Jordi Alba y Gerard Piqué, sentados en el banquillo. / Josep Lago (Afp)

Análisis

La nueva vida de Piqué y Jordi Alba

Los dos futbolistas del Barça han pasado de indiscutibles a suplentes en este inicio de temporada

DANIEL PANERO MADRID

Gerard Piqué y Jordi Alba atraviesan tiempos difíciles en el Barcelona. Los dos jugadores, de 35 y 33 años, respectivamente, han visto cómo su rol en el equipo culé ha cambiado de forma radical en este inicio de temporada. De ser indiscutibles en el once y pesos pesados en la confección de la plantilla han pasado a ser asiduos al banquillo e incluso a no sumar un solo minuto en las tres primeras jornadas en el caso del central.

«Hablé con él justo antes de irnos de vacaciones. Fui muy claro y le dije que nos reforzaríamos y que no sería fácil. Es un jugador que nos puede ayudar en otro tipo de rol, depende de sus sensaciones y de las mías. Hay competencia para todos y yo intento elegir lo mejor para ganar los partidos», aseguró Xavi Hernández al ser preguntado por Piqué tras el partido amistoso de su equipo contra el Manchester City. Ese día, el técnico de Tarrasa dio oportunidad a futbolistas menos habituales y entre ellos se encontraba el central, inédito en el arranque liguero.

Y es que Piqué ha pasado en apenas unos meses de un extremo a otro en el escalafón azulgrana. Era el auténtico káiser de la zaga del Barça, un intocable en la defensa que veía cómo todo el mundo cambiaba a su alrededor excepto él. La pasada temporada, sin ir más lejos, se vio obligado a forzar en el último tramo pese a tener molestias porque no había un sustituto de garantías en el centro de la defensa. Terminó el curso con 40 partidos y más de 3.000 minutos, cifras impropias para un futbolista de 35 años. Pese a ello, Xavi sorprendió antes del mercado relegándole a un segundo plano a la espera de que llegaran refuerzos como Christensen o el anhelado Koundé.

Esos fichajes llegaron, se unieron en la defensa a Eric García y Ronald Araujo, y han relegado a Piqué al ostracismo. En las tres primeras jornadas no ha disputado un solo minuto, pese a que Koundé no ha podido ser inscrito hasta este fin de semana y a que Araujo ha tenido que hacer las veces de lateral derecho ante la falta de confianza de Xavi en Sergiño Dest. Con todos estos efectivos ya listos, la presencia del central se antoja todavía más complicada y tan solo la posibilidad de una línea de tres, que ya ha utilizado el Barça este curso en alguna ocasión, y la falta de un carrilero diestro de garantías puede hacer que tenga más participación de la que tiene en la actualidad.

El futuro de Jordi Alba tampoco es todo lo halagüeño que le gustaría al de Hospitalet. Partía con ventaja en la disputa con Balde en este inicio de temporada a la espera de que se cerrara el fichaje de Marcos Alonso, pero ha visto cómo el canterano se ha ganado un puesto en el once a las primeras de cambio y está aprovechando a la perfección los minutos de Xavi. Balde ha sido titular ante la Real Sociedad y el Valladolid, los dos partidos que han ganado los culés, y se ha mostrado como una alternativa constante en ataque para ensanchar el terreno de juego azulgrana. Tanto es así que su técnico no dudó en elogiarle el último fin de semana. «Juega porque está jugando muy bien, se lo merece. También habrá momentos para Jordi y Gerard, habrá partidos y oportunidades para todos. La competencia les hace mejor y Balde está mostrando una gran personalidad, tiene gran capacidad ofensiva», afirmó Xavi.

Pierre-Emerick Aubameyang, durante el amistoso ante el Manchester City. / EP

Los deberes del mercado

El Barça afronta las últimas horas del mercado con varias tareas aún por resolver. Con Koundé ya inscrito, el conjunto culé se centra ahora principalmente en dar salida a los jugadores que no cuentan para Xavi. Esa es la gran tarea para una dirección deportiva que no ha conseguido durante más de dos meses que Martin Braithwaite y Sergiño Dest hagan las maletas. El futbolista danés se aferra a su contrato, mientras que el norteamericano espera una propuesta que le seduzca y que podría llegar desde Mánchester. El United ha puesto sus ojos en él y valora la posibilidad de hacer una oferta al Barça en la que podría entrar Wan-Bissaka como moneda de cambio.

Otros futbolistas que viven pendientes del teléfono este mercado son Miralem Pjanic, Pierre-Emerick Aubameyang y Memphis Depay. Los tres cuentan para Xavi, pero sus elevados salarios hacen que el club vea con buenos ojos una posible venta de última hora para aligerar la masa salarial. El gabonés tiene una propuesta del Chelsea, una opción que podría facilitar el desembarco en el Camp Nou de Marcos Alonso. Un jugador que el Barça pretende desde hace meses como relevo a Jordi Alba y que podría frenar la progresión de Balde.