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Arrollador estreno de Luis Enrique como 'streamer'

El seleccionador congrega a más de 150.000 seguidores en su primer encuentro a través de Twitch

JAVIER ASPRÓN

Dice no enterarse de nada y no ser especialmente hábil con las nuevas tecnologías, pero a Luis Enrique se le vio en su salsa en su primera aparición como 'streamer'. Desde Qatar, el seleccionador convocó este viernes en torno a su «caripera» y sus palabras a más de 150.000 personas, una cifra nada desdeñable para estas plataformas. Un éxito comunicativo.

«Empiezo con la clara intención de conocer vuestras inquietudes y ver qué cosas os puedo contar», arrancó el seleccionador, que no esperó ni un minuto en acordarse de Gayà, el protagonista triste de la primera jornada en Qatar, la quinta de concentración. «La inmediatez de los partidos y el Mundial implica tomar muchos riesgos. Siempre es difícil. Es lo más duro de ser seleccionador».

Luis Enrique reveló que el origen de la idea está en su hijo, en las horas que pasa viendo a los 'streamers' más famosos. «Empezó como una broma y fue cogiendo estructura. Esto es realidad total. No hay nada preparado».

El seleccionador, con nuevo micro y mucha más luz que el día que anunció su nuevo canal, estuvo cerca de una hora conversando con sus seguidores, que le iban bombardeando a preguntas a través de un chat «que iba tan rápido como Nico Williams». «Os agradezco a todos la respuesta, es alucinante», concedió mientras se esforzaba en leer el chaparrón de comentarios. Se extendió con gusto en las preguntas más futbolísticas y prefirió no contar más de la cuenta en los asuntos más personales, aunque no eludió ni un solo asunto. Entre muchísimas cosas, aseguró que le gusta el mote de 'Luis Padrique' que prolifera en las redes sociales entre los que más defienden su labor como seleccionador. Mandó también un saludo a Amunike mientras se acordaba de sus 'haters' y hasta explicó batallitas de ciclismo. Pasaban los minutos y Luis Enrique era un torrente imparable. «En el colegio siempre me echaban por hablar mucho y esto va a ser mi terapia. Si algo no me gusta lo dejaré y santas pascuas, no dependo de nadie. Pero a día de hoy espero estar aquí cada día durante el Mundial».

En muchas ocasiones intentó ser diplomático al hablar de sus preferencias, sobre todo de jugadores, pero al final acababan aflorando sus debilidades. Primero, de jugadores históricos, como Iniesta, Villa o Quini. Y luego, de los actuales. Empezando por Busquets, «el capataz», Dani Olmo o Ansu Fati. «El día que debutó con la selección como titular ante Ucrania cogió el balón en el primer minuto, tiró un caño, hizo dos recortes y provocó un penalti. Miré a Rafel Pol y dije: '¿Esto qué es, Oliver y Benji?'». Otro momento estelar fue cuando le preguntaron si se convocaría a sí mismo para esta selección: «Como titular no. A lo mejor sí me metía a mí mismo entre los 26. Y además genero buen ambiente».

Para el técnico, España es una de las favoritas «indiscutiblemente», pero dentro de un numeroso grupo en el que metió también a Brasil, Argentina, Francia, Alemania, Inglaterra, Países Bajos... También se pronunció sobre el posible cruce con la 'Canarinha' en cuartos: «Hemos visto todas las posibilidades, pero no tiene sentido hacer cálculos sobre si es mejor quedar primero o segundo de grupo. ¿Que toca Brasil? Quién dijo miedo». Y tildó de «topicazo» la inexperiencia de su selección. «Solo se puede quejar Luis de la Fuente, que le quito siete u ocho jugadores en cada convocatoria. Son jóvenes, pero se dejan guiar por los veteranos».

A la hora de retransmisión, Luis Enrique consideró que era suficiente. Respondió la última y emplazó a su nueva legión de seguidores a una nueva conexión mientras se quedaba congelado en la pantalla. Cosas del primer día.