Fabio Quartararo, durante la disputa del Gran Premio de Alemania. / EP

GP de los Países Bajos

Quartararo se lanza a por su segunda corona

El francés, que llega a Assen con 34 puntos de ventaja sobre el segundo en la general de MotoGP, busca aprovechar otro de sus escenarios favoritos

BORJA GONZÁLEZ ASSEN

El Mundial de motociclismo ha pasado su ecuador y llega ahora a la prueba previa al inicio de un descanso veraniego de cinco semanas generado en el calendario tras la cancelación del Gran Premio de Finlandia, previsto inicialmente para el fin de semana del 10 de julio. Para muchos pilotos, un descanso deseado, tras un inicio de año que el mercado de fichajes ha estresado en exceso. También este periodo de inactividad será una buena cosa para Pedro Acosta, que este mismo jueves se ha operado en Barcelona de la fractura de fémur que sufrió practicando el martes motocross en Murcia. Y el mítico circuito de Assen recibe a los competidores con amenaza de mucha lluvia para el viernes, aunque con una climatología que debería de ir mejorando con el paso de las jornadas.

Un alivio para el de nuevo gran favorito a la victoria, el líder de MotoGP Fabio Quartararo. Aunque el francés ha mejorado en su pilotaje sobre mojado (terminó segundo en la prueba de Indonesia bajo un intenso chaparrón), la confianza con la que está encarando este tramo de la temporada le hace preferir competir sobre la pista seca en un escenario en el que ya ganó en 2021. Ese día Quartararo aumentó su ventaja en la general sobre el que era segundo, su compatriota Johann Zarco, que había terminado cuarto; con otra señal positiva, el segundo puesto del que era su compañero de equipo por entonces, Maverick Viñales, que además había firmado la pole.

«Ha sido un año para aprender, aprender a no darse por vencido y a trabajar muy duro», reflexionaba Viñales sobre uno de los puntos de inflexión de su 2021. Fue unos días después de terminar segundo en los Países Bajos, durante el verano, cuando el catalán anunciaba que no iba a continuar en 2022 en Yamaha; en Austria, en el siguiente gran premio, todo explotó. La casa japonesa le despidió y en muy pocas semanas Aprilia le abrió las puertas. «No todo viene dado. Hasta el día de hoy he dado el máximo de mí cada día, en el gimnasio, en casa, con mi familia, con cada persona que tengo relación… Cuando salí de Assen 2021 me prometí a mí mismo que volvería al número 1», reconocía, después de que en Sachsenring asomase por primera vez en los puestos delanteros de una carrera. Salió noveno, fue agresivo en las primeras vueltas, y en nada estaba a rueda de su compañero Aleix Espargaró peleando por el tercer puesto. Hasta que su moto tuvo un problema técnico que le obligó a retirarse.

En cualquier caso, una pista sobre las posibilidades de un piloto que ha ganado tres veces en Assen, con siete podios sumados en total. «Puede llegar aquí en Assen… puede llegar en Silverstone, o puede llegar en la carrera que menos me espere, porque Sachsenring no era un circuito en el que pensase que podría e iba a por ello. Hay que estar con la mentalidad abierta y preparado para la oportunidad», aceptaba Viñales sobre sus opciones en un trazado en el que el año pasado su compañero de equipo ya asomó.

La amenaza de Aleix Espargaró

Y es que de nuevo es Aleix Espargaró el que aspira a ser el rival más sólido del líder, aunque en las dos últimas carreras se le haya escapado: en Cataluña y en Alemania ganó Quartararo, mientras que su Aprilia perdía un segundo puesto en ese primer domingo para terminar quinto, en tanto que en el segundo solo pudo ser cuarto. Unos resultados que han cambiado la cara a la competitividad en la categoría y que han dejado, ahora sí, al actual campeón como el más claro favorito.

Cuando comenzó 2022 la lista de aspirantes, obviamente, incluía a Quartararo, aunque también a Marc Márquez, en fuera de juego por una operación, a Joan Mir, inmerso en una crisis de resultados (noveno de la general a 103 puntos del primero), y a Pecco Bagnaia, que ha 'sumado' tres ceros en las últimas cinco carreras, lo que le ha alejado hasta los 91 puntos de un piloto que tiene por detrás a tres pilotos por los que nadie habría apostado en el inicio del año: el citado Espargaró, Johann Zarco (que ha sido quinto, cuarto, tercero y segundo en los últimos cuatro grandes premios) y Enea Bastianini, que pese a sumar tres victorias este año, está mostrando una línea demasiado inconsistente como para quitar el sueño a un piloto, Quartararo, que en Assen podría tener su lanzadera definitiva para revalidar su corona.