Saúl Craviotto y Mireia Belmonte, en la sede del COE. / Foto: COE | Vídeo: Atlas

Saúl Craviotto y Mireia Belmonte, abanderados de España por la igualdad

Los deportistas en activo con más medallas olímpicas encabezarán el equipo en la ceremonia de inauguración de los Juegos de Tokio

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

No podía haber mejores abanderados de España, más laureados, reconocidos y mediáticos, para la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio que se celebrará el 23 de julio en la capital japonesa. Después de que Pau Gasol encabezase la delegación en los Juegos de Londres 2012 y Rafa Nadal en los de Río 2016, cuando por primera vez en la historia serán un hombre y una mujer los que portarán juntos la bandera nacional en la apertura de una cita olímpica, el honor ha recaído en Saúl Craviotto y Mireia Belmonte. La Junta de Federaciones Olímpicas del Comité Olímpico Español (COE) aprobó este miércoles por unanimidad la designación del piragüista y de la nadadora catalanes para convertirse en abanderados en Tokio.

Craviotto (36 años) y Mireia (30) son los dos deportistas españoles en activo que más medallas han ganado en unos Juegos Olímpicos, cuatro cada uno de ellos. El palista leridano, dos oros, una plata y un bronce; y la nadadora barcelonesa, un oro, dos platas un bronce. En Tokio, Craviotto tendrá la oportunidad de igualar las cinco medallas olímpicas del también piragüista David Cal, ya que participará en el K4-500 y también tiene opciones de disputar el K1-200, mientras que Mireia ya está clasificada para el 1.500 y el 800 libre e intentará también lograr plaza en otras cuatro pruebas, entre ellas, los 200 mariposa en los que se proclamó campeona olímpica en Río.

«Las cuatro medallas olímpicas que lucen en el palmarés de cada uno de ellos, sus impecables carreras deportivas y la proyección internacional de dos personas cuyos valores encarnan lo mejor del deporte y del olimpismo convierten a Saúl y a Mireia en los mejores embajadores de la Marca España», destacó este miércoles el COE, cuyo presidente, Alejandro Blanco, propuso la inédita fórmula del abanderado mixto para Tokio, aprobada por los 35 presidentes que forman parte de la Junta de Federaciones Olímpicas. El Comité Olímpico Internacional (COI) animó a los comités nacionales a elegir a un hombre y a una mujer como abanderados para potenciar la igualdad de género en los Juegos, cuando en Tokio se espera que un 48,8% de participantes sean féminas y se alcance la igualdad total en París 2024.

«Para un deportista como yo lo máximo es ir a unos Juegos y sacar medalla, y el techo, la cima, es representar a a España y llevar la bandera. Estoy encantado de representar la imagen de igualdad con Mireia. Con el regalo que me habéis hecho ya me puedo retirar tranquilo», proclamó Saúl Craviotto. «Ya era hora de que una mujer volviera a llevar la bandera, porque hacía muchos años que no ocurría», se congratuló por su parte la nadadora de Badalona, que tomará el relevo de la judoca Isabel Fernández, que lideró la delegación del equipo español en la inauguración de Atenas 2004, después de que solo otra mujer, Cristina de Borbón, ejerciese de abanderada en Seúl'88.

«No hay palabras para describir sensaciones y sentimientos. Tener dos abanderados como vosotros, que sois dos ejemplos, marcará un antes y un después en el deporte español. Debemos estar orgullosos de tener a dos deportistas como vosotros llevando la bandera», les dijo Alejandro Blanco a Craviotto y Mireia, en vísperas de que el palista catalán viaje a Hungría para disputar la Copa del Mundo, mientras la considerada mejor atleta española de todos los tiempos, aquejada de una tendinitis en sus hombros, no participará en los Europeos de la próxima semana. «No estoy recuperada del todo y no quiero estropearlo», reconoció Mireia, que todavía aspira a un billete olímpico para los 200 mariposa, los 200 y 400 estilos y los 400 libre. Para Saúl Craviotto, los de Tokio, sin público extranjero y muy probablemente también sin aficionados japoneses, serán los cuartos y últimos Juegos de su carrera, y en el K-4 500 claro favorito al podio competirá junto a Marcus Cooper, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade.