A Aleix Espargaró le cancelaron su mejor tanda por una irregularidad técnica. / Vincent Jannink (Efe)

GP de los Países Bajos

La inestabilidad marca el comienzo de la actividad en Assen

Bagnaia, Roberts y Muñoz mandan en la primera jornada de entrenamientos, condicionada por la climatología

BORJA GONZÁLEZ ASSEN

La primera jornada de entrenamientos del Gran Premio de los Países Bajos dejó pocas conclusiones. En Moto3 los pilotos disputaron las dos sesiones en una pista mojada en la que se lució el sevillano David Muñoz, la última perla del productivo motociclismo español. Muñoz, que en las tres carreras que ha disputado en lo que va de año (desde que alcanzó la edad mínima reglamentaria de 16 años) ha sido undécimo, segundo y noveno, fue capaz de ser el más rápido tanto por la tarde como por la mañana en un circuito que visitaba por primera vez en su vida.

Los de Moto2, por su parte, disfrutaron de las dos condiciones: agua en el primer libre, con Arón Canet primero, Fermín Aldeguer segundo y Augusto Fernández tercero; y en seco en el segundo, en una sesión comandada por Joe Roberts por delante de Fernández y de Albert Arenas. Información suficiente como para afrontar el sábado con garantías sea el día como sea, en un fin de semana de mucha inestabilidad meteorológica.

En cuanto a MotoGP, Jack Miller demostró una vez más su capacidad cuando el asfalto está mojado (lideró el primer libre por delante de Joan Mir y de Pol Espargaró), mientras que fueron los hombres fuertes de la categoría los que se hicieron con los primeros puestos en el tramo final del segundo libre, cuando la pista empezó a secarse y se pudieron hacer las primeras pruebas en condiciones 'normales'.

«Ha sido un día a priori poco productivo, pero en realidad me ha dejado muy contento, porque por la mañana he sido competitivo en agua y para las carreras que vienen después del verano siempre es importante ser rápidos en agua, y eso me ha dejado satisfecho. Por la tarde hemos tenido un problema con la moto, que no arrancaba hasta que faltaban seis minutos, y he podido dar solo tres o cuatro vueltas, pero a pesar de esto he acabado segundo y casi en el mismo tiempo que la vuelta rápida en carrera del año pasado», analizaba Aleix Espargaró, que terminó por detrás de Pecco Bagnaia y por delante de Fabio Quartararo, aunque Dirección de Carrera determinó a última hora del día que su última tanda, la buena, no era válida por haber usado una pieza no permitida en la moto de seco, un alerón que se sitúa debajo y pensado para evitar el flujo de agua hacia el neumático trasero.

Como consecuencia de esto Espargaró se quedó sin su mejor registro, e incluso sin un tiempo válido para estar oficialmente clasificado, por lo que de llover el sábado en el tercer libre se vería obligado a pasar por la repesca, la Q1, para intentar cazar una de las dos plazas que le permitirían pelear por las primeras líneas de la parrilla del domingo, en una carrera muy importante si quiere evitar que el margen en la general del líder Quartararo siga aumentando.

Mir y Rins, pendientes de su futuro

En el grupo de los diez mejores se metieron también Maverick Viñales, sexto tras la sanción a su compañero de equipo, y los dos pilotos de Suzuki, Álex Rins (tercero) y Joan Mir (quinto). Dos que comenzaron 2022 como claros contendientes por el título y que desde el anuncio del adiós de su marca viven un periodo más que gris.

En las últimas cuatro carreras, desde aquella de Jerez en la que la bomba explotó, solo Mir ha sido capaz de terminar en una, en Barcelona, donde fue cuarto. El resto han sido ceros. Algo en un ambiente enrarecido dentro del box, con todos sus miembros en busca de trabajo, lo que incluye a los dos pilotos. Que, paradojas del destino, podrían terminar bajo un mismo paraguas, el de Honda, una marca que atraviese un complicado momento.

«Al final hay alguna cosita, nada está cerrado, pero sí que es cierto que estamos hablando con LCR, hemos hablado con Gresini y la verdad es que las cosas están igual que ayer, pero a ver si podemos anunciar algo al acabar la carrera o la semana que viene», reconocía Rins, que dirige sus pasos hacia la actual moto de Álex Márquez. «Si se cierra lo que estamos hablando las condiciones materiales serán iguales, el material será el mismo. Sí que es cierto que los equipos no son los mismos y nosotros hemos hablado con LCR porque no nos han dado la opción de hablar con Repsol Honda, pero vestir los colores de Repsol Honda no me hubiese desagradado», añadía, en referencia al único destino que se contempla para Mir, el de compañero de equipo de Marc Márquez, aunque el mallorquín sigue reconociendo que aún no hay nada firmado y que sigue esperando. Una estabilidad que empaña a una competición que sigue en marcha.