Vinicius celebra su gol ante el Mallorca en el Santiago Bernabéu. / Reuters

Jornada 5

Otra remontada en la oficina del Bernabéu

Muriqi adelantó al Mallorca, pero el golazo de Valverde casi al descanso, los cambios de Ancelotti y la conexión brasileña lideraron la goleada final y sellaron el pleno al 15 del líder

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Un día más en la oficina para el Real Madrid, que nunca perdió la calma, remontó una vez más en el Bernabéu, acabó con las ilusiones del Mallorca y completó su pleno al quince en este espectacular inicio de campeonato que le consolida como líder. No fueron los bermellones rivales sencillos hasta el tramo final, porque los equipos del Vasco Aguirre siempre defienden bien y además el kosovar Muriqi marcó el primer tanto del partido, pero el golazo de Valverde justo antes del descanso resultó determinante.

A falta ya de 18 minutos desequilibró la contienda Vinicius, que jamás se escondió en su guerra con Maffeo, una batalla que viene de lejos y continuará seguro en Palma porque el brasileño busca de forma permanente con sus regates y caños a sus rivales, sufre muchas faltas y le encanta provocar.

4 Real Madrid

Courtois, Lucas (Carvajal, min. 71), Rüdiger, Alaba, Mendy (Nacho, min. 59), Kroos, Valverde, Ceballos (Camavinga, min. 69), Rodrygo, Hazard (Modric, min. 59 y Vinicius.

1 Mallorca

Rajkovic, Maffeo, Valjent, Raíllo, Nastasic, Jaume Costa, Battaglia (Baba, min. 53), Dani Rodríguez (Grenier, min. 59), Ruiz de Galarreta (Antonio Sánchez, min. 59) Kang-in (Lago Júnior, min. 79) y Muriqi (Abdón Prats, min. 79).

  • Goles: 0-1: min. 35, Muriqi. 1-1: min. 45+3, Valverde. 2-1: min. 72, Vinicius. 3-1: min. 89, Rodrygo. 4-1: min. 90+3, Rüdiger.

  • Árbitro: Figueroa Vázquez (Comité Andaluz). Mostró amarilla a Nastasic, Maffeo, Mendy, Valverde, Raíllo, Alaba, Valjent y Antonio Sánchez.

  • Incidencias: Partido de la quinta jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu ante 54.816 espectadores.

Como conclusiones principales, la confirmación del crecimiento exponencial de Valverde, decisivo en defensa y en ataque, el fracaso de Hazard como sustituto de Benzema y la clara mejoría del equipo con Rodrygo, clave en la conexión brasileña que fabricó el segundo gol y autor del tanto que abrochó la victoria antes de que Rüdiger completase una goleada quizá excesiva.

Ancelotti rotó porque en esta sucesión de choques de Liga y Champions a los grandes casi no les queda más remedio. Y alineó por vez primera como titulares en esta Liga a Hazard y a Ceballos. El belga en la posición del lesionado Karim, demarcación en la que marcó en la reciente visita a Glasgow, y Ceballos en la zona de creación junto a Kroos y Valverde. Cierto riesgo porque ese eje del centro del campo se resiente sobremanera sin el músculo de Tchouaméni o en su defecto Camavinga, y la calidad y experiencia de Luka Modric.

Enseguida dejó patente el correoso Mallorca que no se arrugaría ante el campeón. En la primera jugada, Muriqi le ganó la batalla a Rüdiger, pero su disparo se fue al centro de la portería y lo desvió Courtois. Esa acción dio paso a un claro dominio del Real Madrid, que tiraba de diferentes registros y lo intentaba por fuera, por dentro y desde media distancia. Pero los baleares se sentían relativamente cómodos con las líneas muy cerradas y sin dejar correr a un rival letal en las transiciones.

Carecían los merengues de chispa, intensidad y cierta concentración. Así quedó patente en el sorprendente gol del Mallorca. Maffeo forzó con su internada la falta y la amarilla de Valverde, y Muriqi aprovechó que nadie le vigilaba para cabecear el medido centro de Kang-in Lee. Tremendo el kosovar, tercer mejor goleador de cabeza en este año con cinco dianas en un ránking estadístico que domina un tal Harry Kane.

Se quejaron los bermellones de los cuatro minutos de descuento que concedió Figueroa Vázquez en el primer tiempo, sobre todo porque en ese lapso igualó la contienda Valverde. Es cierto que los isleños le dejaron hacer, pero el gol del uruguayo fue extraordinario. Lo tuvo todo. Recibió en la línea de medios de su propio campo de Ceballos, recorrió cerca de 70 metros, superó a sus rivales con suma facilidad y desde la frontal la clavó con la izquierda, su pierna mala, por la escuadra. El típico gol psicológico.

Carletto acierta de nuevo

Se reanudó la cita bajo un sol de justicia y con las mismas trazas. No hallaba huecos el Madrid y a falta de media hora Carletto movió doble ficha y acertó de nuevo. Retiró a Hazard, que no aprovechó la oportunidad porque apenas se le vio y nunca desequilibró, e introdujo al ovacionado Modric. Rodrygo pasó a jugar de ariete. Y atrás, fuera Mendy, dentro Nacho y Alaba al lateral izquierdo. Enfrente, Aguirre cambió todo su centro del campo.

De ese lío de sustituciones bien sacar tajada el Mallorca, pero el recién entrado Antonio Sánchez falló una ocasión más clara que un penalti. La lesión muscular del multiusos Luca le provocó un contratiempo a Ancelotti. Instantes antes había introducido a Camavinga por un agotado Ceballos y tuvo que agotar la tercera ventana de cambios a falta de 20 minutos.

El partido no tenía continuidad y estaba más bien frío, pero lo calentó la conexión brasileña una vez más. Rodrygo cambió el ritmo y asistió a Vinicius, que definió con la sutileza que le caracteriza en los últimos tiempos. Bajó los brazos el Mallorca y el propio Rodrygo se reinvidicó con otro gol de alto nivel. Rüdiger, tras saque de falta de Kroos, cerró una victoria más complicada de lo que indica la goleada.