Mayuko Fujiki, seleccionadora de natación sincronizada

«Sé lo que ha sufrido Japón para organizar estos Juegos»

La seleccionadora japonesa lamenta que no haya público en las gradas, aunque «ya estamos acostumbradas»

ALEX M. FRANQUET

La seleccionadora española de natación sincronizada es Mayuko Fujiki. Juega en casa. Fue medallista olímpica con Japón y ahora, fuera de las piscinas, dirige a la veterana Ona Carbonell y al resto de jóvenes nadadoras. Mayuko Fujiki aporta experiencia a un grupo joven. Es realista y sabe que España debe coger rodaje y mirar a los Juegos de París del 2024.

-¿Cómo llega su equipo a estos Juegos?

Tenemos que estar preparadas para muchas cosas en estos Juegos, porque ellas son jóvenes y van a ser unos Juegos diferente. Yo veo bien a las chicas. Menos Ona Carbonell, todas disputarán su primera Olimpíada. Fue un sueño hecho realidad conseguir el billete en el preolímpico para ir a Tokio. Ahora es momento de estar un poco nerviosas, pero también de tener esperanzas. Por fin estamos allí, después de tanto trabajo.

-¿Y cuál es el objetivo de España, cuál es su esperanza?

Nuestro dúo lo forman Iris Tió y Alisa Ozhogina. Es un dúo joven. Son el futuro de España. Hemos preparado dos rutinas para que ellas las presenten en estos Juegos. La competición en natación sincronizada siempre comienza con el dúo, no con el equipo. Por tanto, la primera impresión de España en los Juegos sería con el dúo. Queremos mostrar algo positivo en este estreno y dar una buena imagen. Ellas compiten por primera vez como dúo en unos Juegos y queremos demostrar que son dos nadadoras con futuro.

- Para la moral del equipo sería bueno comenzar bien con ellas dos.

- Sí, sería positivo. Además, hemos preparado una rutina que fusiona la cultura española y la japonesa. La esperanza es que la gente nos reciba bien y disfrute de nuestro equipo. Para el primer día, queremos conseguir una buena puntuación. Y para acabar los Juegos tenemos una rutina sobre las iguanas y la teoría de la evolución de Charles Darwin. La idea es acabar los Juegos mostrando una rutina muy original y, también, artística.

- ¿Y se puede saber algo de las músicas? ¿Lo puede avanzar?

- Sí, no hay secretos. El dúo técnico nadará con una canción que se llama 'Beisbol'. En Japón, el deporte del beisbol es como el fútbol en Europa. Todo el mundo lo sigue con pasión. Y en la modalidad de libres, usaremos 'Malagueña', la canción de Plácido Domingo, que es muy representativa de España. Las dos chicas han hecho clases, aprendiendo de bailarines flamencos. También nos ha ayudado una guitarrista amiga nuestra, que nos ha dado un toque flamenco con la canción 'Malagueña'.

- Con un equipo tan joven, será complicado luchar por las medallas.

- Sí, no es fácil. La natación sincronizada es un deporte en el cual, tú, de repente, no puedes ganar una medalla. Tardas dos o tres años para cambiar una plaza. Este equipo joven que tenemos nosotras es más mirando al 2024 o el 2028. Así que más que una medalla, necesitamos competir con este equipo, ganar experiencia en una primera Olimpíada. Han de ir sumando experiencia y seguir aspirando a la medalla. Este es nuestro objetivo.

-En la natación sincronizada ha habido un relevo de generaciones después de tantos años de éxitos, después de Gemma Mengual, Paula Tirados, Andrea Fuentes o la misma Ona Carbonell, que aún habéis repescado.

- Después de los Juegos de Londres, del 2012, hubo cambios en el equipo. Cada país también tiene sus propios cambios de generación. Unas suben y otras van bajando. Es natural. En España le tocó entre el 2015 y el 2017.

- ¿Y cómo ve a Ona Carbonell? Ella sí que tiene experiencia.

- Ella ha preparado los Juegos de una manera un poco diferente. No ha sido como en Londres o en Río, cuando nadó el dúo. Ahora ella enseña a las jóvenes, para que puedan aprender cosas. Ona ha tenido el niño y su vida cambió 180 grados. Ha tenido que manejar la maternidad. Ella es la representante de las deportistas que quieren tener un hijo y seguir adelante con su sueño, con su carrera. Ha tenido que manejar los tempos y el cansancio. Pero ha entrenado cada día a un alto nivel.

- ¿Para Ona Carbonell es difícil no luchar por las medallas? Ella es una ganadora nata. ¿Lo entiende?

- Ona es parte del equipo y para ella es diferente en el sentido que sabe que no luchamos por las medallas. Pero queremos demostrar otras cosas al mundo. Ona ha conseguido algo más importante que una medalla: llevar a su hijo al mundo y seguir compitiendo. Cuando su hijo sea mayor, le contará que tenía diez meses cuando ella estaba en unos Juegos. Estas cosas son más importantes que una medalla.

- Y, para usted, como japonesa, deber especial disputar unos Juegos en su país.

- Es especial, pero me hubiera gustado vivir otras circunstancias. Yo no podré invitar a mi familia y a mis amigos a las gradas. No voy a notar mucha diferencia con otros Juegos. Yo sé lo que ha sufrido mi país con estos Juegos. Se retrasaron. Hubo nervios. La organización lo ha dado todo para hacer los Juegos. En este sentido, es especial.

- No tener público en la piscina será una pena.

Claro. Pero los deportistas de alto nivel han de estar preparados para cualquier situación. Han de dar el máximo rendimiento. Llevamos un tiempo sin público en las gradas. Ya estamos acostumbradas. Casi dos años. No será tan diferente. Hemos competido ya dos veces sin nadie en la grada. Para compensarlo, igual hay que tener más concentración antes de competir. Al menos, lo importante es que la gente lo verá por televisión.

- Y mirando a las rivales, ¿cuáles son sus favoritos en la lucha por las medallas?

- En este momento, serían Rusia, China y Ucrania. Son las tres potencias en sincronizada ahora mismo. Otra cosa sería una sorpresa.