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Luis Enrique, en la conferencia de prensa de este sábado previa al choque ante Alemania. / efe

Mundial Qatar Luis Enrique: «Me encuentro mejor gestionando problemas, soy así de gilipollas»

El seleccionador asegura que tener el duelo ante Alemania en el horizonte ha servido para evitar un exceso de confianza

JAVIER ASPRÓN Doha

Si es por poder de convocatoria, España no ganará el Mundial. Quizás es que aún no conocen bien su perfil de 'streamer' y el juego que puede llegar a dar, pero Luis Enrique no atrae a las masas a sus conferencias de prensa como sí hacen selecciones como Argentina, Brasil o Francia. No es algo que pueda preocupar en absoluto al seleccionador, que volvió a comparecer en el Centro de Convenciones de Qatar uniformado de blanco impoluto para analizar el estado de ánimo ante el segundo partido, una piedra de toque de bastante mayor calibre, por más que Alemania se llevara un batacazo en su estreno ante Japón.

«Una Alemania herida es más peligrosa», dijo en televisión antes de enfrentarse a las preguntas del resto de medios, donde matizó: «Nunca sabes qué va a ser mejor. Lo importante para mí es controlar lo que puedes controlar. Si Alemania es más peligrosa por perder o ganar... Nunca se sabe».

Lo que sí sabe es que Alemania se va a encontrar: «Siempre juega al ataque, intenta presionar en campo contrario, intenta tener el balón... Es la selección que más se parece a nosotros y por eso es un reto para nosotros. Va a ser un partido abierto y veremos cuál de las dos selecciones consigue llevarse el gato al agua».

A priori, ambas selecciones llegan al partido en polos opuestos. Una, encaramada a la euforia tras la goleada a Costa Rica y con un ambiente excelente, solo interrumpido por la dolorosa marcha de Gayà. La otra, con dudas en el juego, con lesiones más dolorosas y con una relación entre los internacionales que se pone en cuestión. Curiosamente, Luis Enrique dijo preferir este tipo de situaciones a la hora de gestionar un vestuario: «Me encuentro mejor gestionando problemas, soy así de gilipollas. Cuando hay que levantar la moral al equipo. Ahí me sale mi vena asturiana. He tenido muy buenos momentos, pero cuando más me quieren hundir es cuando sale mi nervio. Mi esencia está en las dificultades».

«El hecho de haber debutado de una manera tan contundente hace que tengas confianza, pero no hay que tener excesos», reafirmó. «Que venga Alemania sirve para que el jugador sepa que el siguiente rival exija de todo nuestro esfuerzo». El asturiano admitió que le sorprendió el nivel ofrecido por sus pupilos en el inicio: «Uno siempre espera lo mejor cuando va a debutar, pero no esperaba una versión tan potente».

Cambios

Volvió a afirmar que lo lógico es que introduzca cambios en el once. Y personalizó en la defensa, donde sorprendió en el primer partido con la presencia de Rodri. «Puede que cambie mi posición por todo lo que hace Alemania. Ellos tienen mucha movilidad y si lo controlamos puede ser beneficioso, pero si no podemos sufrir».

Luego fue el turno de Dani Olmo, seguramente el jugador que mejor conozca el nivel de los alemanes. El delantero del Leipzig fue titular en el primer encuentro y espera un encuentro durísimo: «La mentalidad alemana es ambiciosa. No estarán satisfechos y afrontarán el partido como una final».

Cubierto el expediente por parte de España le tocó a Hansi Flick, seleccionador alemán, subir al escenario. Lo hizo solo. Alemania tiene su sede a más de 100 kilómetros de Doha y quiso ahorrar a sus jugadores el esfuerzo del traslado para dar la rueda de prensa. La ausencia le costará una multa al combinado germano.

«Cometimos errores en el estreno y hemos tenido que explicar eso al equipo. Es importante que sepan qué han hecho mal. Pero estamos muy convencidos de nuestra filosofía de fútbol y vamos a intentar hacerlo mejor ante España», explicó.