Fútbol internacional

Lorenzo González y su sueño en el City

14/04/2019

Nació en Gran Canaria y a los pocos meses puso rumbo a Ginebra con su familia. De padre suizo y madre isleña, desde los cinco hasta los 16 años goleó en el Servette FC. Tras ser pretendido por muchos equipos se decantó por irse a Mánchester. Recién cumplidos los 19, juega en el sub-23 y su meta es debutar con Guardiola.

Con sacrificio se puede llegar lejos. Esa es la receta para caminar hacia la gloria. Lorenzo González, grancanario de nacimiento, lleva toda una vida rompiendo redes y celebrando goles. A sus 19 años recién cumplidos (10/4/2000) está a punto de concluir su tercera temporada en las categorías inferiores del Manchester City. Ahora juega en el sub-23 y sueña con debutar a las órdenes de Pep Guardiola.

De madre grancanaria y padre «suizo-andaluz», como resalta entre risas el joven delantero, tuvo una estancia efímera en la isla que le vio nacer. A los pocos meses tuvo que poner rumbo a Suiza debido a una oferta de empleo para su progenitor. Y ya desde los cinco años empezó a golear en las filas del Servette FC, donde estuvo hasta los 16 años, siendo convocado, además, por las categorías inferiores de la selección de Suiza. Esa constancia captó la atención de varios clubes europeos, entre los que destacaban el Real Madrid, la Juventus y el propio Manchester City. Eso sí, Lorenzo lo tuvo claro desde el primer momento: «El proyecto me parecía muy interesante», afirma. «Este ya es mi tercer año. En la primera temporada, en el sub-18, ganamos la Liga y acabé siendo máximo goleador del equipo, aunque jugué menos partidos por el transfer», detalla con orgullo, pues a continuación no duda en agradecer el esfuerzo encomiable de sus padres, que «lo dejaron todo» para ayudarle a cumplir sus metas.

Lorenzo González y su sueño en el City

«No todos los chavales pueden decir eso. Cuando estaba en Suiza y tenía que hacer un viaje de siete horas para jugar un partido, ellos siempre venían conmigo», asevera. Su hermano, que juega en el Everton, también lleva el fútbol en la sangre. Eso sí, «todo se consigue con mucho trabajo», como afirma el mayor de los González.

Ya en el segundo curso como cityzen, aún con 17 años, lo subieron al sub-23, el filial del Manchester City. «Fue complicado porque era uno de los más jóvenes del equipo. Tuve que pelear para ganarme el puesto y, ya al final de temporada, acabé jugando más», cuenta.

Sabe lo que es entrenarse con la primera plantilla y espera hacerse «un sitio» con los mayores. «Sé que es muy complicado, pero si no creyese en mis posibilidades, no hubiera venido». Todo un lujo que, como confiesa, «es gracias al trabajo» y «no un regalo».

«Guardiola es uno de los mejores entrenadores del mundo, tanto a nivel futbolístico como táctico. Aprendo mucho, sobre todo por los jugadores con los que entreno, que son buenísimos», explica el ariete, que tiene una gran amistad con su compatriota Silva.

Lorenzo González y su sueño en el City

«Tengo muy buena relación con David. Es un gran apoyo, sobre todo porque es grancanario. Trata de darme consejos cuando entrenamos. Es una persona estupenda. Es un honor poder entrenar con él. Me dio una camiseta», comenta entre risas. «Es una leyenda», concluye. Quién sabe si en un futuro es Lorenzo el que le regala su elástica.

Lorenzo González y su sueño en el City

Apenas pudo mamar el significado y el sentimiento amarillo, pues le tocó emigrar a Suiza a los pocos meses de nacer, pero Lorenzo tiene claras sus raíces isleñas y, sobre todo, la importancia de la UD Las Palmas en el archipiélago. «Ojalá que el año que viene se den mejor las cosas y esté donde tiene que estar, que es en Primera División», declara el delantero cityzen.

«Siempre he seguido y seguiré a la UD Las Palmas. Es un club especial por todo lo que le gusta el fútbol a la gente en Gran Canaria», reconoce el futbolista nada más concluir su entrenamiento en las instalaciones del Manchester City. «La cantera canaria es una de las mejores de España», añade.

Le gustaría jugar algún día de amarillo

Sobre la posibilidad de golear en un futuro con la elástica amarilla es contundente: «En el fútbol nunca se sabe, pero está claro que me gustaría vestir algún día la camiseta de la UD».

«Yo quiero jugar al nivel más alto y Las Palmas sería una gran opción. Sería un sueño jugar para el equipo de mi tierra», explica el delantero, aunque, eso sí, todavía tiene entre ceja y ceja ganarse un hueco en la primera plantilla del City.