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Luis Enrique y Luis Rubiales se despieden en el Aeropuerto de Barajas. / kiko huesca / efe

Mundial de Qatar 2022

Cinco seleccionadores en cuatro años de Rubiales en la Federación

Luis de la Fuente será el quinto técnico desde la llegada del dirigente granadino a la presidencia de la FEF

IVÁN MARTÍN

Cuando Luis Rubiales tomó el cargo en 2018 tras la tumultuosa caída de Ángel María Villar, la continuidad, la apuesta por el largoplacismo parecía la política elegida para una nueva etapa en la Federación. En esa línea, el dirigente motrileño no buscó un nuevo entrenador al tomar el cargo y confió en la idea futbolística de Julen Lopetegui, que lideraba a la selección desde hacía dos cursos; incluso le amplió el contrato hasta la pasada Eurocopa de 2020. Sin embargo, cuatro años después, tras la temprana eliminación española en el Mundial de Qatar y el correspondiente adiós de Luis Enrique, Luis de la Fuente será el quinto seleccionador absoluto desde la destitución de Lopetegui.

Precisamente, el fulminante despido del técnico vasco puso el punto de partida en la vorágine en el banquillo nacional. Comenzaba el estío del feliz y prepandémico 2018 y la ilusión por una selección española que había firmado una gran fase de clasificación para el Mundial de Rusia se intuía en las calles. España, tras las decepciones de Brasil 2014 y Francia 2016 en el largo y gris ocaso de Vicente del Bosque, se había abonado al fin al fútbol moderno. Sin embargo, como ustedes saben, en la víspera del inicio de la Copa del Mundo, el Real Madrid confirmó a Lopetegui como su nuevo entrenador. La reacción inmediata de la FEF fue cesarle y, como remedio de urgencia, sustituirle por un Fernando Hierro que por aquel tiempo era el director deportivo de la selección. El parche del malagueño acabó con España eliminada en octavos (y en penaltis) por la anfitriona Rusia.

Al desengaño mundialista le siguió un nuevo periodo de florecimiento y confianza con la contratación de Luis Enrique. Con el horizonte de la Euro 2020, la selección vivió una bonita etapa de buen fútbol, transparencia e innovación en el trato al aficionado más joven (como las listas de convocados audiovisuales). Además, la relación entre el gijonés y el capitán en ese momento Sergio Ramos parecía sana y óptima, un lazo que repercutía en el resto del grupo.

Pero en marzo de 2019, el asturiano desplazó al fútbol a un segundo plano por cuestiones familiares. En su lugar, de manera interina, su segundo entrenador y por aquel entonces hombre de confianza Robert Moreno tomo las riendas del equipo nacional. Los jugadores se adaptaron correctamente al cambio y España firmó una clasificación para la Eurocopa casi impoluta. Asimismo, a pesar de los deseos de Moreno de seguir al mando hasta el torneo continental, la Federación esperó a Luis Enrique, que volvió al cargo en noviembre de ese mismo año.

Una reivindicadora Eurocopa en el ecuador de su estancia en el banquillo auguraba un buen papel en Qatar que, finalmente, no se cumplió. Una España, que de nuevo se había ganado el cariño y el coraje del seguidor medio, se marchó otra vez en octavos (y en penaltis) y puso fin a la etapa del exbarcelonista. Ahora llega Luis de la Fuente, técnico hasta ahora de la sub-21, que se convierte en el quinto seleccionador en cuatro años.