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Las Palmas se consolida como el equipo a batir en una carrera por el ascenso sin favorito claro

Las Palmas se consolida como el equipo a batir en una carrera por el ascenso sin favorito claro

fútbol ·

El partido en Ipurúa deja otro rastro de buen juego de los amarillos, confirma el gran momento de forma de Álvaro Valles y el olfato goleador de Sadiku

PEDRO GARCÍA

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 16 de abril 2022

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El hechizo -que cautiva por su fútbol de toque equilibrado, parsimonioso y efectivo- de esta UD Las Palmas, sigue confirmando que es un serio aspirante a subir de categoría en unos meses. En el estadio de Ipurúa, frente al líder, la SD Éibar, volvió a dejar otro rastro de buen juego, del gran momento de forma de su portero Álvaro Valle, de largo el mejor del partido y del olfato goleador del delantero albanés Sadiku.

Sólo la veteranía y la virtud en el remate de cabeza del delantero Fernando Llorente privó al conjunto isleño de su sumar un nuevo triunfo. El Éibar hizo gala de su supremacía como local y no dio opciones a que el equipo de Xavier García Pimienta alcanzara su quinta victoria de manera consecutiva en Liga, un récord que mantiene aún Paco Herrera desde la temporada 2014-2015.

El equipo guipuzcoano encontró el antídoto idóneo para cortar la tendencia ascendente de los grancanarios, que a pesar del 2-2, arrancaron elogios y aplausos por su gran momento de juego en una tierra que siempre admiró el talento del futbolista canario.

En el once titular de García Pimienta hubo dos novedades respecto al último partido: Jesé volvió al once en lugar de Rober. Cardona, en la banda izquierda, recuperó su puesto en detrimento de Benito. Las Palmas miró hacia abajo y tuvo vértigo en el inicio del partido con el tempranero gol de Stoichkov a los cuatro minutos. Fútbol a la vieja usanza: balón largo, Llorente peina de espaldas a la portería, la pelota cae en la trayectoria de la carrera del máximo artillero eibarrés y gol. 1-0. Los armeros, que venían de dos resultados titubeantes, no estaban para sorpresas, en un campo siempre propicio para el juego directo, el combate en el medio campo, y cargado de segundas jugadas, claves para que la balanza se decantara a favor de aquel equipo con más temple.

El Éibar volvió a creer en lo que hace y empujó a una UD Las Palmas a un rincón sin salida durante unos primeros 20 minutos agobiantes en las que apareció la figura del guardameta sevillano Álvaro Valles para sostener al equipo con paradas de gran dificultad y mérito.

La UD Las Palmas se sobrepuso antes del descanso como lo hacen aquellos equipos de categoría, con un zarpazo de Sadiku (min. 22), y otro gol de penalti -el quinto desde los once metros- de Jesé Rodríguez (min. 45), en un acción previa que llegó gracias al trabajo incansable de su mediocentro,el francés Mfulu, un futbolista cada vez más adaptado y convencido a una idea y manera de jugar que ha sabido captar en silencio. Un signo inequívoco de que este equipo de García Pimienta puede vencer a cualquiera y en cualquier escenario.

Es cierto que Las Palmas pudo ganar, sí, es cierto, porque tuvo a merced a un rival con problemas y con pocos recursos tras la lesión de su jugador más resolutivo. Ese gol encajado a falta de diez minutos para el final, parece que le resta importancia al botín que viajó para Gran Canaria. Sin embargo, este deporte hoy en día aún respeta a jugadores de talla mundial como Fernando Llorente, ya en el final de su carrera. Ese tipo de delanteros en peligro de extinción, pero que tantas veces abandonó entre pañuelos y aplausos La Catedral, del fútbol, San Mamés.

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