Fabio Quartararo, rodando con su Yamaha. / Andreas Solaro (Afp)

GP de Emilia-Romaña

Quartararo busca cerrar el título en la despedida italiana de Rossi

El francés llega a Misano con opciones matemáticas de proclamarse campeón en MotoGP, al igual que el español Pedro Acosta en Moto3

BORJA GONZÁLEZ MISANO

Siete pilotos mandan sobre el resto de la parrilla en el fin de semana de la antepenúltima prueba del Mundial de motociclismo 2021. Una carrera que ya por cambios en el calendario debería de haberse disputado en el Circuito de Sepang, en Malasia, y que finalmente tendrá lugar en el de Misano (Italia), que albergará su segundo gran premio del año. El anterior fue hace poco más de un mes, con sus carreras disputadas el domingo 19 de septiembre. Este recuerdo tan fresco ayudará a pilotos y equipos a acelerar el trabajo de cara al domingo (más fácil incluso para los de MotoGP, que disfrutaron de un entrenamiento de dos días el martes y miércoles posteriores a aquella prueba), aunque se esperan unas jornadas con más frío y con la aparición de la lluvia, sobre todo el viernes y el sábado.

Esos siete pilotos son tres en MotoGP, dos en Moto2 y otros dos en Moto3. Los de la clase intermedia, eso sí, contarán con menos protagonismo. Remy Gardner y Raúl Fernández afrontarán un nuevo asalto en su pelea 'fratricida', con el español a nueve puntos en la general del australiano, y viniendo con la dinámica positiva de haber ganado las tres últimas carreras, incluida la primera de Misano, lo que le permite depender de sí mismo para ser campeón.

En ese orden ascendente de atención la siguiente pareja es la de Moto3, con el líder Pedro Acosta con una mínima posibilidad de llevarse el título ante el empuje en los últimos grandes premios de Dennis Foggia. El murciano tendría que ganar y que el italiano terminase no mejor que duodécimo, teniendo en cuenta que fue este el que se hizo con la victoria en casa en la anterior visita al circuito adriático. «Tenemos que dar el cien por cien, pero con cabeza. Si tenemos ventaja, tenemos que usarla, y si hay 30 puntos de ventaja, hay que utilizarlos», explicaba este jueves Acosta sobre su situación.

El que lo tiene más fácil es Fabio Quartararo en MotoGP, en su caso con la única amenaza de Pecco Bagnaia, que ganó aquel último domingo en Misano. El francés llega a esta cita con 52 puntos de ventaja sobre su rival, lo que hace que con quedar por delante de él, sea cuál sea la combinación, se convertiría en el primer campeón del mundo francés de la clase reina. «Nunca he estado en esta situación. Creo que el año pasado aprendí mucho no sobre cómo pelear un campeonato, porque no tuve la opción, pero sí que aprendí de ser líder de MotoGP durante muchas carreras. Fue importante ese aprendizaje y ahora me resulta mucho más fácil estar en esta situación. Por ahora es una carrera normal y ya veremos cuánto me arriesgo el domingo», apuntaba Quartararo. «Lo único que puedo hacer es ganar para tratar de mantenerme vivo en la lucha por el campeonato. 52 puntos son muchos pero vamos a intentarlo», comentaba por su parte Bagnaia.

Para quitarse el sombrero

Aunque por encima de estos seis pilotos sobrevuela el nombre de uno que, en este caso, juega poco por el resultado: Valentino Rossi. El italiano vivirá su último fin de semana de competición en el Mundial en Italia, en el circuito que está a trece kilómetros de su residencia en Tavullia, ante 35.000 espectadores, el máximo permitido en Misano, con 11.000 de ellos directamente implicados en otro de los juegos de su club de fans, el de quitarse el sombrero al paso de su ídolo.

«Tengo una historia muy larga, de más de 400 carreras, y quiero dar las gracias a todos. Cuento con un apoyo increíble en todo el mundo, sobre todo en Italia, pero en todo el mundo. Siempre he tratado de dar el máximo en una larga carrera deportiva con grandes carreras. Ya veremos cómo se nos da este domingo, aunque aún quedarán dos carreras más. Siempre es triste cuando llegas al final, pero ha sido algo positivo y lo hemos disfrutado mucho», confesaba el astro italiano, que también protagoniza el cartel del gran premio, con su figura sobre su Yamaha con la mano levantada en señal de despedida y la leyenda en italiano 'Che storia...', 'Qué historia…'.

«Me gustaría que me recordasen como un gran piloto, con una carrera larga y buenos resultados pero, sobre todo, creo que la gente ha disfrutado conmigo en todos estos años y esto es lo mejor que pueden recordar», sentenciaba Rossi, en una frase de esas que suenan a despedida, en este largo recorrido hacia el adiós definitivo que inició cuando anunció su decisión en agosto en Austria y que afronta su última parada italiana.