Jornada 37

Del drama a la locura en el Wanda

Luis Suárez, que las falló todas en el primer acto, acertó a tiempo de sellar una remontada agónica ante Osasuna que deja al Atlético dependiendo de sí mismo en la jornada final

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Si alguien se imagina lo que es una jornada de infarto, como decían los clásicos, aquí la tiene. Tremenda, agónica, un manual de equipo de sufridores como el Atlético, aunque esta vez con final feliz para ellos en la penúltima jornada, no todavía en el desenlace final de esta montaña rusa de campeonato. Completaron los colchoneros uno de sus mejores primeros tiempos del curso pero no descerrajaron a Osasuna, que se agarró a su portero, a los postes y a una falta de pegada insólita de Luis Suárez. Todavía se advertía cierta calma entre los rojiblancos porque el Real Madrid también empataba en Bilbao al descanso. Luego, cierto bajón físico y mucha más tensión. Dos goles que no subieron al marcador por fueras de juego indiscutibles de Savic y Carrasco, gol de Nacho en San Mamés y golazo del croata Ante Budimir en el primer remate de los navarros. Solo un cuarto de hora por delante y la Liga teñida de blanco, como nunca esta temporada. En la pausa de hidratación, Simeone mantuvo la fe y arengó a sus jugadores. Paciencia que los goles llegarán, les insistió. Empató Lodi, lateral que ataca mucho mejor que defiende, y a dos del 90, por fin acertó 'El Pistolero' tras enorme pase de Carrasco. Del drama a la locura. Pero hubo más, ya que el duelo acabó en el área del Atlético con una intervención salvadora de Oblak, más por el momento que por la dificultad. No hay campeón y la vida sigue igual, o no.

Le había trasladado toda su confianza en la víspera Simeone al afirmar que el campeonato entraba en la « zona Suárez», donde se supone que la experiencia y capacidad goleadora del ariete uruguayo deben marcar diferencias, pero quizá le trasladó más ansiedad. Se presentó en la penúltima jornada tras ocho sin ver puerta y encasillado en esos 19 goles desde que le marcó al Alavés hace casi dos meses. Consciente, además, de que los focos le apuntaban. Los de los colchoneros porque le necesitaban y también los de una mayoría culé que, si el Barça no puede ser campeón, prefieren que lo haga el Atlético o, mejor dicho, que no sea campeón el Real Madrid. Como ante la Real, Suárez se movió de maravilla, buscó las ocasiones, se las fabricó también, pero siguió negado en el primer acto. Pero no desesperó, siguió a lo suyo y el trabajo le premió en el momento cumbre. Era un remate fácil pero había que hacerlo, con calma, toque y precisión. «No pensaba que en el Atlético se sufría tanto», confesó después del agónico triunfo el regalo del barça al líder.

No suele tapar sus cartas Simeone, pero quizá por la notoriedad y trascendencia del duelo esta vez no fue tan rotundo en los entrenamientos. Se sospechaba que Lodi, Kondogbia y Joao Félix pudieran refrescar al líder, pero al final el Cholo se decantó por repetir el equipo que derrotó a la Real el pasado miércoles. Un palo más para el portugués, intrascendente en la segunda vuelta. Solo tiene 21 años, pero su rendimiento no se corresponde con el del jugador más caro en la historia del Atlético (128 millones). Saúl y Correa son dos de sus pretorianos, y Simeone no los traicionó en el momento clave. Entendió que se merecían ser elegidos para un duelo que podría valer una Liga. Desde luego, el trabajo del Ángel argentino ha sido mucho más constante que el de el 'Menino' errante.

2 Atlético

Oblak, Trippier, Felipe, Savic, Hermoso (Lodi, min. 66), Marcos Llorente (Herrera, min. 80), Koke, Saúl (Joao Félix, min. 66, Carrasco (Dembélé, min. 80), Correa y Luis Suárez (Kondogbia, min. 90).

1 Osasuna

Sergio Herrera, Ramalho, Unai García, David García, Juan Cruz, Brasanac (Chimy Ávila, min 90), Moncayola, Kike Barja (Lucos Torró, min. 77), Rubén García, Jony (Roberto Torres, min. 65) y Budimir (Enric Gallego min. 77).

  • goles: 0-1: min. 75, Budimir. 1-1: min. 82, Lodi. 2-1: min. 88, Suárez.

  • árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano): Mostró amarilla a Savic, que se pierde el partido de Valladolid por sanción, Budimir, Brasanac y Luis Suárez. Roja a un auxiliar del banquillo del Atlético.

  • incidencias: Partido de la 37ª jornada de LaLiga Santander, disputado en el Wanda Metropolitano.

Alta tensión

Es difícil fabricar tantas ocasiones como las que dispuso el Atlético y no marcar para vivir una tarde algo más tranquila. A diferencia del último partido ante la Real Sociedad, se encontró enfrente con un equipo mucho menos alegre. Los navarros se posicionan bien en su campo, pero no van a presionar alto y no dejan tantos espacios a su espalda. Incluso así, el equipo colchonero supo percutir muy bien. Jugó con aparente tranquilidad, combinó rápido y con habilidad, encontró mucho a Correa entre las líneas enemigas y a Marcos Llorente por el costado derecho, pero no definió. O no fue preciso en el último pase, o no atinó en el remate, hasta 16 en este período, o apareció Sergio Herrera, un partido más salvador de Osasuna.

Sergio Herrera le sacó con el pie dos disparos cruzados a Suárez que, en la más clara, estrelló su remate en la madera. Recibió un pase de Correa, controló bien y buscó el pequeño hueco que le dejaban el portero y dos defensas bajo los palos, ya a la desesperada. Pero lanzó al poste. También disparó a la madera Saúl, esta vez de tiro lejano. Las oportunidades llegaban una tras otra. Correa, el mejor sobre el campo por su desequilibrio y capacidad para controlar de espaldas y girarse con inusitada rapidez, evidenció que lo suyo no es el gol. Carrasco tiraba mordido o fallaba en la asistencia final y Suárez, casi siempre él, se lo guisaba con sendos engaños a sus defensores pero se llenaba de balón al ver la portería. Más allá de su concentración defensiva y del buen hacer de Moncayola, Osasuna no ofrecía noticias en ataque.

En condiciones normales, el gol del Atlético sería solo cuestión de tiempo. Pero llegados aquí, el vértigo a ganar y el miedo a perderlo todo atenazan, agarrotan las piernas y nublan la mente. Seguía dominando, pero ya no jugaba con tanta soltura, ni arriesgaba en los pases, ni los futbolistas se movían tanto sin balón. Nervios, tensión, bronca de Savic y Budimir entre balcánicos y la aparición de VAR. En una acción a balón parado, marcó el central montenegrino tras peinar Saúl pero las líneas demostraron que estaba en fuera de juego. Poco después fue Carrasco el que acertó, tras pase de Correa, pero el belga también estaba en posición incorrecta. Entraba Joao Félix, que aportó una asistencia de gol y bastante templanza, y casi al mismo tiempo llegaban noticias de que el Madrid marcaba. De repente, Osasuna marcó en su primer remate a puerta. Más madera. Centro pasado, error de Lodi en la vigilancia y gran cabezazo de Budimir. Oblak intentó el milagro pero cuando metió la mano el balón ya estaba dentro. Se rehízo el Atlético, que sacó casta y orgullo de campeón.