Jack Miller y Fabio Quartararo, en el circuito de Le Mans. / AFP

Análisis

Ducati y Yamaha marcan la pauta en 2021

Se han repartido todas las victorias, todos los podios menos uno y todas las poles y ocupan los cinco primeros puestos de la general de MotoGP

BORJA GONZÁLEZ Madrid

Se llevan disputados cinco grandes premios en 2021. Tres los ha ganado Yamaha, en Catar con Maverick Viñales primero y con Fabio Quartararo después, piloto que repitió victoria en Portimao. Ducati se ha apuntado los otros dos, los dos últimos, el de Jerez y el del domingo en Le Mans, ganados ambos por Jack Miller. Además, de los quince podios repartidos hasta el momento, nueve han sido para un piloto con la moto italiana, cinco de hombres de Yamaha, siendo el de Joan Mir en Portugal el único para otro constructor (Suzuki). Y a esto hay que añadir que Ducati ha sumado dos poles, con Pecco Bagnaia y Jorge Martín, con las otras tres firmadas por Quartararo, líder de MotoGP tras la cita francesa. Una general que comanda con un punto de ventaja sobre Bagnaia, cuarto el domingo tras una fantástica remontada, doce sobre Johann Zarco, dieciséis sobre Miller y veinticuatro sobre Viñales.

Dos marcas, Ducati y Yamaha, que buscan ahora rentabilizar el mal momento de Honda, en su racha más larga sin victorias (agravada, obviamente, por el factor Marc Márquez), como hizo en 2020 Suzuki, que pese a no haber comenzado brillantemente el actual curso se aferra a eso de que el campeón Mir cuente ahora con más puntos que hace un año a estas alturas de temporada. Un discurso fácilmente comprable tras la prueba de Jerez, pero que tras el desastre de Le Mans empieza a flojear.

Y es que tanto Álex Rins, con tres ceros seguidos, como Mir, terminaron por los suelos. Esto después de no haber pasado de la quinta línea de la parrilla de salida en el entrenamiento oficial. «Ducati y Yamaha han mejorado mucho», reconocía el defensor del título, que pese a todo, quiso hacer una valoración positiva de un fin de semana para el que decía sentirse fuerte como para pelear por el podio, pero que se torció en su opinión por la mezcla del factor climatológico y las tradicionales dificultades de Suzuki en el trazado galo.

«Han mejorado mucho y nosotros no hemos mejorado tanto, por A o por B, no sé bien por qué. Esto hace que ellos estén apretando más y que nosotros tengamos que ir un poco más al límite y estar más en la cuerda floja. Creo que estos primeros circuitos son muy Ducati-Yamaha, también el de Mugello (escenario de la próxima cita del Mundial), aunque Rins hizo una buena carrera allí en 2019. Sí que este año todas las Ducati van bien, no es que sean dos solo, hay bastantes. Salen siempre en primera fila, no les cae mucho el rendimiento del neumático y han mejorado en todos los aspectos», reconoce Mir.

Suzuki, KTM y Honda, afectadas

A nivel técnico, además, se cuenta con que la eliminación de uno de los compuestos delanteros que Michelin ponía a disposición de equipos y pilotos en 2020 ha afectado sobre todo a tres constructores: Suzuki, KTM y Honda, que busca con el regreso de Márquez salir del agujero. Bien es cierto que el de Cervera pagó un exceso de fogosidad el domingo, después de que la aparición de la lluvia se plantease como el escenario ideal para su regreso a lo más alto del podio. Y es probable que a su compañero de equipo, Pol Espargaró, le penalizase el que se corriese en una pista mojada una vez que su ritmo tras los entrenamientos era de los más sólidos, aunque hasta el propio Márquez dudaba el sábado de que Honda estuviese en disposición de pelear por subir al podio.

«Es la mejor Desmosedici que hemos pilotado», valoraba sobre su moto Miller, triunfador en Le Mans. «Hemos trabajado muchos años para llegar a este punto. Estoy supercontento y orgulloso de lograr estos resultados para Gigi (Dall'Igna, jefe técnico del proyecto Ducati) y todos los demás chicos», comentó el australiano. Y es que en la casa de Bolonia no esconden la satisfacción de lo que están plasmando en pista, con una alineación de pilotos en la que parecía faltar una superestrella pero que está sacando petróleo de cada gran premio, justo antes de llegar al de casa, el de Mugello, uno de esos escenarios tradicionalmente muy favorables a la moto roja, que tratará de continuar con su pulso con Yamaha mientras el resto de marcas se devanan los sesos para hacerles frente y romper este dominio del inicio de la presente campaña.