Automovilismo

«¿Quién querrá organizar un rally?»

19/04/2020

Pocas voces en el automovilismo canario se pronuncian con la autoridad y predicamento que la de Rogelio Peñate, con más de veinte años presente en el asfalto como reputado copiloto y en cuyo palmarés kilométrico figuran logros tanto en Europa como en América. En una de las encrucijadas más apocalípticas que se recuerdan para el mundo y el deporte, su disciplina, la de las cuatro ruedas, pende más que nunca de un hilo. «Sin patrocinadores no hay carreras. Y con la brutal crisis económica que va a venir, que ya se está gestando con el cierre de empresas y negocios, ¿habrá alguien que quiera poner dinero para organizar un rally? ¿Y sería una buena publicidad que, tras la aplicación de tantos despidos, se apostara por invertir en un evento de este tipo?», razona enfatizando los interrogantes finales.

«Van a tener que reconvertir toda la temporada, a escala regional, continental e internacional. El Mundial, para empezar, debe seguir su curso, por la logística carísima que mueve, y las citas que se han cancelado pues no se celebrarán y todo se comprimirá en menos pruebas. En España, con el Nacional supongo que pasará más de lo mismo y en Canarias, reubicado el Islas Canarias en diciembre, la actividad se concentrará a partir de los meses de verano. Y será inevitable que muchos rallys se solapen unos con otros, que los comités organizadores se ayuden para maximizar los medios que tengan. No veo otra viabilidad. Va a ser imposible, a corto plazo, mantener todo como estaba hasta ahora», pronostica.

Peñate, que pertenece al equipo Hyundai («iba a estrenar en el Rally de Santa Brígida con Yeray Lemes una montura en la que se han invertido 240.000 euros y que ahora, como la del resto de escuderías, está parada»), ha visto como, en cuestión de semanas, todo su calendario se ha venido completamente abajo, con el agravante de que tenía desafíos de enorme prestigio. «Había confirmado mi presencia en dos pruebas del Campeonato Sudamericano, con pruebas primero en Paraguay y luego en Argentina, que era puntuable para el Mundial. Todo eso estaba previsto para finales de marzo e inicios de abril, tenía como se suele decir, las maletas hechas, y ya me pillaron el cierre de fronteras y las recomendaciones sanitarias», recuerda.

Como no podía ser menos, el laureado deportista de Vecindario entiende «perfectamente» que una pandemia mundial de este calibre obligue a tomar medidas que, como observa, «están cambiando el mundo».

«Para el motor y el deporte en general esto es un palo terrible. Y no solo por lo de ahora, también por lo que viene a corto y medio plazo, pues es previsible que no se autoricen actos con aglomeración de gente. Y yo un rally sin afición en las cunetas como que no me lo puedo imaginar. Hasta que no autoricen el fútbol a puerta abierta, habrá que acostumbrarse a situaciones especiales. Porque el fútbol, por su mayor impacto, es lo que va a acabar tirando del resto de modalidades», pronostica.

A la espera de lo que pueda acontecer, Rogelio Peñate, desde siempre, y por tradición familiar, dedicado a la agricultura, dice sentirse «afortunado» por disponer de una finca de 70.000 metros cuadrados para poder «correr hasta el infinito» en su preparación física mientras dura la cuarentena.

«Creo que desde que empezó el confinamiento hasta he perdido peso. Trato de mantenerme en forma y con mis hijos practico cada día deporte, además de complementar con cuestiones más técnicas y específicas, como ver vídeos, leer reglamentos de distintas competiciones en las que preveo volver, estudiar vocabulario en inglés que voy a necesitar... Porque entrenar nosotros en un coche es inviable. Trato de aprovechar el tiempo lo mejor posible y seguir ampliando conocimientos y capacidades, como siempre ha sido mi dinámica», afirma ahora en la reserva pero con «más ganas que nunca» de que llegue el momento de sentarse a la derecha.