Pol Espargaró, rodando con su KTM por el trazado del Red Bull Ring. / Joe Klamar (Afp)

GP de Austria

Pol Espargaró lidera en el regreso de Ducati y Dovizioso

KTM muestra sus credenciales en los primeros entrenamientos en Austria, que se vieron alterados por la lluvia

BORJA GONZÁLEZ MADRID

El Mundial de las incertezas llegaba al Red Bull Ring austriaco con dos factores por confirmar, y con algún otro asunto también por entender. Un factor claro era el climatológico, y apareció: la lluvia interrumpió el trabajo en la primera jornada de pilotos y equipos, aunque de manera menos contundente de lo esperado. Las tres categorías pudieron aprovechar sus sesiones matinales, y sólo Moto2 tuvo la segunda oportunidad de trabajar en seco por la tarde.

Ese hecho de contar con una única sesión dejó un día de conclusiones incompletas en MotoGP, con la gran duda que genera el que no hubiese tiempo suficiente para hacer el crucial trabajo con los neumáticos, el elemento clave la pasada semana en la impredecible carrera de Brno, lo que siempre deja incógnitas para entender quiénes realmente podrán estar ahí.

Aunque pistas sí que hubo. La primera giró alrededor del segundo factor por corroborar, el de la KTM, la moto que impresionó con la contundente victoria de Brad Binder el último domingo. En casa, la RC16 superó a sus rivales, esta vez de la mano de Pol Espargaró, que prácticamente dominó la sesión matinal de cabo a rabo.

«Por supuesto que sí que hay un nivel alto de presión ahora en el equipo, porque las expectativas son altas, en un circuito donde solemos hacer buenas carreras», reconocía el piloto español. «Pero si soy sincero no siento esa presión, sólo intento hacerlo bien, ser rápido, hacer una buena carrera, completar un buen fin de semana. Trataré de ser lo más rápido posible con las condiciones que tengamos el domingo, y de momento hoy creo que hemos hecho un buen trabajo. Intentaré seguir así de enfadado en el resto del gran premio, porque parece que funciona», explicó en relación a las consecuencias de su última carrera, en la que terminó por los suelos tras un toque de Johann Zarco en un momento en el que buscaba seguir la estela de su compañero de equipo. «Creo que tenía la velocidad para estar donde Brad estuvo, aunque hubiese sido detrás, y no pude ni siquiera mostrarlo», comentó.

Por detrás de la KTM finalizó la Ducati de Andrea Dovizioso. Por fin el italiano, llamado a liderar la categoría ante la ausencia de Marc Márquez, mostró su mejor cara, en un trazado que le va a las mil maravillas a su moto. Y es que desde que el campeonato regresó a Austria sólo se han visto victorias de la moto roja: una de Andrea Iannone, otra de Jorge Lorenzo, y dos del propio Dovizioso.

«El circuito es bueno para nuestra moto. Hemos analizado mucho las cosas después de Brno y hemos encontrado claves de cómo tiene que cambiar mi frenada, y eso me ha ayudado», apuntó Dovizioso en referencia a los problemas sufridos en la República Checa, donde firmó su peor posición en parrilla desde que compite en la clase reina, ya que sólo pudo terminar undécimo.

Dudas para las Yamaha

Un arranque de gran premio que permite al italiano partir como el favorito de cara al domingo, en una jornada en la que deberían aparecer más Ducati, para la que parece que las Suzuki de Alex Rins y Joan Mir están en una buena situación, y a la que, de momento, las Yamaha, dominadoras de las tres primeras posiciones de la general, llegan envueltas en algunas dudas más.

Franco Morbidelli volvió a ser el mejor de la escuadra japonesa, con el líder Fabio Quartararo décimo, Maverick Viñales undécimo y Valentino Rossi decimotercero. «Ha costado y tenemos mucho trabajo por delante, sobre todo tenemos que mejorar la frenada en un circuito que es muy particular», explicó Rossi. « No quiero señalar a los neumáticos porque KTM y Ducati van muy rápido con estas gomas. Tenemos que entender qué pasa, porque estamos un poco perdidos», reconoció por su parte Viñales. Un trabajo pendiente que, de volver a confirmarse la irrupción del elemento lluvia, podría contar con poco tiempo para ser desarrollado, lo que puede ser un hándicap para el domingo.

Moto3 tuvo el mismo 'problema' que MotoGP y sólo pudo aprovechar de verdad la mañana, aunque esto suele tener menos trascendencia en una categoría muy igualada en la que esta vez los pilotos sí que hicieron los deberes ante el riesgo de contar con menos minutos de acción en pista de lo habitual. El italiano Arbolino marcó el mejor tiempo, con Jaume Masiá tercero como el mejor de los españoles, en un día en el que líder, Albert Arenas, fue décimo. En Moto2 sí que contaron con dos sesiones completas en seco, las dos dominadas por Sam Lowes. Augusto Fernández, Jorge Martín, Jorge Navarro y Arón Canet terminaron entre los siete primeros.