Marc Márquez se exprime en el test de Misano. / ep

A Márquez no se le olvida pilotar una MotoGP

El piloto español se reencuentra con su Honda en la primera jornada del test de Misano y completa 39 vueltas con buenas sensaciones y un ritmo muy competitivo

JESÚS GUTIÉRREZ

las 9:45 de la mañana, Marc Márquez se subía a la Honda RC213V de MotoGP para completar sus primeros giros con una MotoGP, exactamente cien días después de su última carrera en Mugello. Entonces, se embarcaba en un avión con destino Minnesota para someterse a su cuarta operación en el brazo derecho. Ahora, ya mira con optimismo su fecha de regreso a la competición, cada vez más cerca, aunque no es momento de ir con prisas.

«Una cosa es hacer un test, que son cuatro vueltas y parar, cuatro vueltas y parar, y la otra una carrera entera. Hoy no acabaría una carrera entera a 27 vueltas», comentaba el piloto de Cervera cuando se le cuestionaba sobre sus posibilidades de correr en el próximo Gran Premio de Aragón.

Salió a la pista con un plan de trabajo muy definido de antemano: rodar solo por la mañana y con un límite de 40 vueltas. Así, se repartió el test en siete tandas de 6-7 vueltas cada una y acabó la jornada con 39 giros. Su mejor registro fue de 1'32.395, a poco más de un segundo del tiempo que marcó Pecco Bagnaia, el más rápido del día, y a seis décimas de su compañero de equipo Pol Espargaró.

Unos tiempos más que respetables para el ocho veces campeón del mundo, que hacía la siguiente comparación sobre su reencuentro con la moto: «Es como cuando empiezas a esquiar en invierno. En la primera bajada vas más rígido y poco a poco te vas soltando, pero no se te olvida ir en moto». Unas declaraciones que llegaban con una sonrisa de oreja a oreja.

Postura natural

El tiempo que Márquez pasó en pista se le vio en una postura natural, no tan forzado como lo hacía hace unos meses, cuando tenía una rotación de 34 grados en su húmero derecho. Esto le permite pilotar de una manera más agresiva, con un estilo muy reconocible encima de la moto. Todavía le falta fuerza en el brazo y eso lo notaba especialmente en las curvas de derecha, donde se dejaba siempre algunas décimas. Pero todo está dentro de la normalidad. No hay que olvidar que apenas ha podido completar dos semanas de entrenamiento en gimnasio, más los dos días previos que rodó en circuito con una moto de calle. Confirmó que participará también en la segunda y última jornada de test el miércoles. ¿Y luego? «Veremos cómo reacciona el brazo el fin de semana y si tiene sentido ir a Aragón»