Fernando Alonso, piloto de Alpine. / ep

GP de Italia

Alonso aumentará la leyenda en terreno conquistado

El asturiano igualará en Monza a Räikkönen como el piloto con más grandes premios disputados en la historia de la Fórmula 1

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

El tópico de 'templo de la velocidad' se usa con demasiada alegría y muchas veces desacierto en la literatura de la Fórmula 1. Pocos circuitos pueden honrar ese apelativo, y el que sin duda puede hacerlo es Monza. El legendario trazado al norte de Milán albergará este fin de semana su carrera número 100 –ya se disputaban carreras aquí antes de que la F1 existiera como tal– y servirá además como meta volante del triplete de grandes premios que comenzó en Bélgica, pasó por los Países Bajos y acabará en el centro de Italia. Los que conozcan la historia del Imperio Español de los siglos XVI, XVII y XVIII sonreirán al ver este viaje.

Un emperador de la Fórmula 1, al menos para el aficionado español medio, es Fernando Alonso, y qué mejor que coronar un nuevo hito en su carrera que en el hogar donde una vez fue muy feliz. El piloto más veterano de la parrilla por edad (41 años) igualará la marca de 350 grandes premios disputados, un hito que hasta ahora tenía en solitario Kimi Räikkönen. El récord, que quedará en manos de Alonso a partir de la próxima carrera en Singapur, no supone nada especial para él… o eso dice.

«Es un buen logro y obviamente es genial empatar a Kimi en la mayor cantidad de carreras de Fórmula 1. Sin embargo, honestamente, trato de no pensar demasiado en los récords y mantener mi concentración», afirma sobre «un gran logro» que recordará durante un tiempo. Alonso será el que ponga el nuevo techo de disputa en la categoría reina del automovilismo dentro de unos años, cuando finalice su contrato con Aston Martin. Según sus propias palabras será, al menos, en dos años.

Aterrizando sobre el objetivo primario, Alonso buscará mantener su racha de puntos. Bromeaba en Zandvoort sobre esa promesa que se autoimpuso meses atrás en Barcelona, cuando dijo que iba a puntuar en diez carreras consecutivas. Lo ha logrado y ahora quiere más. Pocos circuitos mejores que este, un trazado donde la altísima velocidad (no es casual que varios equipos lleven ex profeso un alerón trasero único para esta carrera) y las fortísimas frenadas (la primera chicane no es apta para cobardes) pueden dar muchas alegrías o muchos disgustos en función de quién y cómo se tomen.

Ferrari reta al mal fario

Ferrari buscará precisamente en Italia recuperar la respiración tras el bochornoso resultado de Zandvoort. Con Carlos Sainz aún dolido por esa parada en boxes que ha hecho saltar un volcán de 'memes' en las redes, la Scuderia corre en casa y ante miles de tifosi que quieren ver a sus gladiadores en lo más alto. El ambiente que siempre se vive en las gradas de Monza puede convertirse en un rival de los hombres a las órdenes de un cada vez más cuestionado Mattia Binotto, que sabe que se juegan mucho más que una carrera en los próximos días.

Más allá de lo deportivo, Ferrari quiere conmemorar su 75 aniversario en casa con una decoración especial que reta a la superstición. El amarillo 'giallo' del escudo de Módena, ciudad natal del 'Commendatore' Enzo Ferrari, copará la parte superior de los dos monoplazas de la Scuderia, cuyos pilotos también llevarán monos de este color. Tradicionalmente relacionado con la mala suerte, desde Maranello han tirado de orgullo de casa para intentar que esa concatenación de fallos que les persigue desde hace varias carreras se acabe. No hay más que ver cómo se presentan, con Mercedes al acecho en el Mundial de constructores y Charles Leclerc (último ganador de rojo aquí, en 2019) empatado a puntos con un más que discreto Sergio Pérez.

No queda otra que mejorar y, sobre todo, demostrar orgullo. Carlos Sainz lo tiene claro. «Compito para Ferrari, en Monza, con un coche competitivo. Es algo que hay que apreciar mucho más, disfrutarlo mucho más. Ese es mi objetivo y luego veremos cómo va el fin de semana, cómo se comporta el coche y todo lo demás. Voy a intentar centrarme un poco más en ese enfoque», afirmaba en las jornadas previas a un fin de semana muy estresante.