Del Atlas al Sáhara

Fin del desierto junto a los Gnaoua

23/12/2017

Después de tres jornadas y dos noches en el Sáhara, la expedición protagonizada por Nicolás García Hemme a la que acompaña CANARIAS7 acabó la travesía por el desierto. Las gigantescas dunas de Erg Chebbi fueron la meta.

El contacto de nuevo con la civilización tras largas jornadas en la arena fue en el pueblo de Khamlia, donde habitan 405 personas de las etnias Gnaoua y Bereber, situado en las dunas gigantes de Erg Chebbi, las puertas del Sáhara.

Los Gnaoua de Khamlia son originarios del África negra, tienen una larga e íntima relación con el desierto y sus antepasados fueron traídos del África central y del oeste en las caravanas que llegaban al sureste marroquí.

La música y las danzas ancestrales en Khamlia son la esencia del lugar y las raíces de los Gnaoua. Con ella dieron la bienvenida a la expedición isleña, con Javier Cruz al frente, y así se dio el punto y final al viaje desde la cordillera del Atlas hasta el desierto del Sáhara.

Durante el viaje, sexta edición de la iniciativa de este diario con el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria y la Fundación UD Las Palmas, uno de los deportistas con mejor palmarés de la historia de las islas ascendió la cima más alta del norte de África (4.167 metros), atravesó las heladas aguas de la cumbre del M’goun, escaló por la vía ferrata de las gargantas del Todra y realizó una larga travesía por el desierto.

«Ha sido una experiencia deportiva y cultural muy gratificante. He vivido jornadas muy intensas realizando disciplinas deportivas que no dominaba y he aprendido y compartido costumbres con el pueblo bereber», reconoce agradecido el campeón de taekwondo tras la última jornada festiva en pleno desierto junto a los Gnaoua.

Nico García Hemme, abanderado de esta nueva iniciativa en la que se ha combinado exigencia física y mental para completar un desafío de envergadura, admite que, dentro de su numerosas y variadas experiencias alrededor del mundo, guardará esta con especial afecto.