Óscar Husillos, con la bandera española, tras proclamarse campeón de 400 metros. / Aleksandra Szmigiel (Reuters)

Atletismo

Husillos, campeón de Europa de 400 metros

El velocista palentino domina desde el inicio la final y se desquita de la descalificación del Mundial de 2018, en la que perdió el oro

MIGUEL OLMEDA MADRID

Han sido tres años largos para Óscar Husillos. En invierno de 2018 no había un velocista largo como él en todo el planeta. Volaba sobre el tartán peraltado, señor de la doble vuelta al anillo. De récord en récord, iba camino de proclamarse campeón del mundo de 400m indoor, plusmarca europea incluida, pero una milimétrica pisada en la calle interior transformó en pesadilla su sueño. Del oro a la nada. Doce meses después, en 2019, el noruego Karsten Warholm se cruzó en su camino por el título europeo y Husillos tuvo que conformarse con la plata. Tampoco era un trofeo menor, pero él necesitaba ser campeón, así se había sentido en Birmingham, y el premio a su esfuerzo llega ahora, en el Europeo de Torun.

No ha sido un camino fácil. Las lesiones, las decepciones al aire libre, el no terminar de encontrarse a sí mismo. Esta temporada Husillos ha ido de menos a más, sin hacer ruido, cada carrera más rápida que la anterior. Se hizo con el título de campeón español y llegaba a Torun sin una de las mejores marcas, pero sí de las mejores sensaciones. En primera ronda lo hizo fácil. En semifinales, impresionó, aunque menos que el neerlandés Van Diepen, su gran rival junto a su compatriota Bonevacia, el líder continental. Husillos se guardaba para la final, y ahí no dio opción a nadie.

Con decisión se adueñó de la calle libre y fue el primero en escuchar el toque de campana. 21.31 segundos: una primera vuelta supersónica. Corría el riesgo de clavar, pero defendió su posición con uñas y dientes ante el dúo neerlandés. La victoria tenía que ser suya. Apretó los dientes, cerró los puños y se preparó para sufrir en la última recta, donde los cuatrocentistas esprintan a cámara lenta por culpa del ácido láctico. Y nada de tirarse de cabeza a la línea de meta, no. Se merecía cruzarla con el pecho bien alto, gritando «aquí estoy yo, este es mi oro». Tres años después, campeón.

Husillos paró el crono en 46.22, Van Diepen se llevó la plata con 46.25 y Bonevacia, el bronce con 46.30. En el 400m femenino, Países Bajos se tomó la revancha con Femke Bol, que ganó como y cuando quiso con 50.63, su quinto récord nacional (también tiene el de 400m vallas al aire libre, de 2020) de este inverno. La polaca Justyna Swiety-Ersetic fue segunda con 51.41 y la británica Jodi Williams, tercera con 51.73.

Marta Pérez, cuarta en 1.500m

Igual que ocurriera en el 1.500m masculino, la milla métrica femenina no estuvo exenta de polémica. Después de finalizar cuarta, la soriana Marta Pérez vio como la descalificación de la británica Archer (tercera) la aupaba al podio, con un bronce que hubiera sido su primera medalla internacional. Sin embargo, Archer fue recalificada tras la reclamación de su federación y Pérez regresó a la cuarta posición. Fue la mejor española por delante de Esther Guerrero, quinta, y de Águeda Muñoz, descalificada en la misma acción que Archer.

El histórico trío que formaban Pérez, Guerrero y Águeda Muñoz marcó de inicio el ritmo de carrera, lento, haciendo un muro que nadie podía discutir. Luego llegaron las hostilidades, los codazos y los empujones. Guerrero se marchó con valentía en un ataque largo a falta de 400 metros y la belga Vanderelst le marcó en corto. Por detrás, el movimiento era continuo.

A Esther se le hizo eterna la última vuelta y cayó a la quinta posición. Vanderelst se colgó el oro con 4:18.44 y la alemana Klein, la plata con 4:20.07. Marta Pérez escaló hasta la cuarta plaza, justo por detrás de Archer, que había tenido un encontronazo con Águeda Muñoz anteriormente. Este incidente le costó a ambas la descalificación, aunque la británica recuperó el bronce con posterioridad.

Diame, finalista y Peleteiro, a la final

No todo fueron buenas noticias para el mediofondo nacional este sábado. En 800m no habrá ningún español en la final, ni en categoría masculina ni en la femenina. La gran decepción la protagonizó el murciano Mariano García, que llegaba en gran estado de forma y como candidato al título, pero que no fue capaz de clasificarse para la final. Pecó de impetuoso en su semifinal y marcó un ritmo suicida que ninguno de sus rivales se atrevió a seguir. El órdago le salió rana y Mariano se hundió en la última recta, cayendo hasta la tercera posición que lo eliminaba. Pablo Sánchez-Valladares no logró tampoco el pase, de igual forma que la joven Daniela García, que aun así rindió a un altísimo nivel, corriendo muy cerca de su marca personal.

La buena noticia fue el séptimo puesto –finalista– de la valenciana Fátima Diame en longitud tras saltar 6.47m. La ucraniana Maryna Bekh-Romanchuk ganó el oro con 6.92m, la alemana Malaika Mihambo la plata con 6.88m y la sueca Khaddi Sagnia el bronce con 6.75m. Además, Ana Peleteiro logró la clasificación en triple salto con un brinco de 14.10m, la marca requerida para acceder a la final.

En 3.000m, Adel Mechaal y Mohamed Katir también consiguieron el pase a la final, mientras Gonzalo García cayó eliminado. Los vallistas Teresa Errandonea, Asier Martínez y Enrique Llopis se clasificaron para semifinales en 60m vallas, pero Xenia Benach, Caridad Jerez y Luis Salort no fueron capaces de hacerlo. Daniel Rodríguez y Sergio López tampoco pudieron pasar a semifinales en 60m por la mañana, una prueba en la que el italiano Jacobs ganó el oro por la tarde con 6.47, con el alemán Kranz en segunda posición (6.60) y el eslovaco Volko tercero (6.61). En pértiga, la suiza Moser se hizo con la victoria al superar el listón en 4.75m, mientras que la eslovena Sutej se llevó la plata pasando 4.70m y la británica Bradshaw, el bronce al elevarse sobre 4.65m. Y en el heptatlón, al término de la primera jornada Jorge Ureña marcha tercero con 3.424 puntos a falta de tres pruebas: 60m vallas, pértiga y 1.000m.