Gareth Bale celebra el tanto con el que Gales sella su clasificación para el Mundial. / Geoff Caddick / AFP

Catar 2022

Gales deja a Ucrania sin Mundial con un gol en propia

La selección de Gareth Bale acudirá a su primera Copa del Mundo desde hace 64 años

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Tras batir a Escocia en Hampden Park, la selección de Ucrania llegaba al estadio del fútbol galés, el Cardiff City Stadium, con el mismo espíritu de reivindicación nacional, pero con la tarea de batir a un rival más hambriento. La llamada generación de oro del fútbol galés tenía también a su alcance una gesta patriótica, la de llevar a su país a una Copa del Mundo por primera vez desde hace 64 años.

Robert Page actúa como entrenador temporal de la escuadra del principado después de que Ryan Giggs, uno de los mejores futbolistas que ha dado el Reino Unido, fuese apartado hace dos años como seleccionador por acusaciones, y posteriores cargos, de delitos sexuales. Planeó un partido con un centro del campo más denso que el escocés.

Los ucranianos fueron mejores en el primer tramo del partido y tuvieron ocasiones de marcar, pero no tuvieron enfrente una defensa tan frágil como la escocesa. Los balones eran disputados sin que hubiese claridad en el juego de los dos equipos. Los puntas eran de nuevo la esperanza de gol de los forasteros. En los anfitriones, la velocidad de James era el mayor peligro.

Fichado por el Manchester United, vendido después al Leeds, el joven jugador galés tienen una velocidad explosiva y torpeza reincidente en el desenlace. Pero al menos provoca faltas de los rivales. Una de ellas, en el minuto 34, ofreció una oportunidad a Gareth Bale de cumplir su papel en los últimos años como hombre complejo y perdido en Real Madrid y estadista feliz en la selección de su país.

Tiró desde su ángulo malo un balón duro que aspiraba a crear problemas en el segundo poste. Yarmolenko, héroe en Glasgow, cubrió el espacio próximo al primer poste. Intentó despejar el balón de Bale lanzándose en plancha y lo remató a la red de su propia portería. El árbitro, el español Mateu Lahoz, no le dio minutos más tarde un penalti que hubiera parecido justo a la grada neutral.

Despedidas

En condiciones húmedas, Alexander Petrakov fue introduciendo cambios en la segunda parte, para mantener la intensidad física de un equipo que se aplicaba con esfuerzo ante un rival que aprovechaba su apertura para contraatacar con peligro. Aaron Ramsey, que falló el penalti que perdió la final de la Copa de la UEFA para su último club, el Glasgow Rangers, ya tuvo una oportunidad de gol en el minuto 46.

Hubo otras, por ejemplo una volea de Bale que se estrelló en la defensa, en el minuto 75, pero la emoción del partido estaba en el otro área, donde los ucranianos intentaban con entrega total y desorden empatar el partido. Tuvieron oportunidades de marcar, pero el portero Hennessey tuvo una actuación brillante a lo largo del partido. La ansiedad visitante creció.

Cometieron en los últimos minutos faltas estúpidas, lanzaron disparos grotescos. Petrakov agradeció el comportamiento del público en Hampden Park, pero esta vez oyó a la grada local de Cardiff entregada a su equipo, pitando cada segundo del tiempo extra. La euforia de los galeses al cumplir su objetivo nacional aplazaba a otro día la solidaridad con los ucranianos, que aplaudían a sus hinchas llorando a coro.

Gales será una de las selecciones europeas más débiles en Catar. Hay jugadores notables, pero sus mejores futbolistas en los últimos años- Bale y Ramsey- están en el final de sus carreras. No está claro si tendrán equipo tras el verano. El ex del Real Madrid afirma que no le preocupa. Para ambos, el viaje a Catar con su selección es probablemente una despedida feliz del fútbol.