Omar Fraile, durante el reciente Tour de Francia. / Christophe Petit-Tesson (Efe)

Juegos Olimpicos de Tokio 2021 Omar Fraile: «Mi sueño es dar lo mejor de mí»

El ciclista vizcaíno llega en un buen momento de forma a Tokio tras el Tour y ve con buenos ojos el recorrido, pero avisa: «Nuestro líder es Valverde»

IGOR BARCIA Enviado especial a Tokio

Su victoria en el campeonato de España de La Nucía y su buen rendimiento en el Tour le abrieron las puertas de los Juegos Olímpicos, «el sueño de cualquier deportista». Omar Fraile (Santurtzi, 31 años) forma parte de una selección muy competitiva, con corredores experimentados y que saben moverse en las fugas, algo fundamental para una carrera «loca e impredecible».

-¿Qué supone estar en unos Juegos?

Es el sueño de cualquier deportista, y en este caso más que hablar como ciclista hablo como deportista. Es un evento muy especial y me hacía mucha ilusión estar.

-¿El Omar niño soñaba con estar en unos Juegos?

No sé si soñar, porque de niño no eres del todo consciente de hasta dónde puedes llegar como deportista y las metas que puedes alcanzar, pero sí que es un evento que siempre esperabas que llegara. Todos sabemos lo que significan unos Juegos. Quizá pueda parecer que en el ciclismo no tiene tanto significado o importancia, pero no deja de ser un gran evento deportivo, y por tanto sí, es una de las cosas que siempre he querido vivir.

-¿Era de los que se tragaba todo tipo de deportes en la televisión?

Sí, creo que he descubierto deportes viendo los Juegos. En verano siempre tenía la tele puesta y me tragaba todo, creo que es parte de su encanto.

-Hablemos de estos Juegos. ¿Llega bien o puede pasar factura el Tour?

Ha sido un Tour muy duro y hemos tenido un viaje muy largo, con un cambio horario al que cuesta adaptarse. Pero al final no deja de ser una carrera de un día y si logro dormir y entrenar bien los días que quedan, puedo estar en las mejores condiciones posibles. Me pongo el ejemplo de la Clásica de San Sebastián, que suele estar habitualmente en la misma situación en el calendario después del Tour y se me suele dar muy bien, entonces por qué no ir bien aquí.

-Llama la atención el circuito tan exigente que tienen que afrontar.

Sí que es duro, son 230 kilómetros, una distancia perfecta, y tiene la pared de seis kilómetros al diez por ciento que puede ser el momento clave. Y otro puede ser el calor y la humedad, que pueden provocar calambres, pero creo que viniendo del Tour no tendría por qué ser un problema porque llegamos con el trabajo hecho.

-Hay otro factor importante en las carreras olímpicas y tiene que ver con los equipos de cinco corredores.

Sobre todo porque es muy difícil controlar la carrera. Sí que es verdad que muchas selecciones vienen con poca gente y en el primer repecho el pelotón va a disminuir muchísimo. Se va a quedar en 60 o 70 ciclistas y va a ser una carrera loca e impredecible, pero esto también tiene su encanto, por eso son tan complicados unos Juegos.

-Ahí se abre el abanico táctico y España tiene recursos para moverse.

Sobre todo traemos uno de los bloques más potentes, teniendo en cuenta el estado de forma que tenemos, y al final es importante para controlar una carrera como ésta. Lógicamente no somos los grandes favoritos y eso hará que no tengamos que trabajar tanto, pero siempre van a saber que hemos salido perfectamente del Tour.

-¿Será fundamental estar siempre atentos a los cortes?

La clave será tener siempre representación en la parte final y que no se nos vaya la carrera. Cubrir a cada corredor y saber cómo jugar nuestras bazas para llegar a la parte final con todas las opciones.

-Además son cinco corredores que saben resolver en grupos reducidos.

Sí, pero de partida tenemos claro que el líder es Valverde y que siempre se crece en este tipo de carreras.

-¿Los principales rivales van a ser los corredores que han brillado en el Tour?

Sí, yo creo que Van Aert, Pogacar... sin olvidar a Evenepoel.

-¿Y Omar como se encontró en el Tour?

La primera semana me costó más de lo esperado coger la forma y el ritmo, pero he terminado muy bien. Cada día me encontraba mejor y en la última semana iba muy bien y eso fue un plus para intentar buscar alguna fuga.

-Es que esa primera semana a la que se refiere fue muy dura con el ritmo y las caídas.

Eso nos pasó a todos, entre la tensión y los nervios fue todavía más difícil de lo que ya de por sí suele ser una primera semana del Tour.

-¿Se atreve a soñar para el sábado?

Ojalá, sabemos que es muy difícil y tenemos un líder claro, pero ya se verá cómo se desarrolla la carrera. Yo lo que quiero es dar lo mejor de mí y disfrutar de la cita olímpica.