Resumen 2021

El año de la autodestrucción en Can Barça

El equipo culé empezó 2021 en un gran momento y ha terminado sin Messi, con una crisis deportiva y fuera de puestos Champions

DANIEL PANERO

El año 2021 será un año difícil de olvidar para los aficionados del Barcelona. 365 días dan para cambiar una vida y eso es lo que le ha pasado a un socio culé que pasó en pocos meses de ver como se desbordaba la ilusión en enero con el mejor momento de su equipo a asistir a una ruina imparable. La debacle en la recta final del pasado campeonato, ya con Joan Laporta como presidente, y el desmantelamiento del equipo con la marcha de jugadores como Leo Messi o Antoine Griezmann dieron paso a una incertidumbre que ya afecta a todos los niveles de la entidad.

Leo Messi, ese es el nombre propio que ha marcado un año más la agenda del Barcelona. El '10' comenzó 2021 prendiendo la mecha de un culebrón que se había iniciado meses antes con el famoso burofax. En esta ocasión, la película era muy diferente. El astro argentino se había ilusionado con el nuevo proyecto que nacía en Can Barça de la mano de Ronald Koeman y en el que aparecía de forma emergente la figura de Pedri.

Ilusionarse era fácil en un equipo que, tras cierta zozobra inicial, recobraba el vuelo en Liga y recortaba distancias con el Atlético, a apenas cinco puntos del liderato y vivo en las otras dos competiciones. El Barça encontraba un rayo de luz dentro del césped, pero en los despachos la situación seguía siendo muy diferente. La gestión de Josep María Bartomeu derivó en unas elecciones en marzo en las que, una vez más, Messi iba a ser el eje central. Laporta se impuso bajo la promesa de que con él iba a ser más fácil la continuidad del '10'. No sabía la que se le venía encima, o no quería saberlo.

Fue sentarse en el despacho, abrir la carpeta para ver las cuentas y ahí saltó todos por los aires. El Barça comenzó una deriva de reproches entre la actual junta directiva y la anterior mientras el equipo daba síntomas de agotamiento en su lucha por la Liga. El equipo de Koeman llegó a tener en su mano la posibilidad de situarse líder a falta de cinco jornadas para que concluyera el campeonato pero desperdició la oportunidad al perder en el Camp Nou contra el Granada. Ese día el proyecto del neerlandés empezó a tambalearse y los últimos partidos fueron un funeral para un técnico que se dio una alegría con la consecución de la Copa del Rey frente al Athletic.

Xavi y las raíces

El título logrado en abril no hizo que la confianza de Laporta en Koeman aumentase y en verano quedó patente al darle quince días mientras encontraba un nuevo técnico, algo que finalmente no se produjo. El Barça no estaba en disposición de renovar a Messi pese a la decisión del jugador de reducir su salario a la mitad y el final fue el que menos querían los culés. El de Rosario hizo las maletas rumbo al PSG y Laporta no tenía un plan B que aumentara el nivel de una plantilla mermada que a última hora se iba a quedar también sin Griezmann.

La nueva temporada ha servido para constatar que el Barcelona de hoy dista mucho del que se paseaba por Europa. Koeman fue destituido tras una crisis de resultados y, tras un breve paso de Sergi como interino, llegó Xavi, que no ha podido evitar la caída de los culés en la fase de grupos de la Champions y tendrá que disputar una Europa League que será un mazazo a las arcas culés. El mero hecho de no estar en octavos de final de la máxima competición continental supone dejar de recibir una inyección económica de al menos diez millones de euros.

En Liga la situación no es mucho más halagüeña. Las bajas de jugadores importantes como Ansu Fati, Dembélé o Agüero, que ha tenido incluso que retirarse del fútbol tras sufrir una arritmia, han lastrado a un equipo que vive una lucha interna entre el resultadismo más urgente y la búsqueda de sus raíces. El Barça termina 2021 en la UVI, séptimo en la clasificación, pero se aferra a los brotes verdes de Xavi y de sus jóvenes talentos para resurgir en un 2022 que necesariamente ha de ser mejor.

El 'Dream Teen', la promesa de un futuro mejor

Los tiempos de crisis siempre son el mejor contexto para la irrupción de jóvenes talentos, aunque sea a la fuerza. Lo fue cuando salieron a la palestra los Puyol, Xavi, Iniesta, Messi y compañía y lo está siendo con creces en esta ocasión. El Barça se ha encontrado con un vacío en la plantilla y ese espacio lo están ocupando futbolistas que otrora no hubiesen tenido las mismas oportunidades. El pasado curso tiraron la puerta abajo Ansu Fati, Araujo y Pedri, mientras que este año han sido Gavi, Nico, Ez Abde o Ferran Jutglá , toda una hornada con la que poder salir del bache y retomar la senda de los títulos a medio plazo.

El 'Dream Teen', así es como presentó el Barcelona en su revista oficial de octubre a todos los jugadores menores de 24 años que habían debutado en el primer equipo. En la foto aparecieron futbolistas que con el paso de los meses se han convertido en piezas capitales, primero con Koeman y después con Xavi. Con el neerlandés crecieron Araujo, hoy el central más en forma de la zaga, Pedri, que ha logrado el Golden Boy, y Ansu Fati, lastrado por las lesiones pero encargado de llevar la bandera en ataque en el futuro.

Ellos ilusionaron a Messi y potenciaron a un Barça que luchó por la Liga el pasado curso hasta las últimas jornadas y ellos, los jóvenes, son los que «están tirando del carro», tal y como reconoció Xavi. Esta temporada los culés han redoblado la apuesta con la irrupción de Nico, Abde, Ferran Jutglá y Gavi. El último de todos ellos, de apenas 17 años, se ha convertido en un fijo en el engranaje culé y en una de las sorpresas agradables de Luis Enrique en la selección. Su meteórica progresión ya ha logrado poner al Camp Nou a sus pies y ha llevado a Joan Laporta a acelerar su renovación. 2021 ha sido un año también de blindaje para futuros cracks como Pedri o Ansu Fati, ambos con una cláusula de rescisión de 1.000 millones de euros, y 2022 promete serlo con otros protagonistas. Gavi puede ser el primero de una generación que al menos promete un futuro mejor que el gris presente.