El pívot ucraniano Pustovyi lanza a canasta durante el encuentro entre el CB Gran Canaria y el Urbas Fuenlabrada. / ACB PHOTO / M. HENRÍQUEZ

El Granca afronta un mes de vértigo con diez compromisos

El combinado claretiano disputará seis encuentros en la Liga Endesa y otros cuatro en la 'EuroCup'

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Marzo es trascendental para acelerar los objetivos del Club Baloncesto Gran Canaria en la Liga Endesa y en la EuroCup, puesto que disputará diez encuentros este mes, de los cuales seis serán en la competición doméstica y cuatro en el torneo continental.

Tras el parón por la celebración de la Copa del Rey en Granada y de la ventana FIBA de clasificación para la Copa del Mundo 2023, el equipo claretiano se adentra en una etapa importante en la ACB para mantener los resultados obtenidos antes de parar la competición y, de ese modo, multiplicar sus opciones de avanzar en la clasificación para asaltar una de las plazas que dan derecho a competir en el Playoff.

El Gran Canaria, undécimo en la Liga Endesa con un balance de nueve victorias y diez derrotas, tiene una cita vital para sus aspiraciones ante el Casademont Zaragoza este domingo, a partir de las 19.00 horas, en el Pabellón Príncipe Felipe. Un triunfo tras el parón se antoja imprescindible para reforzar las sensaciones y las posibilidades insulares.

Posteriormente, el Unicaja -12 de marzo a las 19.45 horas- y el Lenovo Tenerife -26 de marzo a las 19.45 horas- en el Gran Canaria Arena y el Joventut -17 de marzo a las 19.30 horas-, el Barça -20 de marzo a las 17.30 horas- y el Burgos -31 de marzo a las 19.30 horas- serán los rivales en una lucha sin cuartel.

Asimismo, el Bursaspor -9 de marzo a las 20.00 horas en el Arena-, el Ulm -15 de marzo a las 18.30 horas en Alemania-, el Buducnost -23 de marzo a las 20.00 horas en el recinto de Siete Palmas- y la Virtus -29 de marzo a las 19.30 horas en Italia- son las escuadras que conforman el calendario del líder del grupo B en la EuroCup, con un balance de nueve triunfos y cuatro tropiezos -los dos últimos antes del parón-, para sellar su pase a los cruces.