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Jornada 15

Vinicius enamora al Bernabéu

Un golazo del incontenible extremo brasileño tumba a un Sevilla que fue de más a menos y consolida el liderato del Real Madrid

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Mientras cuenta los días para que Kylian Mbappé pueda negociar con luz y taquígrafos, el Real Madrid ha encontrado en Vinicius a un futbolista capaz de hacer olvidar a cualquiera. El irrefrenable brasileño, sin duda la gran figura de una Liga que lamentaba el vacío de poder que provocó las salidas de Messi y Cristiano Ronaldo, tumbó al Sevilla con un golazo de bandera y reforzó el liderato del conjunto de Carlo Ancelotti, que sufrió en el tramo inicial pero dio un nuevo golpe de autoridad de la mano de su joven estrella.

El cuadro de Julen Lopetegui salió sin complejos al Santiago Bernabéu, superó al líder en la primera media hora y presentó su candidatura al título porque su solvencia defensiva es considerable y arriba tampoco anda precisamente manco, pero le faltó una pizca de suerte para aprovechar cuando el viento le venía de cara y acabó hincando la rodilla ante un contrincante que fue de menos a más para sumar su sexto triunfo consecutivo entre todas las competiciones.

Fue un partido trepidante, disputado de poder a poder entre dos de los principales aspirantes al título, que dignificó a un campeonato poco frugal en choques de altos vuelos pero que tiene en Vinicius a un protagonista que se codea ya con los astros más brillantes del firmamento.

2 Real Madrid

Courtois, Carvajal (Lucas Vázquez, min. 93), Militao, Alaba, Mendy, Casemiro, Modric (Camavinga, min. 73), Kroos, Asensio (Valverde, min. 73), Benzema y Vinicius (Nacho, min. 92).

1 Sevilla

Bono, Montiel (Munir, min. 90), Koundé, Diego Carlos, Acuña, Fernando, Jordán (Óscar Rodríguez, min. 81), Rakitic (Delaney, min. 71), Papu Gómez (Óliver Torres, min. 81), Rafa Mir y Ocampos.

  • Goles: 0-1: min. 11, Rafa Mir. 1-1: min. 31, Benzema. 2-1: min. 87, Vinicius.

  • Árbitro: Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a Acuña, Montiel, Kroos, Carvajal, Ocampos y Casemiro.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu ante unos 45.000 espectadores.

El Sevilla descorchó el partido pronto. Un error en el marcaje a Rafa Mir permitió al cartagenero batir a Courtois con un cabezazo casi desde el punto de penalti. Cierto es que el Sevilla trabaja bien la pizarra, pero no es de recibo que un equipo como el Real Madrid conceda tantas facilidades. Tampoco que se apelmace en la lona y dé a su adversario la oportunidad de noquearle de nuevo. Por suerte para los blancos, Alaba, titular a pesar de su maltrecha rodilla, salvó sobre la línea un remate franco de Rafa Mir y Courtois estuvo ágil para hacerse enorme cuando el ariete del Sevilla, omnipresente, cazó el rechace y remató contra el cuerpo del cancerbero.

Otro milagro de Courtois

Los locales vieron cómo la primera media hora se consumía sin encontrar su sitio. De esa espesura les sacó Militao con una osadía fruto de la extrema confianza que le ha dado su condición de intocable. El central avanzó líneas y probó fortuna lanzando un misil desde más de treinta metros. Bono hizo el resto tragándose el disparo antes de que el cuero golpease en el palo y llegase manso a Benzema para que el lionés lo mandase a la jaula.

El Sevilla, que había dispuesto poco antes de otra ocasión formidable para doblar la renta con un latigazo de Ocampos que se estrelló contra el travesaño y había reclamado penalti por un toque de Alaba con la bota sobre el argentino, vio cómo el partido hacía borrón y cuenta nueva.

El paso por la caseta no hizo mella en un encuentro vibrante. De vestuarios regresó el Sevilla con tanta ambición como al comienzo del choque y un Real Madrid de nuevo replegado que tenía un arma considerable en su diestro manejo del contragolpe. Asensio y Vinicius tuvieron dos buenas ocasiones para adelantar al Madrid, que creció con los cambios porque la irrupción de Valverde y Casemiro le dio energía.

Tuvo Alaba la victoria en sus botas tras una falta lateral servida por Kroos, pero su remate cogió demasiado vuelo. No falló en cambio Vinicius, que aprovechó un magistral cambio de juego de Militao para pisar el acelerador y soltar un derechazo inapelable a la escuadra que decantó un partido tremendo. El broche lo puso Courtois, que repelió un testarazo de Delaney sobre la bocina. El milagro de cada día del belga.