Valentino Rossi recibe un premio a su trayectoria tras la carrera en Misano. / Jennifer Lorenzini (Reuters)

Análisis

El último baile italiano de Valentino Rossi

Al margen del resultado de las carreras, el Circuito de Misano vivió un fin de semana en el que el protagonista fue el transalpino

BORJA GONZÁLEZ MISANO

Valentino Rossi salía último en la carrera de MotoGP del Gran Premio de la Emilia-Romagna, aunque eso parecía dar igual. Oficialmente las gradas del Circuito de Misano recibieron a 35.000 espectadores, el máximo permitido en estos momentos por la ley italiana, aunque en Tavullia, localidad de residencia de 'El Doctor', comentaban el jueves con una sonrisa socarrona que iban a ser «unos cuantos más». Sea como fuere, no sería muy aventurado apuntar que el 99 por ciento de esos aficionados estaban en el circuito para ver por última vez a Rossi corriendo con una MotoGP en Italia, para despedirle, en un fin de semana que se convirtió en eso, en un continuo homenaje a su figura.

El sábado por la mañana el nueve veces campeón del mundo desvelaba un nuevo diseño para su casco hecho con una imagen tomada por su fotógrafo de cabecera, Gigi Soldano, de su tribuna en Misano, llena de banderas amarillas con el '46', en lo que pretendía ser un homenaje inverso, del piloto a los fans. «Ha sido una buena manera de decir adiós a la afición. Había una atmósfera fantástica alrededor del circuito, con muchos aficionados, un día soleado... Estoy contento. Ha sido un día bueno y muy emocionante», comentaba con una sonrisa Rossi, que terminó décimo, en gran parte gracias a los numerosos incidentes que hubo en la carrera, aunque lo vamos a repetir, el resultado daba igual.

«Misano es mi circuito, mi gran premio. Está a diez kilómetros de mi casa y tengo mucha suerte de tener un circuito así cerca de casa, porque no es lo normal. Corremos aquí desde 2007, así que no he competido aquí durante toda mi carrera, pero he podido ganar tres veces y especialmente la última, en 2014, fue muy especial. La gente recuerda mucho eso, todas las buenas carreras, las buenas luchas y esos momentos, al igual que el de hoy», señaló Rossi.

Situados en la parrilla todos los pilotos, el 'speaker' del circuito iba anunciando a cada uno de los competidores. Bajos decibelios con la mayoría, muchos pitidos con Marc Márquez, aplausos con los italianos, y aumento de emoción cuando era el turno de los pupilos de Rossi: Franco Morbidelli, su hermano Luca Marini, Pecco Bagnaia… Aunque nada comparable al momento del 'Valeeeentinooo Roooossiiiiii'. La locura. «He tratado de disfrutar de todos estos momentos. Todos mis amigos me decían que disfrutase, que el domingo sería un gran día. He intentado disfrutar, pero también hacer una buena carrera y de dar mi máximo para conseguir un buen resultado. Estoy muy contento, especialmente por esto. Ha sido una gran emoción después de cruzar meta y me he divertido mucho», manifestó.

'Grazie Vale'

Caída la bandera a cuadros, las tribunas homenajearon a su ídolo quitándose a su paso un sombrero amarillo repartido por su club de fans. Después, Rossi tuvo que regresar, ya sin moto, a la recta de tribuna para terminar con lo organizado, incluyendo un sonoro castillo de fuegos artificiales que tronaba sobre el Circuito de Misano mientras con el ruido de fondo el flamante nuevo campeón del mundo, Fabio Quartararo, el hombre que ocupó su lugar en el equipo oficial de Yamaha, daba una entrevista tras otra para explicar sus emociones en el día más grande de su carrera deportiva.

Un trance por el que Rossi ha tenido que pasar unas cuantas veces, aunque esta vez su jornada fuese muy distinta a cualquiera otra de las que ha vivido desde 1996, año de su debut en el campeonato. Sus pilotos, los de su academia, y los miembros de su equipo, le recibieron el domingo con un diseño especial en motos, monos y ropa de trabajo en su característico amarillo chillón, con la leyenda 'Grazie Vale' impresa. «No lo sabía. Normalmente no me gustan las sorpresas, pero esta ha sido una gran sorpresa. Lo he visto esta mañana por primera vez y les tengo que dar las gracias. El amarillo con el 'Grazie Vale' me ha gustado mucho», comentó el protagonista.

A Rossi le quedaran aún dos estaciones más antes del final de su prodigiosa carrera profesional. Primero en Portugal, y en el fin de semana del 14 de noviembre en Valencia, en el que se esperan más de cien mil espectadores, en un evento ya libre de restricciones y que ha elegido la imagen del italiano para el diseño de su cartel oficial.

'La última carrera en su casa, fiesta y lágrimas', llevaba este lunes en su portada 'Il Corriere della Sera; 'Adiós y lágrimas por Rossi', se leía en la de 'Il Messaggero'; 'El show del adiós de Valentino ensombrece el Mundial', se leía en la de 'La Repubblica'. El ejemplo de la relevancia que en Italia se le dio a este para ellos histórico domingo 24 de octubre de 2021.