Lewis Hamilton, tras la carrera en Imola. / Jennifer Lorenzini / reuters

Análisis

Hamilton toca fondo y Alonso está al acecho

La imagen del heptacampeón del mundo siendo doblado por Max Verstappen en Imola dio la vuelta al mundo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

La imagen de Lewis Hamilton siendo doblado por Max Verstappen en torno a la vuelta 40 del GP de Emilia Romaña, en Imola, está siendo la comidilla de la resaca de la carrera vivida en Imola. Sin ser una cita en la que hubiera mucho espectáculo (ni el circuito ni las circunstancias eran propicias para ello), este rebasamiento bajo banderas azules ha dado mucho de qué hablar.

El heptacampeón del mundo que puso en un brete a la competición hace no tanto ha tirado la toalla. Aunque quedan 19 grandes premios por delante, lo que a efectos prácticos es una temporada entera (hace no tantos años así era), el rendimiento del W13 no le da ninguna confianza. «Lewis, perdón por este coche. Es inconducible y no te mereces algo así», se disculpaba el mismísimo Toto Wolff, jefe de Mercedes, por la radio mientras su campeón entraba en meta. Sobre la diferencia de rendimiento entre él y George Russell, único piloto de la parrilla que ha acabado las cuatro carreras entre los cinco primeros, ya. tal.

Las palabras de Hamilton después de la cita en territorio italiano no podían ser más elocuentes. «Intentaré recuperarme de la mejor forma posible, pero estoy fuera del campeonato, seguro. No hay duda de eso. Esto es muy difícil, todos lo sienten y todos en el equipo están cabizbajos, dando lo mejor de sí mismos», intentó consolarse, pero los datos son demoledores: tiene 28 puntos, es séptimo en el Mundial y no hay visos de que pueda recuperarse.

La realidad es que en Mercedes están viviendo dos realidades. Aunque no son candidatos a victoria, ni mucho menos, no se puede decir que estén en una crisis absoluta. Ese coche supuestamente inconducible le está dando a George Russell, recién llegado al equipo, un inicio de campaña más que aceptable: es el único de la parrilla que ha acabado en los cuatro grandes premios disputados entre los cinco primeros. ¿Inconducible para Hamilton pero aceptable para Russell? Suena raro.

La situación llega en un momento crítico para el heptacampeón y no falta quien echa sal a la herida. Helmut Marko, asesor deportivo de Red Bull, se mofaba al respecto de ese doblaje de su pupilo Verstappen: «Quizá esté pensando en que igual debía haber parado el año pasado», dijo en relación a los rumores de retirada que acompañaron a Hamilton tras perder el Mundial de 2021. Unos rumores que ahora toman fuerza.

Final de contrato

No hay mal que cien años dure, época que no se pueda superar ni paciencia que no se ponga a prueba en los momentos de dificultad. Suena a psicología barata y libro de autoayuda, pero por muy mal que vayan las cosas, siempre pueden cambiar: todo pasa y esto también pasará.

En el deporte hay mil ejemplos, y en la Fórmula 1 también. ¿Quién le iba a decir a Fernando Alonso en los años de la sórdida McLaren Honda que no se iba a conformar con menos que puntuar o incluso verse en opciones de podio? El asturiano pasó de ser candidato a todo a hundirse, de ahí a volver a estar en la terna y al final a caer en el ostracismo. Hamilton no está acostumbrado a no verse entre los primeros espadas, pero es lo que toca.

De momento lo asume con relativa naturalidad, pero no hay que olvidar un factor: su contrato acaba este año. Las palabras de Marko no son más que el reflejo de un runrún que hay en el paddock y que apunta a que, si no le dan la vuelta a la situación, Hamilton hará las maletas y dejará un asiento que, a todas vistas, es muy goloso.

A partir de aquí, la imaginación es libre. No faltarán candidatos a sustituir al heptacampeón, lógicamente, y uno de ellos es Alonso. El asturiano no quiere retirarse ni mucho menos y en su plan está seguir en la Fórmula 1, al menos, dos años. Una duración perfecta para un último contrato que, salvo sorpresa, debería ser con Alpine. pero que no descarta para cualquier otro equipo. La posibilidad es un triple desde el otro lado de la cancha, pero: ¿y si Alonso acaba sustituyendo a Hamilton en Mercedes?