Mariano celebra su gol ante el Villarreal. / Domenech Castelló (Efe)

Análisis

El Real Madrid apunta al Inter entre dudas y reivindicaciones

Zidane espera recuperar efectivos para San Siro tras el empate frente al Villarreal, que refrendó el oportunismo de Mariano

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Sin tiempo apenas para digerir el empate concedido ante el Villarreal, el Real Madrid centra ya sus miradas en el duelo contra el Inter de Milán del miércoles, que se perfila determinante para el futuro de los blancos en la Liga de Campeones. Un choque que el conjunto de Zinedine Zidane afrontará envuelto en un mar de dudas por las lesiones, el coronavirus y su irregular paso de las últimas semanas, aunque animado también por un puñado de actuaciones con tintes reivindicativos que paliaron las siete bajas con que acudió a la cita con el 'submarino amarillo'.

El protagonista de la tarde en el bloque de Zidane fue Mariano, autor de la diana que le permitió amarrar al menos un punto al Real Madrid en uno de los campos más difíciles de LaLiga Santander. El delantero aprovechó su oportunidad en un once zurcido a la carrera, marcando a los 105 segundos un tanto que aviva el debate sobre su rol en el equipo.

Situado de modo permanente en la rampa de salida por el club y el técnico, el ariete hispano-dominicano ha sellado nueve goles en los 691 minutos que ha disputado a las órdenes de Zidane desde que coinciden en el primer equipo del Real Madrid. Un promedio de un tanto cada 76,7 minutos que le coloca incluso por delante del mismísimo Cristiano Ronaldo en asiduidad realizadora bajo la égida del marsellés, con el que el gran depredador luso cazaba un gol cada 88,7 minutos. Pese a ello, el ex del Olympique de Lyon llevaba un año y medio sin formar como titular. La última vez que lo había hecho antes de visitar La Cerámica fue el 5 de mayo de 2019, también con el Villarreal como adversario aunque en el Santiago Bernabéu, donde rubricó un doblete que le dio el triunfo a los locales por 3-2.

Fue Zidane quien subió a Mariano desde el Castilla, pero luego le abrió las puertas con su falta de minutos en la campaña 2016-2017, culminada con el histórico doblete Liga-Champions. Un año en el Lyon, saldado con 21 goles, le valió el billete de vuelta a instancias de Julen Lopetegui, que solicitó su retorno tras la marcha de Cristiano a la Juventus. Heredó el '7' del crack de Madeira pero no pudo emularle en nada más. Apenas un chispazo deslumbrante en su reestreno frente a la Roma hasta que volvió a encontrarse con Zidane, también de vuelta en marzo de 2019. Desde entonces, el técnico casi no le ha dado vuelo, lo que no ha sido óbice para que Mariano siga aferrándose a su esperanza de triunfar de blanco. Certificó la victoria en el clásico del pasado curso nada más saltar al césped y vacunó al Villarreal en el primer pestañeo. Su entrega contrasta con la abulia que transmite Luka Jovic, que ha marcado los mismos tantos que el '24', dos, desde que comparten vestuario, pero con 823 minutos más en la cuenta del serbio.

Benzema, con molestias en la cadera, sigue trabajando en solitario. Zidane confía en recuperarle para San Siro, pero si el lionés no llega a tiempo, Mariano podría tener foco en la Champions, competición que no disputa desde hace casi dos años. Aunque el técnico, que no tendrá a Jovic, aislado por coronavirus, cabría también la opción de que apostase por Asensio o Rodrygo como falso nueve.

Nacho recupera terreno

La visita a La Cerámica arrojó también luces en la zaga, donde la dupla de centrales formada por Varane y Nacho fue solvente y Carvajal lució tras más de mes y medio de inactividad. El versátil canterano de Alcalá de Henares, que regresaba de lesión, abortó una acción de Kubo que pudo darle la victoria al Villarreal. Ofrece más seguridad que Militao y, con el brasileño pendiente del resultado de la prueba PCR que se le hará este lunes como también a Casemiro para ver si pueden viajar a Milán, se perfila como recambio de Sergio Ramos, al que solo un milagro permitiría estar frente al Inter.

La prácticamente segura ausencia del camero será un reto de altura para el sistema defensivo del Real Madrid, lejos de la fiabilidad que mostró el pasado curso. Los blancos han encajado diecisiete goles en los doce partidos que han disputado en lo que va de temporada, catorce de ellos en los siete últimos encuentros, aunque cuatro de penalti. No dejan su portería a cero desde el 4 de octubre. Una permeabilidad que, sumada a su escasa pegada, impide que el equipo de Zidane termine de carburar. Solo ha ganado el 50% de sus duelos desde que la campaña alzó el telón. El pobre arranque del Barça no le sirve como paliativo, porque el Atlético abre gas en una Liga cuya igualdad obliga a los blancos a estar atentos a lo que hacen otros competidores al alza como la Real Sociedad o el mismo Villarreal.