Mazda inicia la producción del nuevo MX-30

26/06/2020

Se trata del primer vehículo completamente eléctrico de la marca japonesa

El primer vehículo completamente eléctrico de Mazda, el MX-30 ha iniciado su producción. Tiene prevista su llegada a los concesionarios para este semestre final del año con un precio de unos 34.000 euros, ayudas gubernamentales aparte.

El modelo cuenta con unas sorprendentes puertas freestyle, utiliza materiales ecológicos y monta una batería de tamaño adecuado que le proporciona una autonomía de aproximadamente 200 km, bastante más que los 48 km que un conductor europeo recorre de media al día. El Mazda MX-30 supone otro paso muy positivo en el planteamiento de Mazda de ofrecer múltiples soluciones para reducir las emisiones, y sigue la estela del innovador motor Skyactiv-X recientemente lanzado.

El Mazda MX-30 produce sensaciones de naturalidad y buena respuesta al acelerar, en los giros y al frenar, tal y como uno espera en cualquier situación de conducción real.

Para ello, se ha aplicado un enfoque innovador del desarrollo de ingeniería, que se ha concretado en el llamado sistema e-Skyactiv. Este sistema también integra la batería en la estructura de la carrocería del vehículo de una manera que incrementa la rigidez general y proporciona una respuesta excelente a las acciones del conductor.

Adicionalmente, y dada la importancia del sonido en la percepción del par y la velocidad por parte del conductor, los ingenieros también han dotado al Mazda MX-30 de un sistema electrónico de sonido, que está sincronizado con el par motor en frecuencia e intensidad de sonido. Esta medida produce menos variaciones en la velocidad del vehículo y una conducción muy estable. Además, este modelo incorpora el sistema G-Vectoring Control (GVC), desarrollado por Mazda, que ha evolucionado para explotar las ventajas del motor eléctrico (electric G-Vectoring Control Plus).

El Mazda MX-30 da continuidad al concepto de diseño de Mazda en el que «menos es más» y que se aplica tanto al exterior como al interior de nuestros coches.

El habitáculo produce la sensación de ser un espacio unificado, que fluye desde el extremo del pilar A hasta la sección trasera. El techo posee un color diferenciado y parece enmarcado en los elementos circundantes. Las puertas freestyle —la puerta trasera tiene apertura inversa— aportan al habitáculo una silueta característica y elegante, al tiempo que facilitan el acceso tanto a las plazas delanteras como a las traseras.

En el interior se han introducido materiales respetuosos con el medio ambiente. Al mismo tiempo, se ha sustituido gran cantidad de piel auténtica por una alternativa «vegana». Incluso se ha empleado corcho —obtenido de forma respetuosa con el entorno— en la consola flotante central, con el objetivo de ofrecer un espacio de almacenamiento creativo.