Ronald Koeman sigue sin conocer su futuro. / Alejandro García (Efe)

Análisis

Banquillos calientes en Primera

La sucesión de Zidane en el Real Madrid y el futuro de Koeman en el Barça acaparan la atención en una categoría en la que primará la línea continuista dentro de la parcela técnica

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Los banquillos de Primera bullen una semana después de que se cerrase la temporada 2020-21. A falta de resolver la sucesión de Zinedine Zidane como timonel del Real Madrid y de que Joan Laporta emita su dictamen final sobre Ronald Koeman, cuya permanencia en Can Barça depende más de que la directiva azulgrana no encuentre un relevo de garantías para el holandés que de la escasa confianza que se tiene en un preparador al que ya han puesto al pie de los caballos al airear que solo seguirá si no localizan nada mejor, la máxima categoría del fútbol español atraviesa un periodo de agitación en la parcela técnica con movimientos que se venían barruntando desde hace meses y el regreso de un ilustre a la Liga, aunque prima la continuidad de proyectos que se ganaron otra oportunidad para seguir creciendo tras demostrar su fortaleza en una campaña exigente como pocas.

En Valdebebas lleva seis días abierto el casting para relevar a Zidane. Agotado y harto de las filtraciones que ponían en cuestión su trabajo al frente del Real Madrid, el marsellés dio por terminada su segunda etapa como entrenador del trece veces campeón de Europa, obligando a Florentino Pérez a sondear de nuevo el mercado. El elegido era Massimiliano Allegri, pero el de Livorno prefirió regresar en el último momento a la Juventus, dejando un póker de candidatos en el que está bien situado su compatriota Antonio Conte.

En el paro tras abandonar un Inter con el que recuperó el Scudetto once años después de la última conquista 'nareoazzurra' pero del que salió por desavenencias con la cúpula del club lombardo, al preparador de Lecce le avala su palmarés pero suscita recelos por su agresivo carácter, en las antípodas del guante de seda con que Zidane manejaba a la plantilla.

El preferido de Florentino Pérez es Mauricio Pochettino, que lleva años flirteando con la 'casa blanca' pero al que le ata su contrato con el PSG. Aunque mantiene serias diferencias con Leonardo, director deportivo del conjunto parisino, Nasser Al-Khelaïfi no parece dispuesto a dejarle salir y tendría que ser el argentino quien tensase la cuerda, porque el Real Madrid no quiere ir a la guerra con una entidad que tiene bajo su bota al gran objeto de deseo de los blancos, Kylian Mbappé.

Mauricio Pochettino es el preferido de Florentino Pérez para relevar a Zidane. / Peter Powell (Efe)

El botón de emergencia pasaría por Raúl González, una bala para el futuro que no se quiere quemar demasiado pronto pero que habría que gastar en caso de que no fructifiquen las operaciones de Pochettino o Conte. También ha sonado Xabi Alonso, pero como ocurre con el mítico '7', parece pronto para que el tolosarra, que viene de lograr el ascenso a Segunda con el filial de la Real Sociedad, dé el salto.

En el Barça la gran prioridad sigue siendo la renovación de Leo Messi, pero para que el rosarino acepte acabar su carrera en el Camp Nou hay que ofrecerle un proyecto atractivo y eso, en buena medida, pasa por el nombre del técnico. De Koeman gusta su apuesta por los jóvenes y se valora que no tiene pelos en la lengua ni se casa con nadie en el vestuario, pero Laporta prefiere hacer borrón y cuenta nueva. El problema es encontrar un sustituto que asuma una renovación a base de refuerzos 'low cost' y abonarle al holandés los siete millones que tendría que cobrar el próximo curso.

La necesidad de dar salida a figuras con las que compartió vestuario y ciertos recelos por parte de Laporta dificultan la llegada de Xavi Hernández, actual entrenador del Al Sadd catarí, Pep Guardiola es un deseo imposible y Mikel Arteta sería el tapado. El guipuzcoano tiene el ADN azulgrana ya que pasó por La Masia y se curtió durante tres años y medio como técnico a la vera de Guardiola, pero lo más probable es que continúe al mando del Arsenal, donde se pone en valor su buena labor desde que tomara las riendas de los 'gunners' a finales de diciembre, pese a no haber logrado sellar el boleto para Europa.

Decano Simeone

Más allá de los dos colosos del fútbol español, resalta la estabilidad en los banquillos de catorce de los diecinueve equipos que, a día de hoy, tienen asegurada su presencia en Primera para la próxima campaña. Así ocurrirá en el vigente campeón, un Atlético que seguirá profesando el credo 'cholista'. También en el resto de representantes españoles en las competiciones europeas, con Julen Lopetegui encabezando el nuevo reto del Sevilla en la Champions, Unai Emery dirigiendo al Villarreal en su regreso a la máxima competición continental tras abrochar la primera Europa League de la historia para el 'submarino amarillo', e Imanol Alguacil y Manuel Pellegrini guiando a Real Sociedad y Betis en este último torneo.

José Bordalás inicia una nueva etapa en el Valencia. / José Jordán (Afp)

Celta, Athletic, Osasuna, Cádiz, Levante y Alavés, así como los ascendidos Espanyol y Mallorca, plantean una línea continuista, lo mismo que el Elche, cuyo acuerdo con Fran Escribá para que siga el valenciano tras lograr la permanencia está muy avanzado. El Granada anda a la busca de un técnico que acepte el considerable desafío que supone mantener a los nazaríes en el dignísimo escalón al que les aupó Diego Martínez, que cerró su etapa en la ciudad de La Alhambra por decisión propia. Pacheta, Mendilibar y Javi Gracia son los mejor posicionados.

Las novedades confirmadas por el momento vienen de la mano de Valencia y Getafe. José Bordalás asume el reto de levantar al conjunto blanquinegro tras una temporada convulsa marcada por la salida el pasado verano de varios pesos pesados del vestuario y la siempre delicada relación con la propiedad del club, dejando un vacío en el Coliseum que Ángel Torres se ha apresurado a llenar con el regreso de Míchel diez años después de que cerrara su primer periplo azulón.