Max Verstappen, tras lograr la pole para la clasificación al sprint. / AFP

GP de Austria

Verstappen saca pecho ante 'su' público

El neerlandés se hizo con la pole para la carrera sprint de hoy por delante de Charles Leclerc y Carlos Sainz, con Alonso octavo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

De todos los que salieron derrotados en Silverstone, uno de ellos fue Max Verstappen. La primera carrera del año que acababa sin ganar o acabar en el podio le hizo llegar a casa con un mal sabor de boca que, al menos de momento, se ha quitado. La sesión de clasificación del GP de Austria, que este fin de semana se disputa bajo el formato sprint, acabó con él al frente.

Como siempre en este tipo de grandes premios, los viernes se disputa la clasificación al uso, que decide la pole de la carrera corta del sábado (en este caso, a 24 vueltas). Verstappen fue el más rápido por delante de Charles Leclerc y de Carlos Sainz, ambos con ganas de reivindicarse (por distintos motivos) después de lo sucedido en Gran Bretaña. El trío más repetido en los sábados de 2022 volvió a demostrar que están un paso por delante en una sesión que tuvo a dos grandes derrotados: los Mercedes.

La clasificación había empezado con problemas para todos. Los polémicos límites de la pista (algo que sería tan simple de solucionar como poniendo grava y con arcenes más estrechos) hizo que muchos no pudieran apretar al límite sin ver cómo les eliminaban las vueltas. De hecho, a Sergio Pérez le investigaron a posteriori precisamente por no respetar los límites en la Q2 y le quitaron todos los cronos de la Q3. Tras ver cómo a muchos les quitaban los tiempos de las vueltas logradas, Verstappen apretó los dientes al final de la Q3 para evitar que Leclerc se llevase el mejor crono, como parecía que iba a lograr. Solo le mejoró 28 milésimas, pero fue suficiente. Sainz, aunque no quedó ni siquiera a una décima, cayó a la tercera plaza.

Sus vueltas se disputaron sobre una 'superpole' con solo 2:45 minutos de margen porque se disputó después de una bandera roja, la segunda de las que hubo en la Q3. En ambos casos, los protagonistas fueron los pilotos de las flechas plateadas. Primero, Lewis Hamilton se fue largo y acabó empotrado contra las protecciones. Entre la algarabía del público local, muchos de ellos neerlandeses que ni olvidan ni perdonan lo ocurrido en 2021, el heptacampeón se retiraba notablemente dolido no tanto en lo físico como en lo moral. Las desgracias para Mercedes no acabaron ahí: tras la reanudación, George Russell cometió un trompo en una zona muy cercana a la de su compañero y también se estrelló. Estas dos banderas rojas propiciaron ese final 'al sprint' de la clasificación, aunque para entonces algunos pilotos ya tenían claro que lo iban a tener difícil. Caso de Fernando Alonso.

Alonso, con el coche roto

La dificultad del Red Bull Ring es notable tanto en cuanto es un trazado corto y muy sinuoso, lo que hace que cada error penalice aún más. Una salida de pista sobre los altos pianos, además, supone dejar el coche notablemente tocado, bien en su balance bien porque incluso puede llegar a romper piezas. Esto es lo que le pasó a Alonso.

El asturiano marcó el noveno tiempo de la clasificación (saldrá octava por la sanción a Sergio Pérez), tras cruzar la Q1 con relativa comodidad y la Q2 con algo menos. No pasó de ahí, y mientras su compañero hacía un más que aceptable sexto tiempo, él no pasaba del penúltimo de esa tanda. Él mismo explicó el porqué: llevaba el suelo roto desde hacía más de media hora.

«El coche se sentía muy competitivo hoy y fue bueno estar nuevamente en la Q3. Sin embargo, iba con el suelo roto después de que me fuera largo en mi primera vuelta en la Q3, por lo que perdimos algo de rendimiento con el daño. Creo que antes de que se produjera ese daño, estábamos en condiciones de llegar a las cinco o seis primeras posiciones, lo que hubiera sido genial para el sprint. Desde la novena posición, nuestro objetivo será ganar algunos puestos, que estoy seguro de que podemos lograr», analizaba Alonso, satisfecho.

Hoy habrá dos sesiones, pero solo una será de entrenamientos. Los llamados 'FP2', que realmente serán un 'warm up', se disputarán unas horas antes de el sprint, ese invento de carrera corta a 24 vueltas que repartirá 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2 y 1 punto en orden inverso desde el primero al octavo. El resultado servirá para configurar la parrilla del domingo, que será la carrera real y habitual. ¿Habrá sorpresas?