GP de las Américas

Marc Márquez duda en su territorio favorito

El Mundial de MotoGP encara su cuarta cita con un líder que nunca antes lo había sido, Aleix Espargaró, y pendiente del regreso del habitual dominador en Estados Unidos

BORJA GONZÁLEZ Austin (Estados Unidos)

La carrera de MotoGP de Argentina pasó a la historia por ser la de la primera victoria de Aleix Espargaró en el Mundial de motociclismo, la del primer triunfo de Aprilia en esta cilindrada y la del primer liderato en la general de la clase reina de un piloto de la marca italiana. Una clasificación, eso sí, muy apretada tras tres carreras, con el líder con solo diez puntos de ventaja sobre el quinto y con 45 de 75 puntos sumados. «Estoy liderando el campeonato ahora mismo pero está todo muy apretado. En tres carreras el máximo de puntos que puedes tener es 75 y yo ahora mismo tengo 45», reflexionaba Espargaró en la previa de la cuarta cita de 2022, el Gran Premio de Estados Unidos que va a tener lugar este fin de semana en el circuito de Las Américas.

Se trata de uno de los escenarios favoritos de Marc Márquez, que regresa a la competición después de recuperarse de su segundo episodio de diplopía en seis meses, y tras perderse la carrera de Indonesia y el Gran Premio de Argentina al completo. «Marc tiene todas las opciones de pelear por el título, porque no está lejos», continuaba el de Aprilia, que tiene al segundo de la general, Brad Binder, a siete puntos; a diez al quinto, Fabio Quartararo; a una carrera al décimo, su hermano Pol, y a 34 al propio Márquez. «Ha ganado muchos campeonatos y es un piloto muy fuerte. Este Mundial es el más largo de la historia y todo el mundo mantiene aún posibilidades de ganarlo. Marc incluso más, porque es uno de los más fuertes», concluía. Y es que cuando Márquez llega a Estados Unidos, los rivales se ponen en alerta.

El de Cervera ha ganado en once de las doce ocasiones en las que ha competido en territorio estadounidense en MotoGP. Tres en Indianápolis, la única vez en la que estuvo en Laguna Seca, en su año de debut en la clase reina, y siete en Austin. Solo en 2019 falló, y fue tras sufrir una caída cuando lideraba la prueba con mucha solvencia, con más de tres segundos de ventaja sobre el segundo, Valentino Rossi. Además, solo en dos ocasiones no logró la pole, en Laguna Seca, cuando salió segundo, y el año pasado, cuando lo hizo desde la tercera posición.

Son números demoledores que le colocan como favorito para ganar también este año, aunque llegue con el interrogante que genera su reciente lesión y su ausencia de los circuitos en las últimas semanas. «No llego en mi mejor momento a este gran premio, pero vamos a intentar hacer un gran primer entrenamiento libre e ir hacia delante desde ese punto», apuntaba Márquez, que quiere despejar sus dudas desde el primer día para entender hasta dónde puede llegar. Y es que hay dudas sobre el comportamiento de su Honda, que en Indonesia y en Argentina sufrió más de lo previsto, sobre su estado físico tras la lesión y sobre cómo afrontar los riesgos inherentes a su deporte con la consciencia de que un fuerte impacto puede volver a llevarle a la casilla de salida.

Prudencia

«No es la manera de encarar el fin de semana pensar en ganar. Primero hay que coger confianza y ver qué pasa. Comparado con Catar mi condición física es un poco mejor, porque en Catar sufría más, pero a nivel de confianza aquí estoy mucho peor. Esto es obvio, por volver de otra lesión que afecta a la vista. Eso es algo que me hace tener miedo», confesaba ayer, después de haber viajado el miércoles hasta Estados Unidos. «No puedo empezar aquí pensando en la victoria, también porque no lo siento. Lo único que quiero es recuperar la confianza. La semana posterior a Indonesia fue muy dura, decidí no pensar en Argentina y quedarme tranquilo. Y ahora es el momento de reconstruir la confianza, y si no la siento, no voy a apretar, porque no quiero que llegue otra caída inesperada como en Indonesia», añadía.

Sea como fuere, los rivales de Márquez van a seguir teniendo un ojo puesto en su rendimiento en estos días en una categoría que aún busca configurar su guion para 2022, en un año en el que tres pilotos distintos con tres motos distintas ya han ganado, y en el que ha habido nueve nombres diferentes en los nueve podios repartidos. Porque nadie descarta que el de Marc Márquez sea el del cuarto ganador del curso, o que como mínimo sume el suyo a esa lista de los que han podido llevarse ya un trofeo a casa.