Fabio Quartararo, rodando con su Yamaha por el trazado de Brno. / Joe Klamar (Afp)

GP de la República Checa

Quartararo y Morbidelli confirman el estado de gracia de Yamaha

Viñales, quinto, mejor español en una jornada en el circuito de Brno en la que se lesionó Bagnaia

BORJA GONZÁLEZ BRNO

El arranque del Gran Premio de la República Checa dejó la misma cantinela de las últimas temporadas: el de Brno es un trazado demasiado bacheado y que requiere de un reasfaltado inmediato. Algo difícil de implementar una vez que el circuito no anda boyante (ha renovado su contrato con Dorna después de varios amagos de desaparición del calendario), algo que no mejora con tener que albergar un evento sin espectadores.

Así que con esto han comenzado a lidiar los pilotos del Mundial de motociclismo, con la primera sesión de entrenamientos disputada este viernes, y en un campeonato que en MotoGP cuenta con la ausencia de Marc Márquez, en el que ya han sufrido por lesión Álex Rins y Cal Crutchlow (los dos ausentes de la primera carrera disputada en Jerez) y que va a contar con una nueva baja para este domingo, y para el siguiente en Austria: Pecco Bagnaia.

El italiano, una de las sorpresas positivas en el Gran Premio de Andalucía (perdió el segundo puesto por un problema en el motor de su Ducati, fábrica que le mantiene en la recámara por si se frustra la renovación de Andrea Dovizioso), sufrió una aparatosa caída en el primer entrenamiento libre y se fracturó la tibia de su pierna derecha, lesión que le obligará a pasar por el quirófano.

«El problema, como hemos visto con la caída de Pecco, es que todos estamos yendo muy rápido, estamos muy juntos en los tiempos, y por eso hay que arriesgar, y un pequeño error te puede dejar fuera una o varias carreras, como le ha pasado a Marc, Cal y Alex», analizaba Pol Espargaró, tercero por la mañana y octavo en una clasificación combinada liderada por el líder Fabio Quartararo, aunque sólo por siete milésimas de segundo respecto a su compañero de equipo, Franco Morbidelli. «Hay que tener mucha prudencia, hay que ir rápido pero este campeonato es muy corto. Estamos viendo muchos errores y este año se pagan muy caros», concluía el piloto de KTM, cuarto español del día tras su hermano Aleix (séptimo), Joan Mir (sexto) y Maverick Viñales, quinto y uno de los favoritos.

«Es una pista difícil. Ya el año pasado estaba difícil y este año lo está un poco más: pero hay que adaptarse», explicaba Viñales, segundo de la general a diez puntos de Quartararo. «Esta carrera va a ser así, por lo que hay que sacar el máximo de ello. Tenemos que intentar entender los neumáticos, porque trabajan muy diferente a Jerez», agregaba.

Discreto papel de las Ducati

«Cada año está peor la pista, la verdad, cada año es más difícil rodar aquí», coincidía Mir. «La MotoGP es una moto bastante rígida y con los baches es complicado, porque se mueve mucho y hace que incluso pierdas la rueda delantera en algún momento. Lo que más se nota es en el agarre, porque cada año hay menos y más baches. Y eso hace que cada año se vaya un poquito más lento», incidía el español.

De hecho, el mejor del primer día en Brno en 2019, Quartararo, rodó siete décimas más rápido que el mejor de este año, el propio piloto francés, una señal clara de la degradación de la pista checa. «Tenemos que seguir trabajando para encontrar una solución porque está siendo un poco raro. No estamos en ese punto en el que vamos mejorando poco a poco porque aquí ha estado lloviendo en los últimos días y la pista no estaba demasiado bien», apuntaba el líder de la clase reina tras un día con, de nuevo, un buen rendimiento de las Yamaha, dominadoras en Andalucía, y con un discreto papel de las Ducati, que sobre el papel suelen rendir a un gran nivel en el circuito centroeuropeo.

Excepto Johann Zarco, que se colocó cuarto aprovechando la estela de otra moto, ni Jack Miller (décimo, y tercero en la carrera de 2019), ni Danilo Petrucci (decimocuarto), ni, sobre todo, Andrea Dovizioso (decimoquinto) consiguieron asomar en los puestos delanteros en una jornada de la que, por otra parte, no se pueden sacar unas conclusiones claras una vez que los problemas del asfalto convirtieron los entrenamientos en un carrusel de pruebas de los distintos compuestos delanteros y traseros de Michelin.

Será este sábado cuando el panorama se irá aclarando y cuando se podrá entender si lo logrado por Quartararo este viernes marca el camino de un pleno de victorias que ya sí le colocaría sin dudas en lo más alto de la tabla de favoritos a quitar el título al ahora lesionado Márquez.