportistas y los que vienen de fuera instalaciones de primera calidad. ¿Queremos quedarnos con un dato numérico para dar la sensación de que no se hace nada? ¿O no interesa indagar y ver, más allá de un año, este tipo de gestiones a largo plazo? Puedo limitarme a gastar mi presupuesto y cumplir o ser previsor y tener dinero en la consejería que, aunque perjudicará a nivel político, irá por y para el deporte, que es lo que más me interesa.

-¿Se considera demasiado fiscalizado y observado o asume que son las reglas del juego por el cargo que ocupa?

-No me siento especialmente obsersado o fiscalizado, pero sí he sufrido un enorme desgaste personal, ya irreparable. Ha sido un inicio de mandato muy duro y eso no se compensa con nada.

-Pero ha tenido que salir varis veces a defenderse de acusaciones muy graves, incluyendo denuncias de antiguos empleados que sugerían cargos muy graves contra usted, como la presentada por la exdirectora gerente del Instituto Insular de Deportes (IID) Carmen Santana por presuntas irregularidades contables y de personal, además de acoso laboral.

-En ese aspecto ha sido un peaje grande en lo personal, pero he tenido la oportunidad de explicar, pero no de defenderme, porque nunca me he sentido culpable de nada. Me he podido equivocar en muchas cosas, cierto, porque no paro desde que llego a mi trabajo y las tomas de decisiones generan errores. Pero tengo mi conciencia tranquila. Siempre la he tenido. He dado mi versión y creo que cada cual puede sacar sus conclusiones aunque hay muchos intereses de por medio que a veces tratan de ocultar la realidad. Las autoridades competentes trabajaron y archivaron todo, como debía de ser, porque no había absolutamente nada. Esa es la realidad. Eso yo lo sabía desde el inicio de todo, pero tuve que esperar hasta que así se anunció por parte de los jueces.

-¿El apoyo de los clubes y de sus superiores políticos fue la mejor medicina cuando peor pudo pasarlo?

-Fue muy importante. Y lo quiero resaltar. El presidente del Gobierno de Canarias y el presidente del Cabildo de Gran Canaria, presidentes de federaciones...Todos me reafirmaron en el aspecto más personal, estuvieron ahí y eso es algo que valoraré siempre. Para mí significó mucho y no me olvido.

-UD, Gran Canaria, Guaguas, Rocasa... Los grandes clubes de la isla se mantienen a nivel competitivo puntero. ¿Le produce especial satisfacción, al margen de las modalidades individuales, que el deporte colectivo dibuje estos parámetros?

-Son nuestro mejores embajadores, aunque siempre he dicho que el deporte, en general, es el mejor embajador a nivel mundial. En el caso de Gran Canaria, estos escudos son un lujo por todo lo que nos dan. Vivo la actualidad de cada club con máxima pasión y entusiasmo. Quiero ver a la UD en Primera lo antes posible. Es algo que se va a producir y que todos los grancanarios quieren ver. Reconozco que es una de mis debilidades, que llevo en la sangre desde niño esos colores.

-El Gran Canaria le da más alegrías en la pista que fuera. Presidente, patrocinador privado que no llega, gestión reprobada por usted...

-El Gran Canaria es un club que pertenece al Cabildo y que lo diferencio por su parte deportiva autónoma de la de gestión. Como tiene que ser. Cuando se les dan las herramientas, hay que dejarles trabajar, como ya se demostró el año pasado tras un muy mal arranque de campaña...

-Pero el ruido alrededor no ayuda en nada con los pulsos ya indisimulables con Enrique Moreno...

-Más que centrarnos en la relación con un presidente, lo que es más importantes y necesario es el paso a manos privadas de la entidad. Y mientras eso no llegue, el modelo actual debe ser cambiado cuanto antes. ¿Eso incluye el cambio de determinados perfiles con nombres y apellidos? Pues sí.

-¿Cuándo se ejecutará eso para evitar más desgaste prolongado del que ya se lleva?

-Asumo el testigo y admito que no es lo ideal esta indefinición. El cambio de este modelo me hubiese gustado que fuera para ayer. Pero hablamos de un club con cuestiones que trascienden a un mero relevo. No es tán fácil, por decirlo de alguna manera, con una parte administrativa muy amplia en un modelo que es mejorable. Seguiré trabajando y espero que el cambio se produzca.

-¿No choca que, siendo usted tan explícito, no se materialice ya?

-La temporalidad sin horizonte nos perjudica. Es obvio. ¿Para cuándo el cambio de modelo? Trabajo para que sea para ayer, como dije antes.

-El Guaguas campeón y renacido. ¿Qué dice?

-Es un orgullo. Como el Rocasa y el resto de clubes que siempre están ahí, como los deportistas que nos han representado en las Olimpiadas y que serán reconocidos como merecen. Hay una diversidad magnífica. Haber recuperado un escudo como el Guaguas, que ha vuelto para quedarse con sus logros, es algo fabuloso. El Rocasa siempre ahí, en España y en Europa... Y así en el resto de disciplinas, no me quiero dejar a nadie fuera. Voleibol, fútbol y baloncesto femenino...

-Le queda año y medio si cumple su legislatura. ¿En qué va a poner especial empeño?

-Seguiré incidiendo con las insfraestructuras. Vamos a sacar, antes de que acabe el año, el proyecto de arreglo y modernización del Centro Insular de Deportes. Una obra de 16 millones de euros para un edificio con 32 años que ahora está apuntalado. Con una piscina en la tercera planta... Y destrozado. Me va a lastrar mi presupuesto, sí. Que la oposición me va a criticar por ello, también. Que seguramente la medalla de inaugurarlo ya remodelado será para otro, probablemente. Pero me conformo con tener el dinero, cerrar el CID, que empiecen las obras y que dentro de unos años nuestros ciudadanos puedan disfrutar de un pabellón que será de los mejores de España. Al tiempo. Me dan igual los palos. Es la bandera, junto al estadio, de una política que implica también, por poner otro ejemplo, unas pistas de petanca a la altura. Por otro lado, seguiré insistiendo en la mejora y aumento de las subvenciones para las licencias federativas. Y, lo que considero una joya: en estos útimos seis meses hemos firmado convenios con Pequeño Valiente y con Up to You, el programa de integración social para jóvenes en situación de riesgo que creó la jueza Reyes Martel. Tengo una partida para firmar con más asociaciones de afectados por diabetes, cáncer, transtornos alimenticios, la tercera edad, con asociaciones sin ánimo de lucro, para que el deporte no sea solo clubes y competiciones, sino para llegar a toda la sociedad. Quiero que el deporte llegue a toda la sociedad. Eso no se ha hecho nunca y queremos que sea una realidad.

-¿Va a querer seguir?

-Dependerá de las notas de final de curso, pero por deseos y fuerzas, quiero seguir sirviendo y desarrollando esta labor. Sigo centrado en mi trabajo y a disposición de mi partido, al que siempre agradeceré la oportunidad que me ha dado de ser consejero del Cabildo de mi isla.