El Ferrari de Carlos Sainz, durante los libres del GP de Mónaco. / reuters

GP de Mónaco

El barco de Sainz zarpa rumbo al podio de Mónaco

Las buenas sensaciones con las que llegaba Ferrari al Principado se confirmaron en los libres con un doblete, con Leclerc primero y el madrileño, segundo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Las sonrisas de medio lado que mostraban los miembros de Ferrari cuando llegaron a Mónaco dejaban entrever que las sensaciones eran muy positivas. Después de cuatro Grandes Premios en los que confirmaron que ya han pasado la penitencia de 2020, en el Principado consumaron un jueves (que no viernes) que firmarían a ciegas todos los equipos: primero y segundo.

Charles Leclerc y Carlos Sainz fueron los mejores en los entrenamientos libres de la tarde, los que importan, después de que por la mañana el monegasco se quedase sin rodar por una avería en la caja de cambios. Ferrari no tiene un día tranquilo desde los años de Schumacher, y eso va a seguir así mucho tiempo, pero tras el susto consumaron una tanda casi perfecta. Leclerc, que corre literalmente en casa (una de las curvas del circuito pasa por debajo de su domicilio, donde sus amigos le han puesto un cartelón gigante) acabó al frente de los tiempos con poco más de una décima de ventaja sobre Sainz, que ya había sido segundo por la mañana.

Las sensaciones no pueden ser más positivas en un circuito donde ir bien a una vuelta el sábado puede dar más de media carrera. La imposibilidad de adelantar (con o sin DRS, da igual) más que en algunos puntos muy concretos y bajo riesgo alto de accidente hace que la clasificación sea aquí más determinante que en otros circuitos. Queda por confirmar mañana lo que se vio ayer, pero quien golpea primero, golpea dos veces.

Más allá del resultado, lo más positivo que se rascó de este jueves-viernes es que las vueltas rápidas les salieron muy pronto a los pilotos de Ferrari. En el muro veían cómo al pasar por zonas tan críticas como la Rascasse o Loews, donde la tracción es determinante, el SF21 se cuadraba enseguida en la trazada. Ni un sobreviraje, ni un subviraje: sobre la línea. Aún así, Sainz no tuvo un día perfecto y provocó un escalofrío en sus mecánicos cuando, al final de la sesión matutina, golpeó el guardarraíl lateral con violencia aunque sin consecuencias.

Tanto desde Mercedes como desde Red Bull admitieron después de los libres que los Ferrari van a ser sus rivales directos este fin de semana, lo que siempre es bueno para el espectáculo. Hamilton y Verstappen han protagonizado sus respectivos mejores arranques de temporada en la Fórmula 1, pero los hombres del Cavallino aspiran a mucho. Por un lado, Leclerc tiene ganas de resarcirse ante sus paisanos, donde no sólo no ha ganado, sino que nunca ha acabado por sendos accidentes o problemas por el estilo. Todo lo contrario que Sainz, que cuenta sus visitas a Mónaco por carreras en los puntos. En el caso del español tiene apuntado en rojo (muy propio) este domingo, porque sabe que en las calles del Principado puede poner una pica muy importante en sus aspiraciones a futuro.

No hay que tener miedo a decirlo: Carlos Sainz aspira al podio. como poco. Si tiene una buena clasificación, no comete errores y la estrategia le acompaña, acabar entre los tres primeros no sólo es un reto, sino que es una posibilidad más que factible.

Alonso, susto y paso adelante

Para Fernando Alonso fue un día razonablemente bueno, pero ni mucho menos perfecto. Empezó el día con un golpe contra el muro de Anthony Noghes, la última curva del circuito, y una salida de pista en el único punto sin peligro, el portal de la iglesia de Santa Devota. Del segundo incidente salió indemne, pero no del primero, ya que su alerón acabó en el suelo y tuvo que dar una vuelta entera con el apéndice colgando hasta que pudo entrar a 'boxes' para que le sustituyesen el morro.

Pese a este incidente, Alonso acabó satisfecho porque logró algo que no había conseguido en los otros fines de semana: acabar la jornada de libres por delante de Esteban Ocon en las dos tandas. «Fue un día intenso como siempre lo es el jueves en Mónaco. Creo que hicimos un buen trabajo con 64 vueltas en total, generando algo de confianza en el coche, lo cual es muy útil, así que estoy contento con eso. Hay muchas cosas que analizar mientras probamos algunas actualizaciones nuevas, pero nuestro objetivo es ser fuertes para la clasificación. La gestión del tráfico será difícil y vimos una imagen de lo difícil que es tener una vuelta limpia aquí tanto en la tanda de la mañana como de la tarde. Gestionar esto bien podría ser clave para una buena posición de clasificación el sábado», analizó el asturiano.