Balonmano

Las Guerreras sueñan con su Mundial

La renovada selección española persigue reivindicarse en la cita que comienza hoy en Torrevieja

VÍCTOR BORDA

El Mundial de balonmano femenino se estrena hoy, con el equipo anfitrión, España, decidido a volver a la senda por la que caminó en la anterior cita mundialista, donde las Guerreras se colgaron una merecida plata. Pero entremedias las españolas tuvieron los Juegos Olímpicos de Tokio, segunda visita a Japón en la que no les fue tan bien como en el Mundial. Pésimas sensaciones y malos resultados que les apearon de la lucha con las mejores. A pesar del precedente en esta ocasión, con seleccionador de estreno, José Ignacio Prades, y la entrada de savia nueva, aunque de una manera controlada, las Guerreras quieren dar guerra, mucha guerra. Juegan en casa y se sienten capaces de volver a asombrar al mundo del balonmano.

Para ello, el equipo nacional deberá ofrecer un mejor rendimiento defensivo que en Tokio. Sin duda, Prades ha optado por reforzar el centro de la defensa, donde cuenta con especialistas de primer nivel como Lara González y Eli Cesáreo, dos rocas sobre las que basar el trabajo atrás junto a jugadoras como Ainhoa Hernández o Irene Espínola. Las veteranas Silvia Navarro y Merche Castellanos son dos seguros bajo palos. Seguridad defensiva que va permitir correr a una España que cuenta con extremos muy rápidas en primera oleada.

Este Mundial, que cuenta con sedes en la Comunidad Valenciana y Cataluña, ha servido para una pequeña revolución en la selección nacional. Las Guerreras necesitan savia nueva en los próximos años y un cambio generacional. La presencia de Paula Arcos, una primera línea de 19 años, es una avanzadilla en un combinado español en el que no estarán la navarra Nerea Pena, un pilar clave desde hace años, o la leonesa Mireya González, otra habitual en las convocatorias con el anterior seleccionador, Carlos Viver. A ellas hay que sumar la baja de la lesionada Marta López, que ha dejado su puesto a otra de las jóvenes promesas del balonmano nacional, Maitane Etxeberria, extremo zurda del campeón español, el Bera Bera.

Sin duda, la columna vertebral de las Guerreras ha variado poco con respecto a citas internacionales anteriores. Continúan siendo claves jugadoras como Silvia Navarro (42 años), Carmen Martín (33 años) o Shandy Barbosa (35 años). Prades parece dispuesto a dar más cancha a Silvia Arderius, una central diferente y poco empleada por Viver. Las molestias físicas de Alicia Fernández, que le han impedido jugar el cuadrangular preparatorio que España disputó el pasado fin de semana en Boadilla del Monte, obligará a dar más minutos a la madrileña del Costa del Sol Málaga y a reubicar en esa posición a primeras líneas como Carmen Campos o Paula Arcos si la central gallega no llegara en las mejores condiciones.

Buenas sensaciones

Pese al déficit físico con respecto a otras selecciones, el equipo nacional ha mejorado ostensiblemente en este apartado con jugadoras fiables. Por eso, correr y necesitar menos del ataque estático siempre ayuda en este sentido.

Las sensaciones que deja la preparación han sido buenas. En el cuadrangular disputado en tierras madrileñas el pasado fin de semana, el equipo nacional dio buena cuenta de tres selecciones que van a estar presentes en la cita mundialista: Eslovaquia, Polonia y Alemania. Ante las germanas, una selección dura y complicada, el equipo nacional fue capaz de imponerse por la mínima en un encuentro que se le complicó en el tramo final. La defensa y la portería dieron un excelente rendimiento y el equipo español se mostró letal cuando pudo correr. Prades, un entrenador con un amplio abanico táctico, ha pretendido formar un grupo coral que pueda hacer frente a selecciones de primer nivel.

El balonmano español femenino no es ajeno a la diáspora que caracteriza al masculino. Diez de las 18 jugadoras que integran la convocatoria juegan fuera de nuestra fronteras, en ligas más potentes que la española. Francia, Alemania, Rumanía,... Y es que el 40x20 hispano se ha convertido en un exportador de enorme talento.

España ha quedado encuadrada en el Grupo H. Las Guerreras tienen una primera fase asequible, en la que pueden rodarse con vistas a lo que vendrá después. Debutarán contra Argentina en Torrevieja, para luego medirse a China y cerrar esta primera etapa de la competición frente al combinado austriaco. Esa fase inicial ha quedado dividida en ocho grupos de cuatro selecciones cada uno. Los tres mejores accederán a la 'main round', de la que las dos mejores selecciones tendrán pase a cuartos de final. El camino hasta allí de las españolas no será excesivamente complicado, ya que los grandes cocos del balonmano femenino, Francia, Noruega, Rusia o Países Bajos van por la otra parte del cuadro. En la segunda fase se verá las caras con las tres mejores selecciones del Grupo G, compuesto por los equipos croata, japonés, brasileño y paraguayo. También rivales más asequibles. Las dos mejores selecciones de la 'main round' pasarán a cuartos de final del Mundial. A partir de entonces, en el 'top 8', cualquiera puede llegar hasta el título. Las Guerreras estuvieron muy cerca hace dos años. Quizá, jugándose en casa, esta vez si logren el sueño de ser campeonas mundiales. Soñar es gratis.