Fútbol: UD Las Palmas

Intensidad, exigencia y solidez defensiva

15/07/2018

Cerrada la primera fase de la pretemporada, con la finalización de la concentración en el sur de la isla, Manolo Jiménez ya ha dejado claras las pautas para pelear por el ascenso a Primera División. El técnico andaluz, cercano y meticuloso, no ha dejado de insistir en el equilibrio. No quiere que se rife la pelota y considera esencial dejar la portería imbatida para volver a la élite

Tras la debacle de la temporada pasada, donde el escudo de la UD fue pisoteado, el conjunto amarillo comienza a recomponerse. Paso a paso, día a día, Las Palmas se va encontrando así misma. Lejos queda ya el descenso al infierno. Las malas caras, habituales en Primera División, han desaparecido y los rostros de la plantilla ya vuelven a sonreír. Detrás de la tormenta siempre llega la calma. Y este verano, en el corazón de la Unión Deportiva se atisban rayos de esperanza.

Mucha culpa de esto la tiene Manolo Jiménez. El técnico sevillano ha sentado como la brisa. Un aire fresco que está recuperando la moral de aquellos futbolistas que la perdieron con Paco Jémez. Cercano, meticuloso y hablador, el exentrenador del AEK Atenas empieza a dejar su sello. Una marca de agua que, de momento, gusta y mucho a la plantilla. El preparador quiere un bloque férreo, donde la solidez y el equilibrio sean sus mejores armas. Y sabe que, para conseguirlo, necesita que todos sus pupilos estén como robles mentalmente, no solo en el aspecto físico.

Los fichajes ya están totalmente adaptados

Los nuevos fichajes, ya totalmente adaptados al grupo, van justificando poco a poco la apuesta del club. El esfuerzo desde la secretaría técnica para armar un conjunto repleto de experiencia se ha visto reflejado durante toda la semana en el stage. Como ya adelantó Martín Mantovani en una entrevista concedida a este periódico, «las ganas que hay de trabajar son inmensas». El central argentino, que llegó a Gran Canaria procedente del Leganés, donde fue capitán y cosechó dos ascensos, es el claro ejemplo de lo que busca esta nueva UD. Las Palmas quiere guerreros que vengan a comerse el mundo, y si puede ser con veteranía, mejor. Además todos y cada uno de los recién llegados se han esforzado en adaptarse al equipo. Y si no que se lo digan a Fidel Chaves. El extremo andaluz, siempre con una sonrisa y haciendo bromas, ha sido una de las notas más positivas de la primera concentración amarilla. La segunda tendrá lugar la semana que viene, cuando el representativo ponga rumbo a Inglaterra para medirse al Birmingham City y al Leeds United.

La cantera pisa fuerte

Lo mismo pasa con los canteranos. Los jugadores de Las Palmas Atlético demostraron a Manolo Jiménez que puede contar con ellos cuando lo estime oportuno. En el filial amarillo hay talento y los pupilos de Juan Manuel Rodríguez se lo dejaron claro al preparador. Desde Josep hasta Edu Espiau.

Así pues, tener un bloque unido, donde prime el buen rollo, el compañerismo y donde todos caminen hacia el mismo lugar, se ha convertido en uno de los grandes objetivos del cuerpo técnico. De momento todo va como la seda. Entre carrera y carrera, una sonrisa y alguna que otra broma.

Sistema de juego definido

Con respecto a Manolo Jiménez, el técnico ya ha mostrado sus cartas. Salvo sorpresa, en la Unión Deportiva también empleará un 4-4-2. Un esquema donde la solidez defensiva tiene prioridad. Laterales de largo recorrido, extremos abiertos y dos delanteros. Esta semana contra el Tenerife, en el derbi veraniego de la Copa Mahou, se podrán ver cosas mayores. De momento el proyecto amarillo ilusiona a aficionados y da envidia a rivales. Hay mimbres para hacer una gran temporada. Ahora solo falta que la teoría se lleve a la práctica.