Lydia Valentín, una de las opciones españolas más serias a medalla.

Análisis

El deporte español intenta acelerar hacia Tokio

Las esperanzas de medalla siguen intactas, pero el aplazamiento de los Juegos ha generado dudas en disciplinas que auguraban podio seguro

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

El deporte español, que este año al menos debería igualar las 17 medallas de los Juegos de Río 2016, intenta acelerar hacia Tokio tras el frenazo provocado por la pandemia que ha trastocado la preparación y los planes de los atletas, quienes han tenido que soportar situaciones de precariedad. A siete meses de la cita olímpica en la capital japonesa (del 23 de julio al 8 de agosto), las esperanzas de podio de España se mantienen intactas, pero el aplazamiento de los Juegos de 2020 ha generado muchas dudas en disciplinas que auguraban medalla segura.

Atletismo

Tras su bronce mundialista en 2019, Orlando Ortega ha cerrado 2020 con cuatro victorias consecutivas en pruebas de los 110 metros vallas en la Liga de Diamante. La primera de ellas en agosto en Mónaco, con la mejor marca mundial del año (13.11) frente al vigente campeón universal (Grant Holloway), a quien volvió a imponerse en Hungría. En septiembre, el hispano-cubano dio por concluida su corta pero impecable temporada para comenzar a preparar los Juegos. En Río 2016 conquistó la plata y en Tokio será la principal baza del atletismo español, por delante de los grandes candidatos en los 20 kilómetros marcha de Sapporo: Álvaro Martín, Diego García Carrera y María Pérez.

El vallista Orlando Ortega. / Efe

Bádminton

Después de su grave lesión en 2019, también ha cerrado Carolina Marín su atípica temporada, en la que solo ha disputado siete torneos. No ha ganado ningún título, pero siempre ha llegado al menos hasta semifinales. Entre enero y noviembre ha ido alternando puesto de semifinalista (cuatro) y finalista (tres). Aunque la campeona olímpica y triple campeona planetaria es quinta en la clasificación mundial, su regularidad le ha llevado a liderar el ránking anual, pese a verse muy afectada por la falta de entrenamientos. Su derrota más inesperada se produjo en octubre en las semifinales del Abierto de Saarbrücken, donde cayó ante la escocesa Kirsty Gilmour. Hacía muchos años que no perdía ante una jugadora europea.

Carolina Marín.

Baloncesto

Tanto la selección masculina como la femenina son favoritas a repetir podio, aunque el equipo de Sergio Scariolo, recientemente clasificado para el Eurobasket de 2022, continúa con la duda de Pau Gasol, que desea despedir su carrera en Tokio pero lleva casi dos años sin jugar y aún no está recuperado de su lesión. La presencia de Marc también estará en el aire tras su fichaje por los Lakers, ya que la lucha por el anillo de la NBA podría terminar solo cuatro días antes del comienzo del torneo olímpico. De los Juegos pudieran caerse muchas de las grandes estrellas estadounidenses de la NBA, lo que despejaría el camino en un deporte en el que se da por garantizada medalla para el equipo dirigido por Lucas Mondelo.

Sergio Scariolo, seleccionador español. / Kim Kyung-Hoon (Reuters)

Balonmano

También optarán a medalla los Hispanos y las Guerreras. La selección masculina como vigente campeona continental, en 2020, cuando revalidó el título invicta, y la femenina como subcampeona del mundo en 2019, aunque este diciembre acabó novena en el Europeo de Dinamarca. El equipo dirigido por Jordi Ribera, gran ausente en los anteriores Juegos tras lograr el bronce en 1996, 2000 y 2008 y con muchas ganas de resarcirse en Tokio, afrontará desde mediados de enero el Mundial de Egipto. En el caso de la selección de Carlos Viver, el paso atrás internacional dado en el reciente Campeonato de Europa no debe arruinar su aspiraciones de mejorar el sexto puesto conseguido en Río 2016.

Los jugadores de la selección española de balonmano celebran el título del Campeonato de Europa 2020. / Efe

Halterofilia

Ilusionada ante sus últimos Juegos, Lydia Valentín aún tendrá que clasificarse en el Europeo de abril en Moscú, que ya ha sido pospuesto tres veces. La pandemia y el aplazamiento de la cita olímpica han trastocado demasiado la preparación de la haltera leonesa, indignada también con la Federación Internacional por, corrupción aparte, modificar los criterios de clasificación de los Juegos y pretender que las tramposas que han dado positivo puedan regresar en Tokio. La triple medallista olímpica (plata en Pekín 2008, oro en Londres 2012 y bronce en Río 2016) se enfrenta a un terreno desconocido e incierto, aunque siga estando entre las principales candidatas.

Judo

Más candidato aún es el vigente campeón mundial Niko Shera, aunque en noviembre se quedó sin medalla en los Europeos de Praga tras haber ganado un mes antes el bronce, cojo, en las semifinales del Grand Slam de Budapest, donde el judoca de origen georgiano dio una nueva lección de pundonor. A él también le ha afectado mucho el retraso de los Juegos, aunque tendrá un año más de experiencia en la cuna del judo y será indiscutible favorito a medalla.

Niko Shera. / Mladen Antonov (Afp)

Kárate

También se dan por seguros los metales de Sandra Sánchez y Damián Quintero en la única presencia olímpica de este deporte. Ambos optan con garantías incluso al oro en terreno enemigo, con los japoneses como grandes rivales. La talaverana ha sido cinco veces campeona del mundo y el malagueño en una ocasión (2014) y son los números uno en kata. Si no surgen contratiempos, ambos estarán en la final contra Ryo Kiyuna y Kiyou Shimizu.

Damián Quintero. / Víctor Lerena (Efe)

Natación

Mireia Belmonte ha conseguido las mínimas olímpicas en los 1.500 y los 800 libre y aún debe lograr las de 400 estilos y 200 mariposa, pruebas en las que ganó medallas en Río y en el Mundial de Budapest. Los de Tokio serán los cuartos Juegos de la nadadora catalana, que aspira a igualar las cinco medallas olímpicas de David Cal. Mireia aún tiene dolores inguinales a causa de una lesión de la que fue tratada en agosto y se ha visto perjudicada después de tanto tiempo alejada de la piscina por el estado de alarma, pero es un valor seguro.

Piragüismo

Saúl Craviotto, el abanderado de España, también luchará por el repóker de metales olímpicos. El palista catalán, sometido a una enorme tensión a causa de la pandemia, lleva más de un año sin competir y ni siquiera sabe quiénes serán sus tres compañeros en el K4-500, entre cinco aspirantes: Marcus Cooper, Carlos Arévalo, Rodrigo Germade, Carlos Garrote y Cristian Toro. El estado de alarma le hizo salir a las calles para volver a ejercer de policía nacional. Desgastado mentalmente y con sus principales rivales europeos entrenando, hasta se replanteó su futuro deportivo.

Saúl Craviotto.