Aleix Espargaró rueda con su Aprilia en Mugello. / efe

GP de Italia

El momento dorado de Aleix Espargaró y Aprilia

El Gran Premio de Italia de MotoGP comenzó este viernes bajo un fuerte calor y con un mano a mano en la tabla de tiempos entre el español y Bagnaia

BORJA GONZÁLEZ Mugello

Aprilia Racing lidera la clasificación de equipos cubierto el primer tercio del Mundial de MotoGP. Un éxito mayormente logrado gracias al extraordinario papel de su número 1, al que internamente apodan como 'il capitano' de una estructura que está siendo la revelación de este 2022. Aleix Espargaró logró en Argentina no solo su primer triunfo en la categoría sino también el primero en el campeonato. A esto le ha sumado otros tres podios, tres terceros puestos en las últimas tres pruebas (Portugal, Jerez y Francia) que le mantienen como segundo de la general a tan solo cuatro puntos del líder, el campeón del mundo Fabio Quartararo.

Este jueves, Aprilia eligió el Circuito de Mugello, en Italia, para anunciar la renovación de los contratos de sus dos actuales pilotos, de Espargaró pero también de Maverick Viñales, uno que siempre ha mostrado un gran talento, pero que lleva un recorrido de altibajos en MotoGP que no ha importado a la marca de Noale a la hora de mantener su confianza en el de Roses (Girona), ganador de nueve carreras en la categoría reina, aunque de momento luzca como mejor resultado con su actual marca un séptimo puesto en la carrera de Argentina ganada por su compañero de equipo. Y el viernes la casa italiana mantuvo la atención del paddock por dos motivos: el primero, la confirmación de que dispondrá de cuatro motos a partir de 2023 (la escudería satélite de Yamaha RNF abandonará a la casa japonesa a final de curso para cambiar de socio); el segundo el primer puesto de Espargaró en la primera jornada en Italia.

«Noto que este gran premio es más importante que el de Barcelona de la semana que viene. Sé que el pique Aprilia-Ducati es muy grande y que Aprilia cada vez está sonando más en Italia y es algo que me enorgullece mucho. Desde esta mañana he estado muy concentrado y quiero seguir en esta línea», reconocía el de Granollers, que aventajó a la Ducati de Pecco Bagnaia en 49 milésimas de segundo, en una jornada en la que estos dos pilotos lograron una ventaja sustancial con respecto a la competencia, en una categoría caracterizada por la igualdad, por lo menos durante los entrenamientos.

Tercero terminó Jack Miller (Ducati) a 0.422 de Espargaró, en un día con seis motos italianas en los seis primeros puestos, con un top diez en el que sólo se coló otro piloto español, Pol Espargaró, con una Honda que sigue mostrando sus debilidades y que se mantiene a la espera de que desde Japón aparezca material nuevo que les permita, sino revertir la situación por lo menos ver algo de luz y regresar a una línea razonablemente competitiva.

Picos de rendimiento

«Todos los pilotos Honda tenemos muchos 'picos' a lo largo del fin de semana y es ahí donde tenemos que intentar entender el por qué», apuntaba Marc Márquez, decimosegundo este viernes. «Nosotros hemos trabajado en mi box, sin fijarme en quien está primero, en lo que hacen los demás, para tratar de entender unas cosas que teníamos que probar para el futuro. Lo dije ayer, que Honda está trabajando; no puedo decir que estén quietos, pero necesitamos las soluciones buenas, que lógicamente a base de probar seguro que llegan», señalaba, en unas mejoras que podrían ir apareciendo la semana que viene en Barcelona, sobre todo porque el lunes posterior al Gran Premio de Cataluña los pilotos de MotoGP contarán con una jornada de entrenamiento que se antoja crucial para la marca japonesa.

Sufren los cuatro pilotos de Honda, los de Suzuki saben que están viviendo sus últimos fines de semana con una marca que abandona el campeonato a finales de este 2022, y en Yamaha también lo están pasando tres de sus cuatro componentes, en una fábrica que pone todo el peso competitivo en los hombros de Quartararo, y que desde este viernes ha hecho oficial que dispondrá de dos unidades menos en la parrilla, lo que dejará en 2023 sólo seis prototipos japoneses justo en el momento en el que las fábricas italianas están demostrando un poderío que hace no muchos años era impensable.

«En 2019 el equipo RNF (NdR: el actual equipo satélite de Yamaha, antiguo Petronas) no sé cuántas carreras ganó, con Fabio y con Morbidelli. Si en ese momento alguien les hubiera dicho de dejar Yamaha por Aprilia habrían dicho que si estaba loco. Y ahora están dejando Yamaha, que ganó el Mundial el año pasado, por Aprilia. Así que algo hemos hecho bien», concluía Espargaró como muestra del excelente momento que viven tanto él como su marca.