GP de Italia

Sainz activa el 'modo fiesta'

El madrileño sale en el GP de Italia justo detrás de los imparables Mercedes, con Lewis Hamilton en la 'pole' y los Ferrari hundidos

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El 'karma' le debe muchas a Carlos Sainz. Una detrás de otra, esta temporada ha sido una constante decepción, culminada el pasado fin de semana en Bélgica en una carrera a la que ni siquiera pudo salir por una avería en su motor. Llegar a Italia, la que será su patria chica a partir de 2021, era un extra de motivación para él, máxime cuando sabe que miles de ojos estarán puestos en él como futuro piloto de Ferrari.

Quizá por eso del destino, su mejor clasificación del año sin condiciones extrañas le llegó en Monza. Carlos Sainz saldrá tercero, por detrás de los invencibles Mercedes, en el primer fin de semana en el que no hay 'modo fiesta' en los mapas motor. La FIA, en un intento vacuo y un tanto artificial de perjudicar al equipo más rápido, ha prohibido el uso de los modos que benefician la potencia a una vuelta. Así, todos los corredores deben mantener el mismo mapa desde la clasificación hasta la carrera. La intención era que se igualaran las posiciones en la parte de arriba y que las clasificaciones no se convirtieran en un trámite para los hombres de negro.

A efectos reales, el resultado ha sido todo lo contrario. La igualdad se ha producido desde la zona media hacia atrás, con equipos como Red Bull perdiendo el paso con respecto a los Mercedes y otros como McLaren dando un salto hacia adelante. Los que siguen sin posibilidad de caza son los Mercedes, con un Lewis Hamilton que sumó su séptima 'pole' en Italia y con récord incluido: lo hizo con la vuelta más rápida (en términos de velocidad media) de la historia de la Fórmula 1: 264.362 km/h.

En un sábado en el que los rebufos iban a ser tan necesarios como protagonistas, dos de los tres primeros clasificados para la parrilla de este domingo prefirieron no buscarlos. Uno fue Hamilton, y cómo no, y el otro fue Carlos Sainz. A lo torero, o 'Matador' como llaman a su padre, salió a pecho descubierto en la segunda intentona de la Q3, por delante de su compañero Lando Norris, a sabiendas de que le podía ganar esas dos o tres décimas que le podían dejar atrás. Por eso tuvo que apretar como nunca y hacer la mejor vuelta posible en un trazado legendario como el Autódromo de Monza. Incluso rozó el error, con un pequeño sobreviraje en la de las variantes de Lesmo. Pero no, un Sainz que empezó esa vuelta en 5ª posición la acabó 3º. Ni él mismo se lo creía.

«En la última vuelta casi la lío: tuve un momento en la primera Lesmo, casi pierdo el coche; a partir de ahí tuve que pilotar así, y de hecho estoy temblando un poco, porque en Parabolica y Ascari tuve que ir realmente a por ello», explicaba sobre cómo afrontó esa impensable vuelta. La fiesta que no tuvo su motor la tuvieron en el 'box' de su equipo, que empezó a saltar de alegría.

Tras la alegría inicial por esta posición, que igual su mejor clasificación (lograda en el GP de Estiria, pero en agua), llegó la cautela. Sainz sabe que en carrera pueden sufrir y tiene que salir todo perfecto, algo que lamentablemente para él y sus fans no ha ocurrido siempre. Más bien al contrario. «Es importante este resultado, sobre todo después de la decepción que nos llevamos de Spa-Francorchamps, pero aún queda luchar por los puntos. Hasta ahora no hemos tenido la temporada que merecíamos, pero no nos relajamos ni un instante. Mañana saldremos desde la segunda fila de la parrilla, así que estaremos rodeados de rivales muy fuertes, pero lo daremos todo para conseguir un buen resultado», señalaba este sábado.

La peor Ferrari en décadas

La grada de Monza no tuvo que sufrir al ver cómo su Ferrari cuajaba una de las clasificaciones más desastrosas de su historia en su circuito. Por primera vez desde 1984, ningún Ferrari saldrá en el GP de Italia entre los diez primeros. Sebastian Vettel, que no supo o no pudo aprovechar el juego de rebufos al final de la Q1, partirá en una paupérrima 17ª posición. Charles Leclerc, que hizo la pole aquí en 2019, lo hará 13º.

La mayor y única alegría de Ferrari se la dio, con permiso de Carlos Sainz, Mick Schumacher, piloto de su cantera, que ganó la carrera de F2 y se subió al podio donde su padre, el legendario 'kaiser', hizo vibrar tantas veces a los tifosi.