Max Verstappen celebra su 'pole' en el circuito de Yas Marina. / AFP

GP de Abu Dabi

Verstappen da un último giro de guion a 2020

El neerlandés rompió los pronósticos al lograr la 'pole', por delante de Bottas y Hamilton, con Sainz sexto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Pocas cuestiones más previsibles ha habido en esta temporada 2020 de Fórmula 1 que la resolución de los sábados. Bien Valtteri Bottas. o bien, sobre todo, Lewis Hamilton. Nunca ha habido necesidad de buscar más fotos que las de los hombres de Mercedes. La sorpresa de Lance Stroll en Turquía se puede meter dentro de los éxitos de la escuadra alemana, dado el notable -sospechoso, incluso- parecido entre el Racing Point RP20 con el W11 campeón. Pero lo que (casi) nadie esperaba es que la última clasificación del año en Abu Dabi no tuviera a uno de los protagonistas habituales… o sí, pero con matices.

Max Verstappen, Valtteri Bottas y Lewis Hamilton fueron los más rápidos, otra vez, pero en esta ocasión no estaba el heptacampeón en primera posición y el neerlandés en tercera, sino al revés. El joven de Red Bull logró una sorprendente 'pole' en un circuito que había llevado la firma de Mercedes desde 2013, con el arranque de la era híbrida de la Fórmula 1. La 'Bestia', como le conocen algunos en el 'paddock', sacó lo mejor de sí en una Q3 explosiva y que rompió un reinado prácticamente absoluto para los vigentes reyes de la competición.

No es una posición cualquiera. Valtteri Bottas, cada día más discutido, y Max Verstappen, se juegan el subcampeonato del mundo en Abu Dabi, con 16 puntos entre ambos y muchas dudas. Lo ocurrido en Sakhir aún retumba en la mente del finlandés, y es consciente del fracaso para el equipo que supondría no mantener esa segunda posición frente al único que les ha podido toser. Verstappen es consciente -pocos mejor que él para medrar en la moral de un rival- de que al '77' se le está haciendo muy cuesta arriba esta recta final de temporada, y lo va a intentar aprovechar. Tuvo un sábado redondo, y eso que en la Q1 tuvo un inesperado problema, cuando se le quedó atascada la mano entre la pierna y el volante cuando estaba dando el giro de la curva 6. Casi se estrella, pero lo salvó con relativa sencillez.

Quizá la decepción de la sesión fue Lewis Hamilton. Los diez días que ha estado aislado por el coronavirus le han dejado seriamente tocado, y no son pocos los que ven en el heptacampeón a un hombre que no está al cien por cien. Él afirma que no acaba de cogerle el tono a un coche que el pasado fin de semana se puso al gusto de George Russell, pero después de los libres del viernes ya debería tener las hechuras de su dueño legítimo. No obstante, este sábado se le vio de nuevo mínimamente fallón, algo que no se produce nunca. En la Q1 se coló en la última curva y se subió por el piano, dejando seriamente tocado el fondo plano, y en la Q3 tampoco tuvo una vuelta perfecta como suele ser habitual en él. Hasta se llevó un susto cuando le pasó por fuera Pierre Gasly, que venía en vuelta, y casi le embiste.

En cualquier caso, tanto Hamilton como Bottas son los favoritos para acompañar a Verstappen en el podio de este domingo, y al menos uno de los dos por delante. El rendimiento de los Mercedes en el circuito de Yas Marina es letal, aunque no estén en el mejor momento de la temporada ninguno de sus dos pilotos por lo antes expuesto, pero tendrán que mirar por sus retrovisores ante otros que quieren dar la campanada.

El primero que tendrán detrás es Lando Norris. El británico de McLaren logró en la última clasificación del año igualar su mejor resultado, que también fue un cuarto, obtenido en la primera de la temporada en Austria. Con McLaren luchando por conseguir el tercer puesto de la clasificación general, y los Renault eliminados en la Q2, esta posición de salida y el sexto de Carlos Sainz (que no tuvo un día del todo redondo) permiten ser optimistas sobre sus opciones. El madrileño tiene ganas de una despedida por todo lo alto del equipo británico, y es consciente de que Abu Dabi se le da bien. No en vano, ese adelantamiento sobre Nico Hulkenberg aquí en 2019 le valió un sexto puesto que sabe a oro.

Las opciones de Sainz para repetir esa sexta plaza final en este Mundial son relativamente sencillas. Tiene a Charles Leclerc, su futuro compañero, a solo un punto, y sale tres posiciones por delante. Sería una despedida perfecta para la que ha sido su casa durante los dos últimos años antes de incorporarse a una Ferrari necesitada de estímulos.