El Betis-Real Madrid del 8 de marzo de 2020, último partido de Liga con las gradas llenas. / reuters

Una larga y dubitativa espera de 517 días

El 13 de agosto, cuando comience la Liga, habrán pasado 17 meses desde que el 8 de marzo de 2020 se viese en el Benito Villamarín, durante un Betis-Real Madrid, las gradas pobladas en gran número por última vez

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La temporada 2021-22 traerá consigo la noticia más esperada: el regreso del público a los estadios en un número ya significativo. El 13 de agosto, cuando comience la Liga, habrán pasado 17 meses desde que el 8 de marzo de 2020 se viese en el Benito Villamarín, durante un Betis-Real Madrid, las gradas pobladas en su gran mayoría por última vez. Casi un año y medio, concretamente 517 días, de idas y venidas, de intenciones frustradas y disparidad de opiniones entre LaLiga, la Federación Española de Fútbol (FEF) el Consejo Superior de Deportes (CSD), Sanidad y los diferentes gobiernos autonómicos.

El fragor de las aficiones tornó en silencio sepulcral con el regreso del fútbol tras el parón de casi tres meses entre marzo y junio de 2020. El final exprés de la temporada, en plena etapa estival, no contó con presencia alguna de público, como era lógico a tenor de la situación sanitaria. La mejora de las condiciones en julio y agosto invitó a especular con un posible retorno de los aficionados en el inicio del curso 2020-21. Incluso unos 15.000 espectadores vieron en directo en el Puskás Arena de Budapest la Supercopa de Europa entre el Sevilla y el Bayern, pero fue un oasis en medio del desierto. Eran tiempos en los que la vacuna contra el coronavirus era aún un sueño y las medidas contra la covid-19 se limitaban a la ausencia de cualquier aglomeración.

El otoño trajo consigo un aumento de los contagios que hizo imposible cualquier tipo de relajación en las restricciones de aforo. Ya en 2021, con el inicio de la vacunación, se comenzó a hablar en otros términos del regreso de los aficionados. La Federación Española de Fútbol (FEF), con el respaldo de la Junta de Andalucía, planteó incluso la presencia de un porcentaje de público en La Cartuja para las finales de la Copa del Rey, pero Sanidad no consideró oportuna la medida en plena Semana Santa sin procesiones ni desplazamientos.

Ya en el tramo final de la campaña, con la vacunación a buen ritmo, LaLiga también propuso un regreso de público, aunque fuera simbólico. La idea era hacerlo posible en las cuatro últimas jornadas, pero las autoridades lo limitaron finalmente a las dos últimas fechas del campeonato y solo en aquellas comunidades autónomas con unos indicadores muy positivos. Así, Mestalla, La Cerámica, el Martínez Valero, el Ciutat de València y Balaídos volvieron a vibrar, aunque fuera todavía con la gran mayoría de asientos vacíos. Ahora, tantos meses después, la experiencia de la Eurocopa, ya con decenas de miles de espectadores, tendrá pronto su réplica en el fútbol español.