Marc Márquez. / Gabriel Bouys (Afp)

GP de Portugal

El deseado aterrizaje de MotoGP en Europa

Bastianini mide su liderato y Márquez calibra su recuperación en el Circuito Internacional del Algarve

BORJA GONZÁLEZ PORTIMAO

Por fin el Mundial de Motociclismo llega a Europa. Por fin, si nos atenemos a lo expresado por los pilotos tras los primeros cuatro grandes premios, disputados en Catar, Indonesia, Argentina y Estados Unidos. Citas un tanto extrañas en las que los resultados también han sido poco esperados. Y es que los protagonistas de MotoGP esperan a Europa como si fuese un termómetro más realista de sus respectivas realidades. Circuitos más conocidos y trabajados, en los que hay mucha más actividad en pista, lo que mejora las condiciones. Y que esperan que ofrezcan un cuadro más claro sobre cómo puede ser este 2022 que, de momento, ofrece a un líder inesperado, aunque analizando con lupa su 2021, quizás no tan sorprendente.

«No me lo esperaba. Mis expectativas eran estar delante pero no para pelear por el primero», reconocía este jueves desde Portugal Enea Bastianini, ganador de la carrera inaugural en Catar y de la última disputada en Austin. «Para mí no es una gran sorpresa porque el año pasado le faltaba consistencia, algo normal para un novato. Pero solo hay que ver cómo pilotó en 2021 en Misano…», analizaba el campeón del mundo, Fabio Quartararo, que ha sobrevivido en este inicio de curso (es quinto de la general, a 17 puntos del líder) y que es otro de los que espera como agua de mayo la llegada al Viejo Continente. «Enea tenía la reputación de ser un tipo que cuidaba mucho los neumáticos y que siempre terminaba rápido. Antes de la carrera de Austin ya creía que iba a ganar, porque podías ver la confianza que tenía en sí mismo y en su moto, se veía desde fuera. Estoy sorprendido, pero medio sorprendido», agregaba el francés.

Y es que el italiano había dejado pistas en su primer curso en la categoría reina sobre cómo es capaz de gestionar los domingos, lo que le ha dado sus dos victorias en MotoGP: sin volverse loco con el paso de las vueltas, Bastianini va entendiendo cómo están sus neumáticos, sabiendo cuidarlos hasta el punto de reservar algo más que el resto, lo que le permite plasmar un ataque final que le ha colocado en la situación actual.

Un rendimiento que también Europa medirá. En todas las carreras de 2021 que terminó fue capaz de mejorar su puesto de salida, después de que los entrenamientos oficiales no se revelasen como su punto fuerte. En su estreno pasó por meta decimonoveno tras el primer giro, y al final firmó un décimo puesto. En el tercer gran premio, precisamente en Portugal, cruzó la meta noveno tras haber sido decimoctavo en la vuelta inicial. En Aragón se marcó un sexto puesto saliendo noveno y siendo el más rápido de todos los pilotos en los últimos tres giros. Otros ejemplos fueron Austin, del decimosexto al sexto, o Valencia, del decimoctavo al octavo. Aunque por encima de todas quedaron las dos carreras disputadas en Misano, como explicaba Quartararo. En la primera logró su primer podio, tercero, desde el puesto doce de la parrilla, y recortando casi tres segundos al primero entre las vueltas 13 y 23, momento en el que ya había asegurado su resultado y en el que no contaba con posibilidades de mejorarlo. Y en la segunda volvió a repetir ese tercero, saliendo el 16. Una trayectoria que pasó un poco desapercibida, pero que ahora brilla puesta en el espejo de su inicio de año.

Examen para los aspirantes

Europa medirá al líder, y también a aspirantes como Álex Rins, segundo de la general, o a Joan Mir, el campeón de 2020, y cuarto de la clasificación. «Creo que todavía no he hablado en este campeonato. No noto que haya hablado; simplemente he hecho carreras buenas, constantes, pero se puede dar mucho más. Llevamos cuatro carreras, he podido hacer buenos resultados, no cometer errores y creo que ahora llegarán circuitos mejores para mí», apuntaba Mir.

Y no solo los primeros de la general estarán en el foco este fin de semana. «Fue un regreso muy bueno el del año pasado aquí tras un periodo tan largo por la lesión», explicaba Marc Márquez, que llega tras su gran actuación en Austin y que regresó a la actividad tras su largo parón por la lesión del brazo precisamente en Portimao, en un emotivo fin de semana. «Estamos con muchas ganas, aunque aquí hemos competido una sola vez y tenemos que ver si somos fuertes con la nueva moto para ver si podemos confirmar la evolución. Es un fin de semana para comprender mejor todas las cosas y veremos qué puedo hacer en función de cómo vaya avanzando», agregó.