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Mundial Qatar 2022

Argentina y un fantasma pasan a octavos

La selección albiceleste se clasifica tras imponerse a una muy débil Polonia, que sigue adelante por diferencia de goles con México

Pío García
PÍO GARCÍA Enviado especial. Doha

Argentina enderezó definitivamente su trayectoria en la Copa del Mundo, después de la sorprendente derrota inicial frente a Arabia Saudí, y este miércoles se clasificó para octavos tras derrotar a un fantasma. Juega Polonia con un portero y un delantero, pero el resto de sus futbolistas asumen mansamente su humilde condición de obreros metalúrgicos y deambulan por el campo poniendo y quitando tornillos, sin capacidad para imaginar ni para proponer nada, como si tuvieran bastante con soportar sobre su espalda el formidable peso de sus apellidos. Ni siquiera Zielinski demostró su calidad. Alguna vez pensará Lewandowski en la mala suerte que tuvo de haber nacido en Varsovia. Si lo hubiera hecho a unos pocos kilómetros de distancia, en Dresde o en Berlín, tal vez ahora tendría en sus vitrinas alguna Eurocopa o incluso un Mundial; pero el azar lo convirtió en polaco y eso se traduce en un vagar por el campo a la caza desesperada de alguna pelota.

0 Polonia

Szczesny; Cash, Kiwior, Glik, Bereszynski (Jedrejczyk, m.72); Bielik (Szymanski, m.62), Krychowiak (Piatek, m.83), Zielinski, Frankowski (Kaminski, m.46); Swiderski (Skoras, m.46) y Lewandowski

2 Argentina

Dibu Martínez; Molina, Otamendi. Romero, Acuña (Tagliafico, m.59); Mac Allister (Almada, m., De Paul, Enzo Fernández (Pezzella, m.79), Di María (Paredes, m.59); Messi y Julián Álvarez (Lautaro Martínez, m.79)

  • Goles 0-1. Mac Allister, m.47; 0-2. Julián Álvarez, m.67

  • Árbitro Danny Makkelie (Países Bajos). Amonestó a Acuña y a Krychowiak.

Messi tampoco ha levantado todavía una Copa del Mundo y, en su caso, eso le persigue como una maldición. Sabe que Qatar sea probablemente su última oportunidad. Argentina no quiso andarse con contemplaciones y desde el pitido inicial salió a buscar la portería de Szczesny. La encontró muchas veces, pero el guardameta de la Juventus opuso una resistencia feroz. Ni Messi ni Julián Álvarez ni Acuña... Sus disparos acababan en las manoplas de Szczesny, que se permitió incluso la chulería de pararle un penalti al mejor jugador del mundo. Sucedió en los últimos minutos de la primera parte, cuando el árbitro, tras consultarlo con el VAR, decidió sancionar con una rigurosa pena máxima un leve toque de Szczesny a Messi. El portero polaco reaccionó con brillantez al lanzamiento del astro argentino y por un momento enmudeció el estadio 974, cuyas gradas eran un monocultivo de argentinos. No hubo, sin embargo, tiempo para que cundieran los malos presagios. Nada más comenzar la segunda parte, MacAllister recibió en el área un buen pase atrás de Nahuel Molina y ajustó un disparo cruzado que venció por fin la resistencia, hasta entonces numantina, del portero polaco.

El gol no cambió el esquema ni la intención de ambos equipos. Argentina no quiso cejar en su empeño y Polonia ni supo ni pudo cambiar de idea. Pareció de pronto como si los polacos jugaran con pinganillo, más atentos a lo que hacía México contra Arabia Saudí que a su propio partido. Cuando Julíán Álvarez, en una brillante acción en el área, consiguió el segundo para Argentina, los polacos todavía estaban clasificados. Incapaces de hacer nada por sí mismos, salvo defender y quizá rezar, Lewandowski y sus compañeros continuaron matando el tiempo sobre el césped del estadio 974. Otro gol de México contra Arabia o un tercero de Argentina hubiera supuesto la eliminación de Polonia. Estuvo a punto de conseguirlo Lautaro Martínez, que se aprovechó de un grosero error del polaco Kiwior, pero no definió bien y la pelota se perdió por la línea de fondo. Y aún tuvo otra ocasión Tagliafico, con Szczesny ya batido, que un defensor centroeuropeo consiguió desbaratar sobre la línea de gol.

Argentina no volvió a marcar, pero sí lo hizo Arabia Saudí, que acabó con las esperanzas mexicanas. Tras unos minutos de suspense, los polacos acabaron alzando sus brazos al cielo. Fue una clasificación mezquina, pero Lewandowski también está en octavos. Quizá el domingo contra Francia consiga tocar algún balón. Los argentinos, primeros de grupo, se medirán con Australia.