Alejandro Blanco, presidente del COE. / efe / ep

Aventura frustrada

El COE entierra la candidatura olímpica de Cataluña y Aragón para los Juegos de 2030

«Un proyecto deportivo que debía de aunar voluntades, como ocurrió hace más de un año, ha derivado en enfrentamientos políticos internos importantes, basados en mentiras y suposiciones», lamenta Alejandro Blanco

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

El Comité Olímpico Español (COE) enterró este martes de forma definitiva la candidatura española para los Juegos de Invierno de 2030 que debían organizar conjuntamente Cataluña y Aragón y se ha frustrado por el enfrentamiento político entre ambas comunidades. El día después de que se anunciase que el proyecto olímpico no tendrá más recorrido, el presidente del COE, Alejandro Blanco, lamentó que las discrepancias entre el Govern y el Gobierno de Aragón hayan provocado la retirada de la candidatura, comunicada ya al Comité Olímpico Internacional (COI), aunque no cerró las puertas a optar, «en el futuro», a próximos Juegos de Invierno.

«Al final, este proyecto deportivo que debía de aunar voluntades, como ocurrió hace más de un año, ha derivado en enfrentamientos políticos internos importantes, basados en mentiras y suposiciones», lamentó el máximo dirigente del COE, después de que la víspera el Govern de Cataluña denunciase que «ha ganado el anticatalanismo del presidente de Aragón (Javier Lambán)» y de acusar al Gobierno central de «permitir todas las salidas de tono contra todos los catalanes» y doblegarse a las exigencias de la comunidad gobernada por el dirigente socialista. La Generalitat amenazó el lunes incluso con una candidatura de Cataluña en solitario, pero al no contar con el respaldo del COE ni del Gobierno de Pedro Sánchez, no será posible en ningún caso que pueda aspirar a organizar los Juegos de Invierno dentro de ocho años. «Si no hay una candidatura conjunta, esa candidatura desaparece», zanjó este martes Alejandro Blanco.

«Era un proyecto basado en el entendimiento, el respeto y el diálogo, un sitio en el que escuchar a la sociedad sin tensiones políticas, que pretendía integrar, unir y aunar voluntades. No era un proyecto liderado por la política, sino liderado por la sociedad, como comprobé durante mis reuniones con las empresas y representantes de todos los estamentos sociales», recalcó Alejandro Blanco, que recordó que «cuando entraron los representantes políticos no hubo acuerdo y, lo que es peor, no hubo avances». El presidente del organismo olímpico recordó también «la negativa del Gobierno de Aragón a respetar el acuerdo técnico» aprobado en su día por el COE.

«Espero y deseo que de esta hayamos aprendido, para que en un futuro podamos presentar un proyecto para mirar a la cara a las grandes candidaturas, porque España se lo merece», proclamó Alejandro Blanco, quien subrayó que «el movimiento olímpico es respeto, valores y diálogo», valores imprescindibles de los que ha carecido la candidatura conjunta de los Pirineos por la guerra política entre Cataluña y Aragón. «Competimos con Chicago, París, Tokio y compañía, pero la diferencia de esta candidatura es que la hemos destrozado nosotros en casa. Había muchísimo en juego y, sobre todo, con vistas al futuro, y al final no hemos sido capaces de llegar a ese entendimiento», insistió con tristeza Blanco.