Fernando Carro, tras su retirada en su serie de 3.000 obstáculos. / ep

Tokio 2020 / Atletismo Fernando Carro, víctima de los problemas físicos

En la primera eliminatoria de los 3.000 metros obstáculos, el plusmarquista nacional y una de las bazas del equipo español solo ha podido aguantar tres vueltas en carrera antes de retirarse

IGOR BARCIA Tokio

El estreno del atletismo español no ha podido ser más frustrante. En la primera eliminatoria de los 3.000 metros obstáculos, el plusmarquista nacional y una de las bazas del equipo, Fernando Carro, solo ha podido aguantar tres vueltas en carrera antes de retirarse. Visiblemente molesto desde la salida y en cada salto, con un vendaje en el isquiotibial izquierdo que no auguraba nada bueno, se ha quedado descolgado muy pronto y tras el tercer giro, el madrileño se ha parado. Después, en la zona mixta ha explicado que sufrió una sobrecarga en el último entrenamiento fuerte realizado en Tokio antes de centrarse en la prueba, y no ha podido superarlo. «Al final me he encontrado con circunstancias complicadas. Lo he intentado, pero tener que saltar con la pierna derecha todos los obstáculos no era lo mejor», ha admitido Carro.

La relación del madrileño con las rondas clasificatorias de los Juegos están marcadas por el dolor. Hace cinco años, en Río, llegó pleno de ilusión por su debut olímpico pero en su camino se cruzó una fascitis que le amargó toda la temporada del 2016. Ya en invierno, en el campeonato de España cross de Calatayud, estuvo entre los mejores pese a una evidente cojera tras la carrera, problemas que arrastró hasta el estadio olímpico de Río, donde cada salto era un poema. Aquella carrera le hizo daño y le llevó a cuestionarse su futuro, pero salió airoso y en 2019 en Mónaco pulverizó el récord de España con un crono de 8.05.69.

Esta temporada, Carro ha estado centrado en Tokio, pero de nuevo las lesiones le han condicionado la preparación, unos problemas en el talón de aquiles, una bursitis, le llevaron a hipotecar carreras de preparación para estar en los Juegos. «Mis carreras están en Tokio», repetía. Pero una mejoría de su estado físico le llevó hace dos semanas a hacer un test en un 3.000 donde Katir batió el récord de España y él hizo un 7.41 que le llevó a mejorar seis segundos su marca y a dejarle muy satisfecho. «Esto marcha», dijo como siempre que las cosas van bien. Pero en Tokio, las cosas se han vuelto a torcer y el sueño de la final olímpica le ha vuelto a jugar una pasada. Pero no se rinde. «Estoy en el mejor momento de mi vida y lo voy a demostrar», zanjó en la zona mixta del estadio olímpico. Fernando Carro no se rinde.

También en el 3.000 obstáculos, no han podido pasar el corte ni Sebas Martos ni Dani Arce. El jienense fue octavo en su serie, con un registro de 8:23.07 que no fue suficiente para meterse en la final por tiempos. «Me he encontrado muy muy mal en el principio, hasta el 1.500, y para entonces era tarde y estaba lejos. Hacer las últimas tres vueltas solo es muy difícil», valoró.

Finalmente, el burgalés fue decimosegundo en su serie con un tiempo de 8:38.09 y cerró la participación española en la prueba. «Pensaba que una carrera muy rápida tenía más accesibilidad. Me he equivocado. Tenía que haber esperado. Son circunstancias en las que no sabes lo que va a pasar en carrera. He intentado ir bien colocado, pero a falta de 1.000 metros las piernas ya no iban bien», reconoció.