Jordi Alba, Leo Messi y Arturo Vidal. / Vincent West (Reuters)

Análisis

La vieja guardia del Barça se tambalea

Jordi Alba, Sergio Busquets, Ivan Rakitic, Gerard Piqué, Arturo Vidal, Luis Suárez y Leo Messi, todos ellos en la treintena, condicionan la velocidad de un equipo cansado

P. RÍOS BARCELONA

Energía es la palabra clave. A Quique Setién se le ha escapado en más de una ocasión. «Hemos echado en falta a uno de los jugadores que más energía tiene», señaló en referencia a la baja por lesión de Frenkie de Jong en la 'mini-Liga' del posconfinamiento. «Riqui Puig nos aporta energía», afirmó cuando el canterano comenzó a aparecer con continuidad en los partidos. «Sergi Roberto lo hace bien en todas las posiciones, pero lo hemos colocado de centrocampista porque nos da un plus de energía», comentó cuando el lateral adelantó su posición en las últimas semanas.

No hace falta ser muy mal pensado, entonces, para entender que los jugadores habituales de la media azulgrana han acabado la temporada sin la chispa que sí tienen los tres citados. Y no es necesario hacer un drama de una realidad que el club conoce y que los entrenadores intentan afrontar con mano izquierda: la vieja guardia del Barça se tambalea en un fútbol en el que la clase y la experiencia suman, pero no lo suficiente ante equipos rápidos y potentes físicamente.

Jordi Alba (31 años), Sergio Busquets (32), Ivan Rakitic (32), Gerard Piqué (33), Arturo Vidal (33), Luis Suárez (33) y Leo Messi (33). Y no es un problema de edad. Los futbolistas se cuidan más que en otras épocas, tienen muchos más medios y especialistas alrededor que llevan su alimentación y su preparación física, pueden alargar sus carreras y seguir rindiendo. Pero las dudas surgen cuando los siete coinciden en el césped, algo que ha pasado a menudo en una plantilla muy corta. Y los interrogantes se plantean para el futuro inmediato, pues todos tienen contrato en vigor y seguirán un año más, como mínimo.

El club intentará traspasar este verano, después de la Liga de Campeones, a Vidal y Rakitic, que acaban contrato en 2021 y ya no serán renovados. Es la última oportunidad de la entidad para ingresar alguna cantidad por ellos. Pero el chileno y el croata no están por la labor de marcharse. Por el rendimiento de esta temporada, a Vidal todavía le quedan fuerzas, aunque se sigue cuestionando el encaje táctico de un jugador tan anárquico en el sistema azulgrana. Pero en Rakitic ya pocos creen, parece haberse quedado sin pilas, valorando que lo dio todo desde 2014 y que ha sido una pieza muy importante en los éxitos logrados en estos seis años.

Los cinco 'treintañeros' restantes, los 'jefes' del vestuario, van a seguir imponiendo su ritmo lento y de juego al pie, con pocos movimientos de ruptura en ataque y escasa capacidad de reacción para frenar las contras. Alba (2024), Busquets (2023) y Piqué (2022) tienen el futuro asegurado en el club, mientras que Luis Suárez y Messi acaban en 2021, aunque tendrán el poder de decisión de seguir.

Messi, evidentemente, no se tambalea. Aunque no tenga la explosividad de hace unos años, sus 25 goles y sus 21 asistencias en la Liga lo dicen todo. Pero sí condiciona el juego. Todos le buscan ya en estático, impidiendo así transiciones rápidas y los rivales tienen tiempo de tapar todos los huecos otra vez. Hasta el '10' sabe que el Barça necesita más velocidad en los jugadores que le rodean, pero ahí intervienen la amistad y los galones.

Discutidos

Sí comienzan a ser discutidos por los entrenadores Busquets, quien por primera vez en su carrera ha vivido ya algunas suplencias por decisión técnica tanto con Ernesto Valverde como con Quique Setién, y Alba, a quien se le busca una alternativa que le pueda llevar al banquillo, aunque el francés Lucas Digne, ya en el Everton, o Junior Firpo, ex del Betis, no le han hecho ni cosquillas todavía. El rendimiento de Piqué sí ha sido satisfactorio dentro del campo, con lógicos altibajos, pero fuera de los estadios no es el mejor ejemplo para los jóvenes que llegan al equipo por su afición a la bicicleta eléctrica sin casco para llegar a un partido o por practicar wakesurf en un pantano dos días antes de jugarse la Liga ante Osasuna. Y a Luis Suárez le penalizan sus rodillas operadas. Lo compensa con su garra, pero está lejos de su mejor nivel y no es un secreto que si el Barça no ficha un '9' que pueda sentarle es porque no tiene dinero. Lautaro Matínez (Inter) y Aubameyang (Arsenal) son muy caros en época de crisis.

Un dato. Xavi Hernández se fue en 2015 con 35 años y Andrés Iniesta se marchó en 2018 con 34 años. El primero lo hizo como suplente en su última temporada y el segundo, como titular. El fin de los citados anteriormente se acerca y lo sabe el propio Xavi. Por su experiencia, sabiendo que él mismo no encajó bien comenzar a jugar menos minutos con Gerardo 'Tata' Martino, Luis Enrique y hasta con Vicente del Bosque en la selección española, valoraría no tener que ser él quien le ponga la cruz a un amigo cuando llegue como entrenador, ya sea en 2020 ó 2021. Si alguien le hace el trabajo sucio para poder comenzar arrancar de cero, mejor. Con más energía.